Todo parece indicar que el bloque en el poder ya decidió que la reforma para imponer una jornada legal de trabajo de cuarenta horas a la semana va a ser aprobada por el Congreso antes del 15 de diciembre.
Cargando, por favor espere...
Son dos las revelaciones más importantes del trabajo de Goldin. Primero, que la brecha de género en los salarios no se reduce simplemente a medida que aumenta el crecimiento y el desarrollo de un país. Para Estados Unidos, en concreto, la participación de la mujer en el mercado de trabajo disminuyó con el crecimiento económico del Siglo XIX y volvió a aumentar con el crecimiento económico del Siglo XX. Este cambio en la trayectoria se explica, por un lado, por la transformación tecnológica, que hizo transitar la estructura productiva agrícola a una industrial, y después hacia los servicios, y que también dio un impulso a la expansión de la educación secundaria y universitaria, tanto de hombres como de mujeres; por el otro, a cambios normativos como la píldora anticonceptiva, introducida en 1950. La mujer, entonces, tuvo mayores posibilidades de planear a largo plazo su educación, la formación de una familia y perseguir una carrera profesional. En suma, Goldin señala los cambios en el tiempo en la oferta y en la demanda de trabajo femenino como los factores subyacentes detrás de ésta.
Respecto a la diferencia de ingresos entre hombres y mujeres, Goldin descubre, en segundo lugar, que esta brecha, aunque se ha venido cerrando, persiste con el aumento de la educación y el ingreso, y además, que las causas de esta brecha han cambiado en el tiempo. Más recientemente, en el contexto de los países de alto ingreso, con niveles educativos de la mujer a la par o superiores a los de los hombres, la causa principal es la delegación del cuidado y crianza de los hijos a la mujer, quien tiende a truncar su carrera profesional en el momento en que tiene a su primer hijo. La proliferación de los greedy works (trabajos codiciosos), en los que se premia a los trabajadores que están disponibles a todas horas, ha impuesto una barrera a las parejas para dividir las responsabilidades de cuidados de los hijos de forma equitativa, puesto que repartirse las responsabilidades implica que ambos no puedan dedicarse de tiempo completo a su trabajo, y en consecuencia, pierden por partida doble una parte del ingreso del hogar. Por tanto, la división termina siendo tal que uno de los padres, generalmente el hombre, se dedica al cien por ciento a su trabajo, y la mujer, al cien por ciento a los hijos.
Es cierto que Claudia Goldin no avanza en el estudio de políticas públicas. Sin embargo, el reconocimiento a su trabajo es también, a mi juicio, una consagración implícita de las soluciones que puede brindar el mercado a la brecha salarial de género. A la cuestión de por qué es importante conocer el papel de las mujeres en el mercado de trabajo, el Comité del Premio Nobel en Ciencias Económicas responde que, en la medida en que las mujeres no tengan la misma oportunidad de ingresar al mercado laboral la sociedad desperdicia mano de obra, habilidades y talentos, y, por tanto, no se maximiza la prosperidad global. De lo que se trata, pues, es de crear mejores condiciones de venta de la fuerza de trabajo de la mujer. Es optar por moldear ciertos tipos de empleos a las necesidades de la familia, en lugar de socializar el costo del cuidado y la crianza de los hijos, en lugar de modificar el sistema social entero que mantiene la reproducción de la vida sujeta a los vaivenes del mercado.
No cabe duda que el trabajo premiado es inmenso, relevante y sugestivo. Personalmente, considero que estos descubrimientos estadísticos pueden ser apropiados de distinta manera en favor de la causa de la mujer. El Comité que otorgó el premio dice que la experiencia estadounidense puede ser referencia para los países en desarrollo, pero ¿en qué sentido?, ¿en el de replicar los factores económicos que en un país de ingreso alto han cerrado la brecha salarial entre hombres y mujeres?, ¿será esta vía factible y pronta? Los resultados más bien muestran que, aunque no despreciables y absolutamente necesarias, no basta con mejores condiciones de trabajo para que los problemas de las mujeres hallen una verdadera y completa solución, pues incluso en los países más equitativos, donde las mujeres tienen igual o mejor nivel educativo que los hombres, la brecha de género no desaparece. Esto nos lleva a concluir que el éxito de la causa feminista no puede evadir la necesidad de reconstruir la organización social actual sobre una nueva base, regida por la cooperación, fraternidad e igualdad entre hombres y mujeres.
Todo parece indicar que el bloque en el poder ya decidió que la reforma para imponer una jornada legal de trabajo de cuarenta horas a la semana va a ser aprobada por el Congreso antes del 15 de diciembre.
El pueblo de Tecomatlán se viste de gala porque abre sus puertas para recibir a los participantes en el XXIV Encuentro Nacional de Teatro.
Este México nuestro se ha hecho, por sus condiciones, tan irreal, tan innecesario, que así como está ya no tiene ninguna utilidad para el pueblo pobre.
“Humanismo Mexicano”; Altagracia Gómez (empresaria asesora de Sheinbaum) y José Antonio Fernández (presidente de FEMSA) prefieren llamarlo “Capitalismo Consciente”.
Recientemente leí el texto La constitución urbana y espacial de la ZEDEC Santa Fe: origen y desarrollo producto de la reestructuración urbana y símbolo del proyecto neoliberal mexicano de Gustavo Kunz.
Los bombardeos de Estados Unidos (EE. UU.) en el Caribe contra lo que llaman “narcolanchas” y la aproximación de la armada estadounidense a aguas venezolanas es en realidad una cortina de humo para ocultar el verdadero propósito.
“Por todas partes veo confabulaciones de los ricos que, bajo pretexto y en nombre del bienestar nacional, buscan su propio beneficio”, escribió Thomas Moore, uno de los grandes nacionalistas irlandeses.
México está dividido. Desde la época de los aztecas, los pueblos se dividieron; y cuando llegaron los conquistadores se dividieron aún más.
Más que una categoría formal, la etiqueta “Generación Z” es un instrumento ideológico.
El canon económico clásico postula que el mercado es modelo de equilibrio y que en caso de desbalancearse se ajustará solo, sin intervención del Estado.
EE. UU. se las ingenió para ser el más beneficiado por la Segunda Guerra Mundial, diez años después de finalizado el conflicto
Organizarse para la construcción de un cambio revolucionario en México es algo verdaderamente difícil, dado el atraso intelectual y cultural en el que tienen sumergido a nuestro pueblo.
Con la disolución del bloque socialista, acaecida en 1991 el capitalismo se volvió el modo de producción dominante.
Para quien corre perseguido por un oso en medio de un agreste bosque, lanzarse a un acantilado puede parecer una buena alternativa.
La realidad presente y la historia nos alertan de que el peligro es real.
Operación Caudal: más problemas que solución a la escasez de agua en el Edomex
¡Golpe a los jubilados! Delfina Gómez propone aumentar edad de retiro de 62 a 65 años
La más imperiosa necesidad social
Jornada de cuarenta horas, la navaja adentro del PAN
“Sin maíz no hay país”; pero sí hay contratos millonarios para Minsa
Grecia Quiroz responde a Fernández Noroña tras acusaciones por el asesinato de Carlos Manzo
Escrito por Tania Rojas
Maestra en Economía por El Colegio de México. Estudia un doctorado en Economía en la Universidad de Massachusetts Amherst, en EE.UU.