Dolores Castro siempre reconoció su amor por la vida...
Cargando, por favor espere...
Las versiones que Ezra Pound y Noel Stock hicieron de algunos antiguos poemas egipcios, nos colocan de pronto frente a un paisaje poético de indecible frescura. Los textos tienen como fuente diversos papiros que datan de los siglos XVI al XI a. C., época del Imperio Nuevo, que abarcó las dinastías XVIII a la XX. Algunas referencias de fácil ubicación, pueden ser la expansión imperial de Tutmosis III, Akhenatón y el llamado cisma de Amarna, y Tutankhamón, en la dinastía XVIII; Ramsés II y sus monumentales construcciones, en la XIX, y la larga sucesión de muchos Ramseses más en la XX.
Los jeroglíficos se encontraban en tal estado de deterioro que sólo se rescataron en parte; y lo que se ofrece aquí son esos preciosos fragmentos de poemas escritos a lo largo de cinco siglos, y de los que nos separan más de tres milenios. Es como si se reunieran trozos de piezas arqueológicas diversas, que difícilmente pueden reconstruirse, pero cuya belleza basta por sí sola. Aunque Pound y Stock tradujeron del italiano, algo se transmite del mundo poético originario, dada la belleza y la fuerza visual de las imágenes. Pound escogía con precisión la palabra que mejor permitiera conservar la tensión poética propia de cada texto, independientemente de su distancia en época o lugar.
Pound tradujo los primeros poemas de este volumen, con el título Conversations in Courtship –“Pláticas de cortejo”– probablemente a fines de los años 50, partiendo de la versión literal al italiano de los textos jeroglíficos, las fuentes originales son los papiros Maspero del Museo Egipcio de Turín, Harris 500 y Chester Beatty I y II, del Museo Británico, y el Ostrakon (fragmento de cerámica) No. 25218 del Museo del Cairo. A las versiones de Pound se sumaron después las de Noel Stock, partiendo también de la versión al italiano de Rachewiltz, y juntas integraron el pequeño y hermoso volumen Love Poems of Ancient Egypt, publicado por New Directions, en 1962, traducido por Elsa Cross.
La selección de los poemas comienza con una descripción que elogia –con pequeñas intromisiones de Pound– la belleza de la amada, tal como se encontraría en El Cantar de los cantares, pero con un tono distinto en el poema egipcio, más frívolo y ligero. Es también diferente del que puede hallarse en los poemas sumerios del cortejo de Inanna y Dumuzi, que datan igualmente del segundo milenio, y en los que se acentúa un carácter ritual y un sentido sagrado, que aquí están ausentes.
Lineales, coloridos, simples como algunas pinturas decorativas egipcias, estos antiguos poemas de amor hablan de una exaltación joven. Uno puede imaginar a la chica adolescente del segundo fragmento, cuyo candor contrasta con la desenvoltura de otra muchacha que despliega más adelante su coquetería y sus estrategias de conquista. Sólo la presencia extravagante de un cocodrilo nos recuerda que los poemas tienen como escenario las orillas del Nilo, hace tres mil quinientos años, y no cualquier lugar de hoy, donde la chica no quiere pasar frente al muchacho que le gusta, porque teme que descubra sus sentimientos, o lo admira cuando sale en su carro con sus amigos, o no soporta ya las prohibiciones de su mamá. Fragmentos del Prólogo de Elsa Cross a Poemas de amor del antiguo Egipto. México, 2000.
Pláticas de cortejo
Él dice:
Amada, sólo tú, no hay duplicado,
más adorable que el resto de las mujeres,
luminosa, perfecta,
estrella que surge sobre el horizonte en año nuevo,
un buen año,
de colores magníficos,
seductor el sesgo en el ojo.
Sus labios, encantamiento,
su cuello de longitud ideal
y sus senos un prodigio;
su cabello es lapislázuli que brilla,
sus brazos más espléndidos que el oro.
En sus dedos veo pétalos,
los de loto son así.
Sus flancos están moldeados a perfección,
sus piernas superan toda otra belleza.
Noble su andar.
Mi corazón sería un esclavo
[si ella me acogiera.
Toda cabeza gira –ése es su defecto–
para mirarla.
Afortunado el que la abrace plenamente;
sería el primero entre los jóvenes amantes.
Cada ojo continúa siguiéndola
aun cuando ella ha salido del alcance,
una diosa singular,
la única.
Ella dice:
Su voz perturba mi corazón,
es por culpa de la voz si sufro.
¡Vecino de mi madre!
Pero no puedo ir a verlo,
¿por qué tiene ella que enfurecerme?
Madre:
Oh, deja de hablar de ese tipo,
sólo pensar en él es repugnante.
Ella:
Me han aprisionado porque lo amo.
Madre:
Pero no es más que un chico sin sesos.
Ella:
Yo también, yo soy igual que él
y él no sabe que quiero rodearlo
[con mis brazos.
eso daría qué hablar a mi mamá...
Que la diosa dorada haga el destino,
y que lo haga a él mi destino.
Ven adonde pueda verte.
Mi padre y mi madre se pondrán felices
pues a todos les gusta ofrecerte fiestas
y ellos acabarán haciéndolas también.
Ella dice:
Quise salir aquí, que es agradable,
a descansar un poco,
y ahora encuentro a Mehy en su carro
en grupo con otros chicos,
¿Cómo voy a devolverme?
¿Puedo pasar frente a él
como si no importara?
Ay, el río es la única salida
y es imposible caminar sobre el agua.
Ay, alma mía, estás en un enredo.
Si paso frente a él, se notará mi secreto,
me voy a delatar, voy a decir:
¡Soy tuya!
Y él mencionará mi nombre,
entregándome a cualquiera de ellos,
que sólo desean divertirse.
Ella dice:
Se me sale el corazón al pensar
[cuánto lo amo,
no puedo comportarme como cualquiera.
Éste, mi corazón, anda fuera de lugar,
no me deja escoger un vestido
u ocultarme tras el abanico.
No me puedo maquillar los ojos
ni elegir un perfume.
“No te detengas, entra en la casa”.
Eso dijo una vez mi corazón,
y lo hace, cada vez que pienso en mi amado.
No te hagas tonto conmigo, oh, corazón.
¿Por qué eres tan idiota?
¡Quieto! Quédate tranquilo
y él vendrá a ti.
Y mi cuidado no dejará a la gente decir:
Esta muchacha está desquiciada de amor.
Al recordarlo a él
quédate firme y entero,
no te me escapes.
Él dice:
Adoro a la Diosa de resplandor dorado
Hathor la dominante,
y la elogio.
Exalto a la Señora del Cielo,
doy gracias a la Protectora.
Ella escucha mi invocación
y me ha destinado a mi dueña,
que ha venido aquí, a encontrarme.
¡Cuánta felicidad llegó con ella!
Me levanto exaltado
en regocijo
y triunfo cuando he dicho:
ahora,
y la contemplo.
¡Miren!
Los jóvenes caen a sus pies.
El amor se les infunde.
Hago votos a mi Diosa
porque me ha dado a esta muchacha
[para mí.
Oré durante tres días,
llamando su nombre.
Por cinco días ella me ha abandonado.
Ella dice:
Fui a su casa, y la puerta estaba abierta.
Mi amado se hallaba junto a su madre
rodeado de hermanos y de hermanas.
Todo el que pasa tiene simpatía por él,
un muchacho excelente, no hay nadie así,
un amigo de rara calidad.
Él me miró cuando pasé,
y mi corazón se llenó de júbilo.
Si mi madre supiera lo que pienso
iría a él de inmediato.
Oh, Diosa de la Luz Dorada
pon en ella ese pensamiento,
entonces yo podría visitarlo
y rodearlo con mis brazos, aunque mirara la gente
y no lloraría por la multitud,
pues me daría gusto que ellos lo supieran
y que tú me conozcas.
Qué festín haría para mi Diosa.
Mi corazón da vuelcos al pensar en salir:
si pudiera ver a mi amor esta noche…
soñar es hermoso.
Él dice:
Ayer. Siete días y no la he visto.
Mi enfermedad aumenta;
¡los miembros pesados!
No me conozco ya.
El gran sacerdote no es remedio,
[el exorcismo es inútil:
una enfermedad no identificable.
Dije: Ella hará que yo viva,
su nombre me levantará,
sus mensajes son la vida de mi corazón
en su ir y venir.
Mi amada es la mejor medicina,
más que toda la farmacopea.
Mi salud está en que ella venga,
me curaré tan solo al verla.
déjenla abrir mis ojos
y mis miembros recobrarán la vida;
déjenla hablar y mi fuerza volverá.
Abrazarla ahuyentará mi enfermedad.
Siete días
y ella me ha abandonado.
Papiro Chester Beatty I
Dolores Castro siempre reconoció su amor por la vida...
La Academia Sueca calificó su obra como “audaz e inventiva”.
Su obra evoluciona desde las formas y temas clásicos hasta una enérgica ruptura con lo establecido.
Los conflictos bélicos, al servicio del aparato estatal, funcionaron como mecanismos de legitimación del poder del Faraón.
Fue también editor especialista en la Dirección General de Publicaciones de la UNAM y es autor del célebre manual Cómo presentar originales y corregir pruebas para su edición.
El pensamiento de la nobleza esclavista y de la casta sacerdotal en el antiguo Egipto se expresa en los textos de contenido religioso y moral.
Más de mil declamadores participarán el 27 de septiembre en la cuarta edición de la Jornada Nacional de Declamación del Movimiento Antorchista, que se realizará simultáneamente en las capitales del país y estará dedicada a poetas revolucionarios de Centroamérica y el Caribe.
Espero que la incursión en la IA contribuya a crear una mejor Matemática, y nos ayude a ser más humildes con nuestras ideas matemáticas.
El capital, con su hambre insaciable de trabajo, que devora a diario la vitalidad de incontables hombres y mujeres, aparece personificado en El Dios Millón.
Texto funerario que recoge los conocimientos mágicos que debía poseer un difunto para enfrentarse al juicio de los dioses.
El fascismo es, pues, una forma de emergencia o excepción del Estado capitalista.
La poesía, para Díaz Mirón, tiene una misión más alta que el individuo.
Éste es el poema de amor más antiguo, cuyo original se haya en el Museo Arqueológico de Estambul, donde se expone la placa de arcilla con el número 2461.
Los recursos son finitos, el medio ambiente se degrada y la humanidad oscila entre la extinción y el cambio de paradigma productivo.
La derecha se ha fortalecido ante el progresivo desgaste de aquellos gobiernos que en su momento pudieron plantar cara al imperio.
Escrito por Redacción