El bloque busca frenar la violencia y la expansión de asentamientos en Cisjordania.
Cargando, por favor espere...
Lo sucedido los días 17 y 18 de septiembre en Líbano se ajusta muy bien a la frase que dice que la realidad supera a la ficción. Que yo sepa, a ninguno de los guionistas de historias macabras o de estremecedoras tragedias para novelas, películas o podcasts, se le había ocurrido enlazar miles de dispositivos móviles usados en la comunicación moderna, hacerlos explotar desde un diabólico mando central y matar y dejar gravemente heridos a seres humanos, total y absolutamente inocentes, que no le habían hecho nada al asesino serial que ideó, ordenó y detonó esos aparatos de la muerte. Pero en Líbano ya sucedió apenas hace unos días y los autores intelectuales y materiales fueron el conjunto de élites de países conocido como Occidente colectivo, con la de Estados Unidos (EE. UU.) y la de Israel a la cabeza.
¿Qué tan lejos estamos de que explote y lo mate a usted y a su familia la televisión (o que lo esté mirando y escuchando de día y de noche), el refrigerador, la computadora, la tableta, el celular, el timbre de la calle, el apagador de la luz de su recámara o la palanca del excusado? ¿Sabe usted quién los fabrica? Porque en el caso de la planeación de las ejecuciones a la población de Líbano que comento y que tienen aterrado al mundo entero se ha hablado de empresas fachada que tienen el registro de fabricación, pero no fabricaban los dispositivos, el registro de localización en Hungría, pero que también aparecen en Taiwán, total, nada en claro. ¿Qué tan lejos estamos de que quienes quieren conservar la exclusiva propiedad de los recursos de la tierra y los medios que se utilizan para transformarlos, envenenen el agua que bebemos o el oxígeno que respiramos para obligarnos a someternos a su voluntad?
Lo que las agencias occidentales de noticias han dejado que se sepa es que se hicieron explotar al mismo tiempo miles de bíperes, o sea, cajitas pequeñas con pantalla que reciben mensajes de texto a distancia, que dejaron heridas a casi tres mil personas y causaron la muerte, hasta ahora, a 37 civiles. Se sospecha fundadamente que las detonaciones fueron accionadas desde Israel y se produjeron en hospitales, mercados, tiendas, farmacias y en las calles llenas de transeúntes y que tienen como propósito inmediato “limpiar”, claro que no confesado, de libaneses el sur de Líbano para una nueva expansión de Israel. Así de sencillo. Las brutales agresiones son, a no dudarlo, un crimen de guerra (haciendo caso omiso del pequeño detalle de que entre Líbano e Israel no se ha declarado ninguna guerra) ya que el derecho internacional humanitario prohíbe el uso de artefactos trampa en forma de objetos portátiles aparentemente inofensivos para sembrar el terror entre la población civil.
Los medios de comunicación que dominan la información en el mundo pretenden hacer creer que Israel se defiende, que protege su territorio y a sus ciudadanos de los ataques de los árabes que los odian porque ellos, los israelíes, son judíos. Pero no estamos ante un conflicto religioso. Estamos ante una nueva fase de la embestida del imperialismo que, sólo en esta región del mundo, ya cumple casi 150 años de expandirse y conquistar. Siempre que revisemos la historia moderna de los asentamientos de judíos en el medio oriente y particularmente en la región de Palestina, así como la fundación y expansión del Estado de Israel, encontraremos imposición y violencia imperialistas.
Encontraremos como leitmotiv homicida la incesante apropiación de recursos naturales, mercados y enclaves apropiados para lanzar ataques y defender posesiones. Allá por 1880, la población judía en Palestina, territorio que en ese entonces era dominado por el Imperio Otomano, era apenas de entre 24 mil y 30 mil personas, ahora, existe un poderoso Estado armado hasta los dientes por EE. UU., incluso con bombas atómicas, en el que habitan 7.2 millones de judíos que se considera que constituyen la mitad de la población judía en el mundo.
A este punto no se llegó por compra masiva de terrenos ni por inteligentes negociaciones, se llegó por la fuerza bruta. En 1947, incluso la ONU decidió autorizar la fundación del Estado de Israel entregando cínicamente tierras de Palestina que no eran suyas. Para completar la criminal insolencia, el Estado de Israel, fundado el 14 de mayo de 1948, no respetó el plan de partición original que reservaba el 45 por ciento del total del territorio de Palestina para un Estado árabe, es decir, para los palestinos, que eran los habitantes originales de la región y, ya para 1949, había llegado a controlar por la fuerza armada el 78 por ciento del territorio de lo que había sido territorio del Mandato Británico de Palestina.
La Franja de Gaza, hoy arrasada y casi 50 mil de sus habitantes inermes asesinados por el ejército israelí, así como Cisjordania, donde Israel ha construido unidades habitacionales inmensas para infiltrar judíos y agredir sistemáticamente a la población palestina para que abandone el territorio, quedaron originalmente bajo control egipcio y jordano. En sobrecogedora síntesis, como consecuencia de la fundación del Estado de Israel, fueron arrasados unos 600 pueblos y expulsadas de sus hogares 750 mil personas, quienes huyeron y se asentaron en Líbano, Siria, Jordania, en La Franja de Gaza y Cisjordania y por crecimiento natural de la población, en la actualidad ya llegan a cinco millones de refugiados viviendo, casi todos ellos, en deplorables campamentos y, muy justificadamente, exigen el derecho al retorno a sus tierras de origen. La agresión de Israel a Hezbolá y la obligada defensa de este grupo chiita, no es más que el intento de Israel de avanzar y expandirse ahora en el sur de Líbano.
Los plutócratas de Israel, embozados con el proyecto del regreso a Sion, necesitan expandirse para sobrevivir. Al embestir criminalmente a los palestinos de la Franja de Gaza y, ahora, a los habitantes del sur de Líbano para ocupar esos territorios, tratan de satisfacer sus urgencias. Pero no solamente. El Israel actual y el régimen fascista de Ucrania a partir de 2014, son el novísimo instrumento colonialista de EE. UU. Si alguien está en apuros para seguir existiendo, ése es, pese al poder inmenso que todavía conserva, EE. UU.
EE. UU. enfrenta una formidable competencia comercial de parte de China. No hace mucho era defensor a ultranza del libre comercio, de la abolición completa de los aranceles, hoy no se da abasto para imponer impuestos, restricciones y sanciones para impedir que sus ciudadanos compren las baratísimas mercancías chinas. EE. UU. tiene una deuda inmensa fuera de toda norma internacional que se ha estado incrementando en las últimas década, que ya llega a casi un 130 por ciento de su Producto Interno Bruto. Con base en ello, se le han prendido las alarmas porque el próximo 22 de octubre se reunirá en Kazán, Rusia, el poderosísimo grupo de países conocido como BRICS que, presumiblemente, tomará acuerdos decisivos para apartar al dólar de las transacciones internacionales. Le urge, pues, ampliar sus posesiones.
Además de todo ello, y por si no tuviera ya suficiente agobio, el próximo cinco de noviembre habrá elecciones para la presidencia en EE. UU., que ya está hundido en la mayor división de facciones de su clase dominante de toda su historia. Antes de esa fecha, no se firmará la paz en Ucrania a pesar de que el régimen fascista de Volodymir Zelenski está derrotado y se desmorona y la clase trabajadora ucraniana, que ha perdido a cientos de miles de sus hijos, está exhausta y harta de servir de productora de riqueza y de carne de cañón para encumbrar a una camarilla corrupta. No habrá, tampoco, en este aciago periodo, suspensión de las matanzas en la Franja de Gaza y en Líbano, antes bien, pueden ampliarse a Cisjordania y a otras regiones del Medio oriente y quién sabe si no a otras regiones del mundo. Por eso digo que las matanzas de civiles en Líbano son una amenaza para toda la humanidad y, con amargura, me sostengo.
El bloque busca frenar la violencia y la expansión de asentamientos en Cisjordania.
Activistas y ciudadanos se reunieron en Ciudad de México para expresar solidaridad con la población palestina, visibilizar la situación de la infancia en Gaza y promover el movimiento de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) contra Israel.
La reconversión de la planta de Volkswagen en Osnabrück acerca a la industria alemana con Rafael Advanced Defense Systems, empresa estatal israelí dedicada al desarrollo de tecnología militar y sistemas de defensa.
La República Islámica de Irán no busca la guerra ni la expansión de la inseguridad en la región; sin embargo, jamás guardará silencio ante la agresión, la matanza de civiles y la violación de su soberanía nacional.
Las imágenes de las cámaras de seguridad y el análisis de los restos del armamento usado han puesto el foco sobre misiles utilizados por las fuerzas armadas de Estados Unidos.
El encarecimiento de energía, combustibles y alimentos podría prolongarse mientras continúen las hostilidades en la región.
El presidente ruso afirmó que Moscú responderá a los ataques ucranianos y dejó abierta la posibilidad de actuar contra instalaciones militares británicas en territorio ucraniano, mientras aseguró que Rusia mantiene su disposición a negociar.
El presidente chino Xi Jinping planteó una propuesta de cuatro puntos para rediseñar la seguridad en Medio Oriente, con énfasis en reducir la injerencia extranjera, fortalecer a los países de la región y colocar la cuestión palestina en el centro de la agenda.
Los líderes políticos piden que el conflicto se resuelva por vías diplomáticas.
La ofensiva estadounidense-israelí contra Irán, marcó el punto de inflexión sobre el orden imperante en Asia occidental tras la Segunda Guerra Mundial.
Las fuerzas armadas están recurriendo a recursos de la nómina para solventar costos extraordinarios.
María Zajárova advirtió que Moscú podría atacar equipo y objetivos militares británicos en Ucrania y fuera de ese país, en respuesta al uso de armas británicas por parte de Kiev.
Más de 300 organizaciones se sumaron a la Red Latinoamericana por Palestina, que plantea campañas de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) y exige romper vínculos institucionales y comerciales con Israel.
El Tesoro estadounidense anunció sanciones contra más de 60 entidades, individuos y buques; advierte que quienes faciliten negocios o lavado de dinero iraní enfrentarán sanciones secundarias.
El tsunami migratorio en Ceuta evidenció el racismo sistémico y la división de la Unión Europea, así como las maniobras de Marruecos y su cohesión con Estados Unidos e Israel.
Presupuesto 2027: salud se queda corta y apenas alcanza el 2.8% del PIB
Paquete Económico 2027: analistas anticipan recorte a inversión pública
PRI llama a MC “Morena de clóset” y lo acusa de buscar dividir a la oposición en CDMX
¡Resultados! No discursos, exigen padres de familia a la SEP
Plan México: el abandono de la obra social
Escrito por Omar Carreón Abud
Ingeniero Agrónomo por la Universidad Autónoma Chapingo y luchador social. Autor del libro "Reivindicar la verdad".