Cargando, por favor espere...

Economía
Consumo retrocede en hogares con menor poder adquisitivo
Los hogares de menores ingresos experimentan inflación baja, pero también una mayor sustitución de productos ante la falta de recursos.


Foto: Internet

Desde septiembre de 2024, la población que gana hasta un salario mínimo registra tasas de inflación menores a las observadas en segmentos con mayores ingresos, pero ha tenido que cambiar sus hábitos de consumo, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

De acuerdo con los datos del Instituto, las personas que ganan un salario mínimo general, equivalente a ocho mil 480 pesos mensuales, experimentaron una tasa de inflación de 2.89 por ciento anual, menor al 3.57 por ciento observado de manera general en todo el país.

De forma específica, la inflación anual mostró un acenso entre los distintos niveles de ingreso: quienes ganan hasta un salario mínimo registraron una variación de 2.89 por ciento, seguidos por el grupo que percibe entre uno y tres salarios mínimos, con 3.42 por ciento; después se ubicaron los hogares que reciben entre tres y seis salarios mínimos, con 3.71 por ciento, mientras que la población con ingresos superiores a seis salarios mínimos presentó una tasa de 3.66 por ciento.

Ante este panorama, diversos analistas explicaron que se debe a un mejor comportamiento del precio de los bienes más demandados por la población de menores ingresos, como huevo y productos agropecuarios, así como cambios en los hábitos de consumo de los mexicanos.

En este sentido, Gabriela Siller, directora de análisis económico de Banco Base, afirmó que los que menos tienen, son los más afectados por el incremento generalizado de precios, pues deben cambiar sus hábitos de consumo para ahorrar recursos.

“No tienen mucho de dónde echar mano y no les queda de otra más que comprar menos, dejar de comprar o sustituir unos por otros (más baratos)", dijo.

Coincidió Cuauhtémoc Rivera, presidente de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec), pues indicó que “la gente consume por precio. Contra su voluntad y su paladar, se está alejando de marcas y de la vida de calidad a la que estaba acostumbrada y cada vez se ve obligada a comprar y consumir cosas que, aunque no son de su agrado, son de su posibilidad”.

Finalmente, señaló que la precarización del gasto también se refleja en prácticas como sustituir la carne o el pollo por huevo y adquirirlo sólo para el consumo del día o por pieza.


Escrito por Sebastián Campos Rivera

Periodista de finanzas, economía, negocios, mercados, divisas, indicadores y el sector energético. | X: @srivera1410


Notas relacionadas

El país deberá implementar una estrategia para fortalecer el Estado de derecho y generar confianza entre los inversionistas

Este resultado se debió a saldos negativos en bienes, servicios e ingresos primarios, según el Banco de México.

El gasto gubernamental en pensiones aumentó a 5.7 por ciento del PIB en siete años.

El valor de Bebidas No Alcohólicas (BNA) es impulsado por incrementos de precio, mientras varias categorías empiezan a mostrar caídas en volumen.

El expresidente Evo Morales criticó la actuación del gobierno de Bolivia y denunció una persecución contra líderes sindicales y manifestantes.

El presidente Díaz-Canel rechazó las versiones sobre un supuesto plan de ataque contra la nación estadounidense tras reportes sobre la compra de 300 drones militares.

Esta negativa a gravar a los sectores más ricos ha sido uno de los factores centrales detrás del aumento de la desigualdad mundial.

El deterioro del ambiente empresarial y la incertidumbre comercial con Estados Unidos presionaron al empleo del sector.

La agencia estimó que la deuda pública del país ascenderá a 54% del PIB en 2029.

Salario mínimo apenas alcanza para adquirir dos canastas básicas.

La caída se debió a un decremento del sector de construcción.

Morelos, Tabasco y Zacatecas, alcanzaron el nivel más alto de extorsión en los últimos 11 años.

La competencia es uno de esos temas económicos tratados superficialmente.

La oferta de productos agrícolas se vio afectada por estrés hídrico y aranceles.