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Las intensas lluvias que azotan al norte de Colombia han provocado la muerte de 18 personas; más de 150 mil han resultado damnificadas y por lo menos cuatro mil 300 viviendas han sido destruidas, por lo que el gobierno decretó al país en estado de emergencia.
Fue el propio presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien anunció y firmó el decreto de emergencia social, económica y ambiental, a través del cual podrá adoptar acciones extraordinarias durante los próximos 30 días para atender la crisis por las que atraviesa el país, entre ellas redirigir recursos del presupuesto nacional, sin que ello implique la autorización del Congreso.
Las precipitaciones, calificadas como atípicas por las autoridades, han provocado el desbordamiento de ríos y una represa, afectando principalmente al departamento de Córdoba, una región de tradición ganadera donde comunidades enteras permanecen inundadas. Montería, su capital, es una de las ciudades más golpeadas tras la creciente del río Sinú.
De acuerdo con estimaciones oficiales, hasta 300 mil hectáreas permanecen bajo el agua, lo que ha impactado gravemente al sector agropecuario, principalmente en: Córdoba, Antioquia, La Guajira, Sucre, Bolívar, Cesar, Magdalena y Chocó.
Por su parte el gremio de ganaderos reportó la muerte de al menos mil 200 cabezas de ganado, mientras que miles de familias han tenido que evacuar sus hogares o intentan rescatar pertenencias entre las inundaciones.
Por último, las autoridades informaron que mantienen operativos de atención humanitaria y evaluación de daños, mientras advierten que las lluvias podrían continuar en los próximos días, lo que complica las labores de recuperación en las zonas más afectadas.
Escrito por Carolina Ruvalcaba
Periodista con casi 20 años de experiencia en el medio.