La incertidumbre sobre el respaldo de Estados Unidos, el avance militar de China y la guerra entre Rusia y Ucrania han impulsado el rearme de Berlín y Tokio, que han fortalecido sus capacidades de defensa y avanzan hacia una cooperación estratégica.
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En el mundo "hay una sola China y Taiwán es parte" ella, ha recordado el representante especial del Gobierno chino para los Asuntos de la península de Corea, Liu Xiaoming, en respuesta a la segunda visita de una delegación del Congreso de EE.UU. a la isla en menos de dos semanas e instó a Washington a no interferir en los asuntos internos de Pekín.
"El principal motivo de las actuales tensiones en el estrecho de Taiwán es que los dirigentes del gobernante Partido Progresista Democrático taiwanés han estado intentado solicitar apoyo de EE.UU. para buscar la independencia, y algunas fuerzas estadounidenses han estado tratando de utilizar la cuestión de la isla para contener a China", escribió Xiaoming este domingo en su cuenta de Twitter.
Este es un movimiento "muy peligroso", comparable a "jugar con fuego", indicó el diplomático en una serie de tuits. "Los que juegan con fuego perecerán por él. Instamos a los países involucrados a cumplir con seriedad el principio de una sola China, manejar adecuadamente los asuntos relacionados con Taiwán y dejar de interferir en nuestros asuntos internos", agregó.
Advertencias de Pekín
Según Xiaoming, las intenciones de las autoridades taiwanesas de buscar la independencia de la isla con apoyo extranjero "no conducirán a ninguna parte, y usar la cuestión de Taiwán para contener a China está condenado al fracaso". Cualquier "individuo o fuerza que intente interferir" en los asuntos internos del gigante asiático y obstruir su reunificación "chocará con un gran muro de acero", señaló.
Advirtió que en caso de que "elementos separatistas o fuerzas externas" provoquen o crucen las líneas rojas de Pekín, se tomarán "medidas enérgicas".
En medio del aumento de las tensiones con China, otra delegación del Congreso de EE. UU. llegó el 14 de agosto a Taipéi en el marco de una visita oficial. La líder de Taiwán, Tsai Ing-wen, se reunió este lunes con los congresistas estadounidenses. El viaje de esta delegación se produce 12 días después de la visita a la isla de la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, que provocó duras críticas por parte de Pekín.
Poco antes del aterrizaje de la segunda delegación, los militares de Taiwán informaron sobre la detección de 6 buques y 22 aviones del Ejército chino alrededor de la isla.
Pekín ha llevado a cabo una serie de ejercicios militares en diferentes zonas de su costa durante las últimas semanas, en medio de las crecientes tensiones desatadas en el estrecho de Taiwán tras el viaje a Taipéi de Pelosi.
Este lunes, el gigante asiático realizó nuevos ejercicios militares "de combate real" en torno a Taiwán.
La incertidumbre sobre el respaldo de Estados Unidos, el avance militar de China y la guerra entre Rusia y Ucrania han impulsado el rearme de Berlín y Tokio, que han fortalecido sus capacidades de defensa y avanzan hacia una cooperación estratégica.
El gobierno chino abogó por la competencia justa y recordó que cualquier intento de revertir la integración comercial contravendría los principios del libre mercado.
El complejo permite reducir emisiones equivalentes al funcionamiento anual de 600 vehículos.
Estados Unidos fue la nación que más gastó en arsenal nuclear, beneficiando a corporaciones como Honeywell y Lockheed Martin.
El presidente chino propuso ampliar la cooperación económica, política y militar con Corea del Norte, además de reforzar la coordinación estratégica ante los cambios globales.
Alemania y Japón reabastecen sus arsenales tras calificar como “amenaza” a Rusia y China; lo hacen a costa del bienestar de sus ciudadanos y a favor de la geopolítica estadounidense.
China intenta utilizar la planificación para determinar qué empleos se transformarán, de qué manera y a qué velocidad.
La reunión no parece haber impactado sobre la progresiva hostilidad norteamericana hacia el gigante asiático, ni en las guerras o crecientes amenazas de EE. UU. contra Teherán y La Habana.
El mundo atestiguó que China no necesita a EE. UU. para avanzar en su visión geopolítica y que la tecnocracia de la Casa Blanca necesita del mercado, los recursos y la voluntad chinos para sobrevivir.
El embajador Chen Daojiang aseguró que la reciente reunión entre Donald Trump y Xi Jinping marcó “un nuevo punto de partida” para la relación bilateral y abrirá mayores condiciones de estabilidad económica y política a nivel global.
Beijing criticó a Washington por imputar al exmandatario cubano Raúl Castro por el derribo de avionetas en 1996 y exigió poner fin a las “amenazas” e “injerencias” contra la isla.
Buscan fortalecer sus propias monedas y aumentar su competitividad en los mercados financieros.
Los presidentes de ambas naciones firmaron acuerdos económicos, políticos y comerciales.
La inversión en el país se estima 5.3 por ciento más baja que en condiciones normales.
Para Xi, el comunista debe tener una vida austera, frugal, sencilla, de trabajo duro, servicial al pueblo y colectiva por principio.
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Escrito por Redacción