Desde el inicio de la contingencia han sido rescatadas con vida seis mil 462 personas.
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Venezuela sufre una doble tragedia: después de los fuertes sismos que ocasionaron la pérdida de miles de vidas humanas y dejaron heridos y desaparecidos, así como el derrumbe de numerosas viviendas, edificios y la destrucción de muchos otros bienes, la población tiene que presenciar la cínica ocupación de su país por la soldadesca estadounidense, ordenada por la misma potencia imperialista que, con su acostumbrada política genocida, ha mantenido un bloqueo permanente sobre este país durante casi tres lustros.
La ocupación es una tragedia mayor porque representa la pérdida de sus recursos naturales, de su soberanía y de un incalculable número de vidas humanas, como siempre ocurre en toda invasión del enemigo principal de los pueblos del mundo.
Aún no cesaban el dolor y el llanto venezolanos por los efectos de los terremotos, cuando Trump presumía orgulloso que Venezuela era feliz bajo su mando y el pueblo bailaba contento por las calles. La invasión no comenzó después de este desastre natural, sino meses antes, cuando el gobierno de Donald Trump ordenó el bombardeo contra Venezuela, el asesinato de militares y población civil y el secuestro de Nicolás Maduro, presidente electo democráticamente por su pueblo y no por una farsa electoral como la que se efectúa cada cuatro años en Estados Unidos.
El golpe definitivo a Venezuela ya estaba decidido. La injerencia gringa en el gobierno de esta nación y el despojo de sus riquezas petroleras comenzaron antes de los terremotos; pero el doble sismo ocurrido en junio le ha dado al gobierno de Donald Trump la oportunidad de legitimar su control y de avanzar hacia la sumisión total del gobierno venezolano.
La invasión comenzó en enero; y junio sólo fue su continuación: con la declaración de que Estados Unidos gobierna Venezuela; con el líder de la Revolución Bolivariana secuestrado; con un despliegue de tropas para violentar a todo un pueblo; con un gobierno incapaz de defender valerosamente la presidencia; y un ejército sin mando que no parece dispuesto a seguir el ejemplo de otros pueblos invadidos, como Vietnam y Cuba, que supieron resistir y expulsar de su territorio al enemigo imperialista.
Desde el inicio de la contingencia han sido rescatadas con vida seis mil 462 personas.
Un joven colombiano de 26 años, con permiso de trabajo vigente, murió durante un operativo en Biddeford, Maine.
Claudia Sheinbaum informó que la Cancillería presentará acciones legales ante el Departamento de Justicia y fiscalías estatales de Estados Unidos.
El apretado triunfo de Abelardo De la Espriella como presidente de Colombia reduce a ese país de gran valor geoestratégico a la geopolítica imperialista.
EE. UU. pondera su poder bélico muy por encima de la diplomacia; y así se explica que en estos 250 años se contabilicen 500 intervenciones militares sangrientas.
Se requiere una reforma estructural del sector agrícola nacional que priorice el mercado interno, las necesidades de alimentación, el desarrollo tecnológico e implemente políticas públicas que promuevan un mayor financiamiento para las unidades productivas y combatan el hambre en el campo.
La presidenta interina Delcy Rodríguez solicitó al rey Carlos III autorizar la liberación de las reservas de oro venezolanas depositadas en el Banco de Inglaterra, valuadas en mil 900 millones de dólares.
El convenio aún debe ser ratificado por el Senado de México para entrar en vigor.
Desde la reanudación de las hostilidades, el pasado 2 de marzo, han muerto cuatro mil 320 personas y otras 12 mil 203 han resultado heridas.
El mandatario cubano agradeció el apoyo de 136 países que votaron a favor de abrir el debate en la Asamblea General.
La presidenta pidió esclarecer la posible participación de agencias estadounidenses en el traslado de presuntos líderes del crimen organizado.
La Cancillería brasileña advirtió que la decisión de Washington de clasificar al Primeiro Comando da Capital y al Comando Vermelho como grupos terroristas podría abrir la puerta a acciones extraterritoriales e incluso al uso de la fuerza militar en territorio brasileño.
Donald Trump aseguró que llamó al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para solicitar la revisión de la expulsión de Folarin Balogun. Tras la decisión del organismo de retirar la sanción, la medida provocó críticas y acusaciones de favoritismo.
La SLV pidió activar la inmunización desde las primeras horas tras los sismos en Venezuela para evitar epidemias derivadas del desplazamiento de personas y la interrupción de los servicios de salud.
Pese al dolor y dimensión de la crisis, los bolivarianos se resistirán a ser el estado 51 de Estados Unidos.
Escrito por Redacción