Cargando, por favor espere...

Tribuna Poética
El alegato antibélico de María Meleck Vivanco
Hoy compartimos dos poemas de la argentina María Meleck Vivanco (1921-2010) en los que se expresa su militancia antibélica y su profunda preocupación por la realidad convulsa de su tiempo.


El surrealismo, nacido en la primera mitad del Siglo XX como una postura estética de ruptura con los cánones del racionalismo burgués, postulaba la libertad creativa individual, personalísima; fue un movimiento profundamente político y revolucionario, influido por el marxismo y el anarquismo que rechazó abiertamente los regímenes totalitarios; con su escritura automática y su rescate del mundo onírico y el psicoanálisis, los surrealistas, lejos de huir de las contradicciones sociales y el horror de las guerras, refugiándose en una realidad paralela o en un pintoresco y colorido universo alternativo, lleno de seres vagamente antropomórficos o animales imposibles, planteaban la posibilidad de transformar la sociedad y crear un mundo que permitiera a todos expresarse libremente. Su reelaboración simbólica de la realidad da paso a metáforas singulares y deslumbrantes, pero inteligibles por su claro vínculo con la realidad.

En el Primer manifiesto de este movimiento artístico mundial, André Breton, el Papa del surrealismo, señala: “No basta aceptar la realidad tal y como se nos presenta como real, hace falta poner al descubierto los auténticos mecanismos de aprehensión de la realidad y confrontar los resultados con lo que, antes de la operación, ha recibido el nombre de realidad”.

Hoy compartimos dos poemas de la argentina María Meleck Vivanco (1921-2010) en los que se expresa su militancia antibélica y su profunda preocupación por la realidad convulsa de su tiempo. En Alicia y sus luciérnagas (Plaza prohibida, 1975), María Meleck le habla a la perdida inocencia infantil, a sus orígenes, pero también a lo que vendrá después, representado en una almendra que germina en la tierra abonada por el sufrimiento; le habla de los trabajos que han de enfrentarse en un mundo lleno de dolor, cárceles, muerte y guerras, para construir moradas felices para todos.

 

Bajo el Sol las gardenias

su maleza de aromas deja pasar tu

pelo de medusa en la noche.

Y allí –Oh, Alicia en viaje 

Fina almendra de otoño

te afinas en la tierra de cárceles henchida

Éstos que aquí morimos condenamos la guerra

y un rubor poderoso bajo los rascacielos

Tus palabras son gotas del aire iluminado 

–Oh, Alicia de los átomos–

madre que regocija, míranos en el páramo

Un helecho te nombra

Mas perfecto ese helecho que todas las ciudades

No hay besos trascendentes

ni logradas caricias

sino ojos anegados en caudales oscuros

Éstos que aquí morimos somos tercos y firmes

Trabajamos el alba como orugas azules

para extender los cuerpos en moradas felices

Oh, Alicia, con tu voz derramada en luciérnagas.

 

En 1994, el genocidio perpetrado en Ruanda contra la población tutsi, en el que cerca de un millón de personas fueron masacradas, inspira su libro Canciones para Ruanda (1999), última obra publicada en vida de la autora. El horror de lo sucedido inspira versos de inalcanzable altura expresiva; Permitidme los tactos que suavicen el alarido de la realidad es el reconocimiento de que cualquier pesadilla individual palidece ante la dolorosa realidad, porque “Estamos sitiados por el desquicio y la impunidad de los verdugos”; un pueblo entero se desangra mientras los relojes (testigos espacio-temporales) marcan el compás de la inacción mundial.

 

Un grito que conmueve de pánico las hojas del manzano

Eriza los cabellos y desvía

al mensajero de sangrientas magnolias

Caen las visiones en esta identidad

tan brumosa de cacerías y villanos

Tan responsable en su desdén y al mismo tiempo

aliado que se inventó el infierno

Ahora relampaguea vidrio en los ojos del gato

Y volteretas crueles

amenguan las caravanas en ascenso

Al amparo de Dios

Supera el diapasón su minutero anticipado

Mucha audiencia de sombras

Mucha memoria hacia el combate

Mucha dentellada extraña

Somos los extranjeros

Pianistas obsesos al fondo del jardín

que miramos la serpiente en cada mano

Y el patrullaje de la fruta escondida

Nuestra médula tiembla

Se exilia de la guerra anticipada

Se controla como un cisne de lomo iridiscente

Como un ojo impiadoso entre las uvas

Aprendo al servicio de la tristeza en un azulado país

Sus infinitas raíces me lloran y alejan mi nombre verdadero

Estamos sitiados por el desquicio

y la impunidad de los verdugos

Veo la resaca del mar que va y viene

en una hélice violenta

En un cañamazo de atormentados colores

Ruanda lapidada en su refugio de piedra hereje

Ruanda cumplida de morir vertiginosa

Y un chorro de aceite hirviendo cae sobre las

palomas de África

Que antaño izaran las voladuras del corazón. 


Escrito por Tania Zapata Ortega

Correctora de estilo y editora.


Notas relacionadas

La reducción que se realiza a la Secretaría de la Niñez representa el 75.8 por ciento en comparación con el 2023.

Una delegación de 27 artistas, integrada por músicos del Mariachi Nacional y bailarines del Ballet Nacional de Antorcha, participará en el Festival Internacional de Folklore “Argentina 2026”.

La poesía, para Díaz Mirón, tiene una misión más alta que el individuo.

Éste es el poema de amor más antiguo, cuyo original se haya en el Museo Arqueológico de Estambul, donde se expone la placa de arcilla con el número 2461.

La hoja de vida de Dolores Correa Zapata resulta excepcional en una época en que las mujeres no tenían cabida en el quehacer intelectual.

El mito cuenta la historia de la victoria del gran dios Marduk sobre las fuerzas del caos y cómo éste establece el orden en la creación del mundo.

La consigna era esperanzadora: “arte para todos”.

Además de La Ciudad Indecible es autora de los poemarios Un Modo de Cantar, Viaje en la Arena, En la Orilla del Vuelo, Al Oído del Viento, Grabados y Poemas y Mi Patria Tiene Fomia de Esperanza.

La belleza expresiva del lamento de Gilgamesh por la muerte de su amigo ha sido comparada con los cantos elegíacos por la muerte de Patroclo, Sigfrido, Rolando y otros héroes legendarios.

El encuentro reunirá música, danza y poesía el 30 de agosto en la Plaza de la Danza; el Movimiento Antorchista anuncia que también será una jornada de protesta contra la pobreza, la desigualdad y la persecución de activistas.

Argentina registró en 2025 una tasa de 11.8 suicidios por cada 100 mil habitantes, el nivel más alto de la serie histórica, de acuerdo con un informe del Observatorio de Política Criminal.

Aristides Martínez denuncia al gobierno estadounidense que, en nombre de la libertad, la democracia y los derechos humanos promueve guerras de exterminio y rapiña

Gilgamesh era dos tercios divinos y un tercio humano y, sin embargo, lo humano se impone constantemente a través de sus defectos y sus virtudes.

La volatilidad provocada por las tensiones en Medio Oriente abrió oportunidades para productores de la región.

Leandro Paredes fue suspendido 10 partidos y Nahuel Molina siete; la AFA deberá pagar 321 mil dólares y Argentina jugará como local con 50 por ciento del aforo restringido.