Cargando, por favor espere...

Tlaixaxiliztli
Estación Kievskaya
Kievskaya Stantsia no solo representa el símbolo de amistad entre los pueblos ruso y ucraniano, sino también la unión de dos naciones soviéticas que demostraron al mundo entero que es posible aspirar a una vida digna y decoros.


Los pueblos ucraniano y ruso son países hermanos que, durante muchos años, estrecharon sus vínculos de amistad al más alto grado. Esta relación se inició en el Siglo XVII, cuando Ucrania fue invadida por Polonia y sus habitantes se vieron obligados a pagar impuestos y a realizar tareas humillantes, de acuerdo con su posición social. Los ucranianos acomodados se acercaron al imperio zarista en busca de protección y, durante varios siglos, convivieron y compartieron con los rusos una misma identidad cultural. Fueron leales al imperio zarista y, posteriormente, al régimen de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). Sin embargo, cuando la Unión Soviética se desmoronó, la relación política y cultural de ambos pueblos también se rompió.  

Antes de que se enfriara la relación entre Ucrania y Rusia, compartieron un mismo ideal y cuando Nikita Jruschov se convirtió, en 1953, en la máxima autoridad de la URSS, dedicó una estación del metro en Moscú a su bella y amada Ucrania para simbolizar la hermandad de ambos países. Para diseñarla, se efectuó en Kiev un concurso en el que participaron 42 proyectos elaborados por los mejores arquitectos, ingenieros y artistas de Ucrania.

En la decoración de la Kievskaya Stantsia, como se pronuncia en ruso, prevaleció el arte barroco ucraniano. Está adornada con mármol blanco, proveniente de la cantera de Koyelga, de la región de Los Urales, la única fuente de mármol blanco en manos de la Unión Soviética en aquel tiempo, material que también está presente en las estaciones Aleksandrovskii Sad, Ojotni Riad y la impresionante Kropotkinskaya.

En la parte superior de los arcos de la Kievskaya hay 24 medallones con frescos que muestran al pueblo ucraniano en actividades de trabajo y ocio. Están representados estudiantes y dos jovencitas que bordan un retrato del gran poeta ucraniano Tarás Shevchenko; asimismo, están representados pescadores en el mar de Azov, ingenieros, científicos, danzarinas; tres mujeres que tocan un instrumento musical conocido como bandura; segadores, algodoneras, recolectoras de manzanas, trabajadores ferroviarios, productores de acero, constructores de máquinas, mineros, veteranos y estudiantes de la escuela vocacional, campeones olímpicos y un jardín de niños.

En la parte superior de la plataforma, donde pasan los trenes, pueden apreciarse paneles de flores silvestres del campo ucraniano como amapolas, acianos, menuditsas (pulmonarias), cardos, consueldas, primaveras y otras más. Al final del vestíbulo se ubica un panel relativamente grande, que conmemora el tercer centenario de la reunificación entre Rusia y Ucrania. En este panel se aprecian hombres, mujeres y niños vestidos con trajes nacionales ucranianos quienes observan la danza de una joven. El panel es colorido y muy iluminado, debido a que su realización corrió a cargo de maestros de la capital ucraniana que dominaban el arte de los íconos, pinturas propias de la religión ortodoxa rusa. Del techo cuelgan impresionantes candelabros que se asemejan ligeramente a bulbos y que, por su belleza, fueron tomados como modelos para otras estaciones.

El piso está revestido con granito gris de Yanstev, de la región de Zaporoshye de Ucrania; a lo largo del perímetro de los pilones se usó mármol Salieti, de las canteras de Georgia. Las torres están revestidas con mármol blanco y decorado con elegantes motivos ornamentales ucranianos y cerámica de colores.

Por su magnitud, grandeza e importancia, Kievskaya Stantsia no solo representa el símbolo de amistad entre los pueblos ruso y ucraniano, sino también la unión de dos naciones soviéticas que demostraron al mundo entero que es posible aspirar a una vida digna y decorosa; que el deporte, la cultura y la educación son fuente de la transformación plena del hombre.


Escrito por Romeo Pérez

Doctor en Física y Matemáticas por la Facultad de Mecánica y Matemáticas de la Universidad Estatal de Lomonosov, de Moscú, Rusia.


Notas relacionadas

Corea del Norte no está experimentando las consecuencias del aislamiento, sino las oportunidades abiertas por una correlación internacional.

El panel de árbitros estuvo integrado por especialistas designados de Argelia, Reino Unido, México, Corea del Sur y Rusia.

Estados Unidos fue la nación que más gastó en arsenal nuclear, beneficiando a corporaciones como Honeywell y Lockheed Martin.

Alemania y Japón reabastecen sus arsenales tras calificar como “amenaza” a Rusia y China; lo hacen a costa del bienestar de sus ciudadanos y a favor de la geopolítica estadounidense.

El desarrollo económico pasará de concentrarse en Occidente a economías emergentes del sur global.

“El clima y los intereses económicos”, convirtieron al agua “en un instrumento de negociación política”, Vyacheslav Fetisov, presidente de la Sociedad de Toda Rusia para la Conservación de la Naturaleza.

El canciller ruso Serguéi Lavrov felicitó a Raúl Castro por su 95 aniversario y subrayó su contribución al fortalecimiento de las relaciones estratégicas entre Rusia y Cuba.

Moscú anunció ofensivas “constantes y sistemáticas” contra empresas vinculadas al desarrollo de drones y centros de mando en la capital ucraniana, tras acusar a Kiev de atacar civiles en Lugansk.

El mundo atestiguó que China no necesita a EE. UU. para avanzar en su visión geopolítica y que la tecnocracia de la Casa Blanca necesita del mercado, los recursos y la voluntad chinos para sobrevivir.

Drones ucranianos impactaron un colegio universitario y una residencia estudiantil en Starobelsk, dejando al menos cuatro muertos y 40 heridos, entre ellos menores de edad.

Buscan fortalecer sus propias monedas y aumentar su competitividad en los mercados financieros.

Los presidentes de ambas naciones firmaron acuerdos económicos, políticos y comerciales.

La conversación se centró en los esfuerzos conjuntos para avanzar hacia la paz y en la coordinación de posiciones sobre la seguridad regional.

El ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, enfatizó que la crisis “no tiene solución militar” y reafirmó la disposición de Rusia a contribuir en una resolución pacífica.

De acuerdo con el diario Business Recorder, tanto Rusia como China han mostrado disposición a respaldar la solicitud pakistaní.