Nacional
Sheinbaum desmiente nuevo arancel del 10 % de EE. UU. contra México
La presidenta aclaró que Estados Unidos no impuso un nuevo gravamen a México. Explicó que el arancel del 10 por ciento por trabajo forzado sustituye a un esquema previo y no modifica las condiciones comerciales del T-MEC.
La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que Estados Unidos no impuso un nuevo arancel del 10 por ciento a las exportaciones mexicanas, luego de la confusión generada por el anuncio del gobierno de Donald Trump sobre un gravamen aplicable a productos elaborados con trabajo forzado.
Durante una gira de trabajo en Morelos, la mandataria explicó que el impuesto anunciado por Washington no está dirigido exclusivamente contra México, sino que forma parte de una medida de alcance global que también incluye a otros países y sustituye un arancel que vencía este 24 de julio.
"No es para México, sino para cualquier lugar del mundo del que se importen productos elaborados con trabajo forzado", afirmó Sheinbaum.
La presidenta indicó que el gravamen anunciado corresponde a un nuevo esquema comercial identificado como "301", el cual reemplaza al arancel del 10 por ciento que el gobierno estadounidense había establecido en enero y cuya vigencia concluyó este jueves, después de que la Suprema Corte de Estados Unidos determinara que el mecanismo anterior carecía de sustento legal.
Sheinbaum sostuvo que esta modificación no representa un impacto adicional para la economía mexicana, ya que no implica un nuevo impuesto sobre las exportaciones nacionales. "En este momento no tenemos un nuevo arancel distinto al que ya existía previamente", señaló.
La mandataria recordó que, conforme a los acuerdos comerciales vigentes entre ambos países, los productos que cumplen con las reglas de origen del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) continúan libres de aranceles, mientras que las mercancías fuera del acuerdo mantienen los gravámenes previamente establecidos, principalmente en sectores como el automotriz, el acero y el aluminio.
Asimismo, informó que la reunión celebrada el miércoles con Jamieson Greer, representante comercial de Estados Unidos, transcurrió en buenos términos y forma parte de los trabajos de la tercera revisión del T-MEC.
Explicó que uno de los principales temas de negociación es la propuesta estadounidense de endurecer las reglas de origen para elevar el contenido de producción nacional requerido del 70 al 90 por ciento, privilegiando componentes fabricados en Estados Unidos.
En contraste, México busca que se mantenga el criterio de contenido regional de Norteamérica, como establece actualmente el tratado.
Escrito por Abigail Cruz Guzmán
Reportera