CDMX
Despojo impune: solo 3 de cada 10 víctimas logran recuperar su casa en la CDMX
Mientras el gobierno mira hacia otro lado, miles pierden su techo y pagan por recuperarlo.
Foto: Internet
En la Ciudad de México, perder una vivienda a manos de invasores se ha vuelto una pesadilla cada vez más común… y más difícil de revertir.
Entre enero y junio de 2025 se iniciaron mil 941 carpetas de investigación por despojo de inmuebles, concentradas principalmente en las alcaldías Iztapalapa, Cuauhtémoc y Gustavo A. Madero, de acuerdo con abogados y especialistas en materia inmobiliaria.
En los últimos cinco años apenas se han dictado 185 sentencias por este delito, lo que evidencia la ineficiencia del sistema judicial y la falta de respuesta de las autoridades capitalinas. Los expertos advierten que el despojo de viviendas ya es un problema “alarmante” y en crecimiento.
Las cifras son demoledoras: solo tres de cada diez víctimas logran recuperar su vivienda, y el proceso puede tardar hasta cuatro años, además de implicar un gasto equivalente al 20 por ciento del valor del inmueble.
El especialista inmobiliario Miguel Saucedo señaló que la inacción de las autoridades y la lentitud del Poder Judicial han permitido que este delito se multiplique sin control. A ello se suma la suspensión de desalojos forzados en la capital, una medida que, aunque planteada con objeciones legítimas, ha terminado por blindar a los invasores e impedir que la policía ejecute órdenes judiciales en favor de los legítimos propietarios.
Los expertos recomiendan a los capitalinos no dejar sus viviendas deshabitadas, mantener al corriente el predial y conservar en orden toda la documentación legal, especialmente las escrituras públicas. Recuperar una casa invadida puede costar entre 15 y 20 por ciento del valor total del inmueble, una carga que la mayoría de las víctimas no puede asumir.
Aunque el Gobierno de la Ciudad de México ha anunciado iniciativas para endurecer las sanciones contra quienes ocupan ilegalmente inmuebles, los especialistas insisten en que de poco sirven las reformas si no se aplican con rigor. Mientras tanto, los invasores siguen encontrando un sistema permisivo, lento y fácilmente manipulable.
Escrito por Abigail Cruz Guzmán
Reportera