El Partido Comunista de Venezuela rechazó el acuerdo que contempla desarrollar 17 campos petroleros con un potencial de 65 mil millones de barriles y cuestionó la participación de Estados Unidos en el negocio energético venezolano.
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China afianza su presencia en América Latina con influencia económica, financiera y tecnológica en la región, concretamente en Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela, en un contexto donde Estados Unidos busca mantener su peso histórico.
La presencia de China en América Latina creció desde el año 2000 hasta ahora, rompiendo en 2023 un récord histórico de comercio. De acuerdo con un informe de la BBC, el intercambio de mercancías superó la barrera de los 480 mil millones de dólares, según cifras de la Administración General de Aduanas de la República Popular China.
A inicios de siglo, el comercio de Beijing con América Latina y el Caribe (ALC) apenas llegaba a los 14 mil millones de dólares, de acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
Según un análisis del Centro de Estudios del Parlamento Europeo, este avance responde a una estrategia deliberada a largo plazo enfocada en asegurar el acceso a recursos naturales, ampliar mercados para sus manufacturas y consolidar su presencia económica y política en la región.
Las exportaciones latinoamericanas hacia China se concentran en productos primarios: los minerales representan un 32 por ciento del total, seguidos por oleaginosas como la soja con un 18 por ciento y combustibles minerales con 12 por ciento.
Aparte del comercio, América Latina es el segundo mayor destino de inversión directa china. Brasil lidera con un promedio anual de dos mil 678 millones de dólares entre 2000 y 2024, seguido por Perú con mil 460 millones, México con 990 millones y Argentina con 978 millones.
De esta manera, la influencia china se extiende no sólo en la región, ya que de acuerdo con el Lowy Institute, casi el 80 por ciento de los países del mundo importan más productos desde China que desde Estados Unidos.
El Partido Comunista de Venezuela rechazó el acuerdo que contempla desarrollar 17 campos petroleros con un potencial de 65 mil millones de barriles y cuestionó la participación de Estados Unidos en el negocio energético venezolano.
El presidente chino Xi Jinping planteó una propuesta de cuatro puntos para rediseñar la seguridad en Medio Oriente, con énfasis en reducir la injerencia extranjera, fortalecer a los países de la región y colocar la cuestión palestina en el centro de la agenda.
Familias, comercios y gobierno pierden seguridad y oportunidades al evitar la banca digital.
El Gobierno Federal se endeuda cada día con tres mil 766 millones de pesos, no atiende los problemas más sentidos de la población y no está atacando de raíz los problemas de pobreza y marginación.
La ofensiva estadounidense-israelí contra Irán, marcó el punto de inflexión sobre el orden imperante en Asia occidental tras la Segunda Guerra Mundial.
La Embajada de China en México acusó a Washington de utilizar el argumento de la seguridad para presionar contra proveedores chinos de telecomunicaciones y recordó el escándalo de espionaje PRISM.
China e Irán mantienen relaciones no sólo por petróleo, sino también por educación, cultura, ciencia y tecnología.
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El país acumulará tres años consecutivos por debajo de la expansión promedio en América Latina.
Gobierno estadounidense combina el bloqueo económico con restricciones que afectan el suministro de recursos y combustibles.
Los periodos de Mao Zedong, Deng Xiaoping y Xi Jinping están caracterizados por una ideología socialista que, en los tres casos, convive con un pragmatismo.
Los productos de la empresa estadounidense se encuentran bajo revisión ante posibles riesgos para infraestructura y seguridad nacional.
Una investigación de The New York Times sostiene que la nueva Fuerza de Tarea del Comando Sur busca normalizar la presencia de tropas estadounidenses en América Latina y aumentar la presión sobre México para aceptar operaciones militares conjuntas.
El marxismo del Partido Comunista de China funciona hoy como teoría de gobernanza, estabilidad y desarrollo, donde la lucha de clases queda subsumida como contradicción secundaria.
El hacinamiento penitenciario es una de las violaciones más recurrentes a los derechos humanos.
Escrito por Fernanda Trujano Chavarría
Licenciada en Lengua y Literatura Hispánicas por la UAEM.