Internacional
Censura de libros alcanza niveles récord en EE. UU.; denuncian campaña política coordinada
La Asociación de Bibliotecas alertó que las prohibiciones y retiros de libros aumentaron impulsados principalmente por grupos conservadores y funcionarios públicos.
Las prohibiciones y censuras de libros en bibliotecas y escuelas de Estados Unidos (EE. UU.) se mantienen en niveles históricos, mientras crecen las campañas coordinadas para restringir títulos relacionados con diversidad sexual, violencia y problemáticas sociales, alertó la Asociación de Bibliotecas de Estados Unidos (ALA, por sus siglas en Inglés).
En su informe anual State of America’s Libraries Report, documentó impugnaciones contra 4 mil 235 títulos distintos durante 2025, una cifra apenas inferior al récord absoluto registrado en 2023, cuando se contabilizaron 4 mil 240 obras cuestionadas.
La ALA define una impugnación como cualquier intento de retirar un libro o restringir su acceso debido a objeciones de individuos o grupos. Entre los libros más señalados este año aparece Sold (Vendida), novela de Patricia McCormick sobre trata sexual en India, que encabezó la lista de obras más impugnadas.
Las objeciones se centraron principalmente en contenidos relacionados con temas LGBT+, violencia sexual, consumo de alcohol y drogas, así como relaciones afectivas entre adolescentes.
El informe también incluyó obras clásicas como, El cuento de la Criada, de Margaret Atwood, La naranja mecánica, de Anthony Burgess, además de novelas juveniles como Buscando a Alaska, escrita por John Green.
De acuerdo con la ALA, el fenómeno dejó de ser impulsado principalmente por padres de familia y ahora es promovido por funcionarios públicos y organizaciones conservadoras como Moms for Liberty (Mamás por la libertad), que impulsan restricciones sobre materiales disponibles en escuelas y bibliotecas públicas.
La asociación señaló que más de 90 por ciento de las impugnaciones registradas en 2025 provinieron de activistas y autoridades gubernamentales, frente al 72 por ciento reportado el año anterior.
“Las prohibiciones de libros no fueron impulsadas por padres preocupados ni fueron el resultado de esfuerzos locales de base. Formaron parte de una campaña bien financiada y con motivaciones políticas”, afirmó Sarah Lamdan, directora ejecutiva de la Oficina para la Libertad Intelectual (OIF).
En este contexto, la organización también denunció que estados como Florida, Texas y Utah han promovido leyes o iniciativas para restringir libros y contenidos escolares. Mientras que en Iowa, un tribunal permitió recientemente aplicar una ley que limita conversaciones sobre temas LGBT+ en escuelas primarias y restringe determinados libros.
El presidente de la asociación, Sam Helmick, defendió el papel de las bibliotecas como espacios de acceso universal al conocimiento. “Las bibliotecas existen para dar cabida a cada historia y a cada experiencia vivida”, sostuvo.
Escrito por Adamina Márquez
Directora editorial de buzos web. Egresada de la Licenciatura de Ciencias de la Comunicación por la UNAM.