El sector de servicios supera el 50% del PIB.
Cargando, por favor espere...
Los días tres y cuatro de diciembre se celebró en Shanghai el Tercer Diálogo de Think Tanks del Sur Global (TDTTSG). Este foro abordó la necesidad de unidad entre estos países y su responsabilidad compartida para superar sus problemas sociales, económicos y ambientales.
El “Sur Global” agrupa, en sentido amplio, a naciones pobres, de ingresos medios o subdesarrolladas. A pesar de sus diferencias, comparten problemáticas comunes, en gran parte provocadas por el orden geopolítico imperialista vigente. Este diálogo adquiere especial urgencia ante la actual arremetida del imperialismo norteamericano, que intenta imponer su visión y mantener su expolio donde aún cree tener fuerza.
Un ejemplo claro de esta postura es la Estrategia de Seguridad Nacional de EE. UU., hecha pública en México a principios de diciembre. El documento del gobierno de Trump es taxativo: establece que la preeminencia estadounidense en el hemisferio occidental es condición para su seguridad y prosperidad, y presenta al mundo una elección forzada: vivir en un orden liderado por EE. UU. o en uno “influenciado por países al otro lado del mundo”. Estas citas reflejan el unilateralismo y la tiranía que ofrece el imperialismo norteamericano. Frente a esto, el diálogo en Shanghai es un esfuerzo por construir prácticas colectivas para el desarrollo del Sur Global y la atención a sus problemas comunes.
En sólo unos meses, la administración Trump ha llevado las estrategias comerciales contrarias a la integración global a niveles imprevisibles. Muchos países, especialmente en el hemisferio occidental, se han visto arrastrados a esta escalada arancelaria, militar e ideológica, a pesar de haber pregonado antes el libre comercio.
México es un caso paradigmático. El 10 de diciembre de 2025 aprobó aranceles de hasta el 50 por ciento a importaciones de países sin tratado de libre comercio, medida claramente dirigida contra China, su segundo socio comercial. Estos productos no sólo abastecen la canasta básica, sino que son cruciales para cadenas de valor clave, como la automotriz y la electrónica. La consecuencia probable no será la reindustrialización, sino la inflación y una pérdida de competitividad para los productos mexicanos en el mercado mundial.
Como destacaron los anfitriones del TDTTSG, el momento que atraviesa el mundo es histórico. Esta coyuntura es producto del desarrollo de fuerzas materiales impulsadas por la misma lógica del capitalismo que, yendo tras la máxima ganancia, provocó de un lado el desarrollo de nuevas fuerzas productivas y que el mundo desarrollado perdiera peso como productor de manufacturas, así como lugares en el ranking mundial de la innovación tecnológica.
¿Cuál es el núcleo del conflicto? En esencia, se trata de los términos para distribuir el excedente económico global –el valor creado en el mundo en un periodo determinado–. Eso es lo que realmente está en juego. Planteado como lo hace EE. UU., la relación es necesariamente antagónica: presenta los intereses de EE. UU. como incompatibles y supremos respecto al de los otros países pues, bajo la lógica de que en el reparto de una riqueza finita, lo que gana un grupo se resta al resto. El multilateralismo, que ha tomado forma en las iniciativas globales propuestas por el presidente Xi Jinping, propone en cambio, relaciones de respeto y cooperación para el desarrollo sin injerencia de países ajenos en los asuntos propios, sin taxativas de carácter político o ideológico. Es, en ese sentido, un marco más libre, más justo y hasta más racional de relaciones entre países.
No obstante, la superioridad y la posibilidad de construir un mundo multipolar no depende de que racionalmente éste sea superior o más justo que el unilateralismo; depende de que haya fuerzas vivas, pueblos organizados, que pugnen por él.
El sector de servicios supera el 50% del PIB.
Compañías como Exxon, Chevron, Occidental Petroleum y Continental Resources han incrementado sus ganancias gracias a las políticas del presidente estadounidense.
En México, el tomate verde pasó de 28 a 60 pesos por kilogramo.
Las naciones en desarrollo enfrentarán mayores presiones derivadas del encarecimiento de hidrocarburos y alimentos.
Algunas estaciones de servicio siguen elevando los precios, aún con el estímulo de hasta el 81 por ciento en el diésel y 31 por ciento en la gasolina.
Los tres organismos formaron un grupo de coordinación para maximizar el apoyo a los países afectados por el bloqueo en el suministro energético.
El poder adquisitivo de las remesas presentó una disminución de 16.1% anual.
La inversión en maquinaria y equipo cayó 8% anual, mientras que la inversión privada se redujo 4.5%.
Sin energía no se mueven mercancías, máquinas ni personas; tampoco se iluminan, calientan o enfrían los espacios.
La Casa Blanca plantea un recorte del 10 por ciento a programas sociales, agencias científicas y sector educativo.
La recuperación productiva en África y la aparición de nuevos proveedores han enfriado la demanda.
La deuda aumentará en torno a los 21.8 billones de pesos.
El encarecimiento del crudo podría intensificarse si persiste el bloqueo en Ormuz.
Retrasos de pagos a proveedores coinciden con cambios en la política energética y mayor intervención estatal.
La riqueza que los millonarios mexicanos resguardan en el extranjero equivale a dos tercios del patrimonio de la mitad más pobre del país.
Reprueban alcaldes de Morena en ranking del Estado de México
Si EE. UU. comete otro error, Irán dará “un golpe aún mayor”
Sheinbaum retomará fracking para producción de gas, pese a rechazo en sexenio de AMLO
Revela ONU hambruna por sequía que afecta a dos millones de personas
Los estantes vacíos de las Farmacias del Bienestar
Sheinbaum mantiene acercamientos con BlackRock pese a alertas sobre su poder en México
Escrito por Vania Sánchez
Licenciada en Economía por la UNAM, maestra en Economía por El Colegio de México y doctora en Economía Aplicada por la Universidad Autónoma de Barcelona (España).