El cuatro de julio, EE. UU. conmemora 250 años de su independencia de Inglaterra y haber transitado hacia el imperio global.
Excolonia británica en 1776 y superpotencia siglos después, Estados Unidos (EE. UU.) hoy está polarizándose al interior y busca imponer un reordenamiento global acorde a la geopolítica de su autocrático liderazgo.
El cuatro de julio, EE. UU. conmemora 250 años de su independencia de Inglaterra y haber transitado hacia el imperio global. En 1607 inició ese colonialismo con la primera ola de colonos ingleses y la segunda, en el Mayflower en 1620 con el desplazamiento de los pueblos originarios.
Con la fuerza de las armas, el nuevo Estado protagonizó la escena global, se expandió en ultramar y absorbió territorios con la visión supremacista del Destino Manifiesto, porque “Dios eligió a esa nación para expandirse de costa a costa”.
Tras esa “pujanza”estadounidense sucedió la presión geopolítica de élites y oligarquías por allegarse recursos y tierras. En 1845 se anexó Texas y desató la guerra con México que culminó con la apropiación de California, Nevada, Utah, Nuevo México, Arizona y Colorado; más del 55 por ciento del territorio mexicano.
Con tal visión expansionista se adjudicó Hawái y, tras la guerra con España (1899-1902), se posesionó Filipinas y Cuba, pivote de su visión neoimperialista en la región con la Enmienda Platt.
Ya imperialista, Washington creó monopolios de operación transfronteriza. Su poder superó a los gobiernos anfitriones sin beneficiar a los trabajadores, sólo a empresarios, políticos y banqueros, exactamente como ahora.
A 250 años de su descolonización, la nación que, en el preámbulo de su Constitución inscribió la célebre frase: We the People (Nosotros, el pueblo) para determinar que el poder del gobierno emana de los ciudadanos, ostenta grandes fortalezas y deficiencias.
Entre las primeras, EE. UU. lidera el Producto Interno Bruto (PIB) nominal mundialmente, posee supremacía militar y su tecnología aventaja en cómputo cuántico y energía del futuro.
Entre las deficiencias destaca su débil tejido productivo que impone bajos salarios a trabajadores, un electorado manipulado por la derecha reaccionaria hacia posiciones nacionalistas y acusa a la “injerencia extranjera” de su ruina.
Evocar su lucha por la descolonización remite que la política actual de la dirigencia estadounidense ha sido demoledora para la democracia, el derecho internacional, describe el analista Carlos Bezosa.
De modo que, cuando el Congreso pidió a Thomas Jefferson redactar la visión de futuro del naciente Estado en la Constitución, no imaginó que, hoy, su país ejerciera un capitalismo totalitario, imperialista, proteccionista, ultraliberal y represor de propios e inmigrantes.
Dividido y sin confianza
EE. UU. llega a este aniversario en medio de alta volatilidad internacional, graves fricciones políticas con aliados y rivales, grandes tensiones comerciales y una profunda polarización doméstica.
Reacia a aceptar el ocaso, su dirigencia invoca la doctrina de “guerra civilizatoria”para proyectar su poderío militar. Con la estrategia de defender la democracia global, despliega su fuerza para proteger sus fronteras geográficas, culturales y económicas, así como contra la delincuencia trasnacional y el terrorismo.
Por ello, en la acción épica hacia su rol global del seis de enero, aprovechó la desfavorable correlación de fuerzas y decapitó al gobierno del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. Semanas después atacó a Irán, ahora asegura que tendrá el “honor de tomar Cuba” y opera para imponer presidentes afines en América Latina.
Fue el mensaje de un imperio en apuros, que actúa contra el fuerte movimiento global hacia un nuevo orden y para contener a potencias como China, Rusia e Irán. Tal exceso de fuerza proviene de la nación que en 1776 luchó por su autodeterminación.
Por esa abusiva demostración de fuerza y violencia, millones de estadounidenses han perdido confianza en sus instituciones, no se enorgullecen de pertenecer a ese país y consideran que el sueño americano ya es irrealizable, admitieron en un sondeo de NBC News.
Para mujeres y hombres de la que fue la superpotencia mundial y se ostentó como paradigma de la democracia universal, ni partidos políticos ni sus legisladores y menos su presidente son dignos de confianza.
Ese escepticismo aumentó por la violencia sobre inmigrantes ordenada por el Poder Ejecutivo a través del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Temen que ese exceso de fuerza sea avalado en la elección de noviembre, reveló el Centro para Elecciones Transparentes y Confiables de la Universidad de California, San Diego.
El electorado estadounidense ya no confía en que demócratas o republicanos velen por sus intereses. El clima político se crispa cada vez más. Supremacismo y racismo son inherentes a EE. UU.; se cimentaron en la esclavitud, el despojo e imposición de una estructura política de dominio blanco, anglosajón y protestante (WASP: White, Anglo-Saxonand Protestant).
Detrás está la ideología de Estado de la “excepcionalidad”estadounidense, que nutre la noción de supremacía –y, por ende, de autoridad– que permea en las bases en valores como democracia, libertad e inclusión, describe la historiadora María Graciela Abarca.
Sin embargo, tal concepción fracasa ante la discriminación estructural ejercida sobre 575 pueblos originarios y se expresa en despojo territorial, altas tasas de pobreza, menor acceso a salud, violencia, asimilación forzada y perfilamiento social.
El acoso y las detenciones arbitrarias son tales que, hoy, esa comunidad debe tramitar la Carta de Identidad Tribal para evitar que sean detenidos, explica David Wilkins de la Universidad de Richmond.
La histórica discriminación sobre los negros es más visible. Hasta 1965, la 14ª enmienda constitucional les otorgó el derecho a votar, pero la restringe la nueva división distrital impuesta por los republicanos para impedir el voto de las minorías afroamericana, latina y asiática.
Detrás están republicanos alineados a Trump, que desplazaron a los dirigentes clásicos. A su vez, los demócratas no han mejorado la situación de esos marginados, sólo capitalizan su descontento por la inflación, desempleo, represión y el clima de animadversión del presidente con México y Canadá.
Nación peligrosa
Si en la posguerra, EE. UU. fue referencia global con la noción del bien común, con atención sanitaria como derecho y el acceso a la universidad sin endeudarse, el capitalismo corporativo mercantilizó la vida y socavó los cimientos de esa democracia, describe el historiador Valerio Arcary.
En la Era Trump 2.0, EE. UU. ya no proyecta esos valores; esa deshumanización imperial sólo proyecta un poder sin restricciones ante el mundo. Trump entró a su segundo mandato asumiendo que su país estaba en declive económico, no asumió el rango moral.
Y para hacer “América grande otra vez”, impone su visión imperial para expandirse del Ártico y Groenlandia a Ormuz y desde Alaska hasta Tierra del Fuego. Para demostrar que aún es potencia, él armó y dio impunidad a Volodymyr Zelensky; además, dio carta blanca a los neonazis de Benjamín Netanyahu sobre los palestinos.
“Es como El Padrino,Michael Corleone, arreglando todos los asuntos de la familia”, describe el analista peruano-estadounidense Carlos Lozada.
Es la fascistización o el fascismo en el poder, sentencia el economista Sergio Rodríguez Lascano.
Ocaso del Estado, auge corporativo
Hoy, el capital corporativo resulta fundamental en decisiones de Estado. Su rol data de hace 110 años, cuando la Corte Suprema otorgó a los monopolios derechos “de persona”; entonces, EE. UU. surgía como actor mundial y el imperialismo global se consolidaba mediante monopolios, fusiones del capital financiero, bancario e industrial y las potencias se repartían el mercado mundial y territorial.
Entre otras, se expandían la ferrocarrilera Southern Pacific, la Standard Oil, AmericanTobacco y United Fruit (hoy Chiquita Brands), poseedoras de millones de hectáreas, ferrocarriles y grandes flotas de barcos.
Lenin lo explicó en El imperialismo, fase superior del capitalismo (1916) así: “En las últimas décadas, en EE. UU., el desarrollo económico ha sido más rápido que en Alemania, por ello destacan más los rasgos parasitarios del capitalismo norteamericano”.
Lenin se refería a la extrema financiarización –donde las corporaciones especulan con el valor de las acciones–, al fenómeno del cabildeo, donde intereses privados influyen en las decisiones públicas y a la explotación laboral de la masa trabajadora estadounidense.
Hoy, 40 por ciento de las corporaciones cotizan en bolsas de valores y superan el PIB del país. Los fondos de inversión BlackRock, Vanguard y State Street son actores estatales de facto, pues deciden el rumbo de importantes sectores dentro y fuera del país.
El sector tecnológico protagoniza esta nueva era, pues recopila los datos que el gobierno compra y luego los usa como herramienta de control. Son los algoritmos que combinan agencias del gobierno con universidades, organizaciones y empresas para conformar una estructura de control.
El gobierno es el mayor consumidor del sector y les otorga contratos multimillonarios. Tan solo el Departamento de Defensa dio un contrato a Microsoft y Google por nueve mil mdd para diseñar y usar la Capacidad Conjunta de la Nube de Warfighter.
Los corporativos controlan el sector energético, farmacéutico, agroindustrial y químico-alimentario. El Estado no responde a los intereses de los estadounidenses, sino a los de privados; es lo que el analista Tucker Carlson define como “capitalismo fascista o de compinches”.
Entonces, ¿quién controla a quién?, pregunta un estudio del Instituto Brownstone. Tal contradicción es inaudita a dos siglos y medio de que los colonos se levantaran en armas contra las llamadas Leyes Intolerables (1774) y los excesivos impuestos ingleses, que luego vencerían a un ejército imperial y a sus mercenarios.
México en EE. UU.
El 18 de junio, el vicepresidente J.D. Vance, amenazó con una acción militar en México si las “mafias” llegan a representar una amenaza. Es la arrogancia de quien parece ignorar que, en su país, residen 38 millones de personas de origen mexicano, 11 millones nacieron ahí y lo han engrandecido y enriquecido.
Vance también ignora que en México viven entre 1.2 y 1.6 millones de estadounidenses, la mayoría jubilados, “trabajadores remotos”, “nómadas digitales”, empresarios y empleados de corporaciones: todos gozan de la seguridad y paz que les ofrece nuestro país, mientras ellos se benefician de su estancia en México.
En cambio, los mexicanos en EE. UU. generan 2.27 billones de dólares, lo que los ubica como la octava economía más grande del mundo, por arriba de Brasil o Canadá. El 90 por ciento de esa comunidad tiene status legal o ciudadanía; únicamente 10 por ciento carece de aval migratorio legal.
Aun así, son objeto de la estrategia de expulsiones y deportaciones, amenazas a ciudades santuario y multas ordenadas por Donald Trump. Por ello, al primer trimestre de 2025 se redujo la ocupación en sectores tradicionales para inmigrantes: construcción y servicios; aunque, esos migrantes económicos siguen enviando remesas a sus familias; en marzo, estos envíos sumaron cinco mil 394 mdd, el mayor aumento desde diciembre de 2024, según BBVA.
En las entrañas de EE. UU.
“Conoce a tu enemigo como a ti mismo y podrás pelear cien batallas sin un desastre”
Sun Tzu en El arte de la guerra
Éste es el retrato íntimo de la excolonia en su aniversario.
• En EE. UU. han sido asesinados cuatro presidentes: Abraham Lincoln, James A. Garfield, William McKinley y John F. Kennedy. Dos recibieron disparos y sobrevivieron: Ronald Reagan y Donald Trump.
• Bajo la doctrina del mal menor y enpro de sus intereses estratégicos (acceso a recursos y contención de rivales),EE. UU. mantiene relación y apoya a regímenes dictatoriales y autoritarios, donde tiene acuerdos comerciales y asienta unas 750 bases militares.
• Tras su derrota en Vietnam ha tenido fracasos estratégicos en Afganistán, Irak e Irán. Desde 2004 enfrenta fuertes límites geopolíticos en Ucrania.
• Las megaempresas influyen en su política exterior y en las guerras corporativas. En Irak y Afganistán, contratistas de Blackwater (hoy Academi), KBR, CACI y Titan Corp. superaron el número (hasta 22 mil) de tropas oficiales en tareas de seguridad, logística y operaciones.
• Los latinos son el 20 por ciento de la infantería (tropas de choque) y 30 por ciento del cuerpo de marines; pero son minoría en mandos altos. La mayoría se enlista para obtener la nacionalidad.
• Entre 10.6 y 11.5 por ciento de la población está en pobreza (36 millones), casi 50 por ciento de los hogares tiene dificultades para cubrir sus necesidades básicas, reporta el Urban Institute.
• Hay más de 760 mil indigentes (homeless), la mayoría en los estados más ricos: California, Nueva York, Florida, Texas y Washington, según la Oficina Federal de Prisiones (BOP en inglés).
• En contraste, tiene el mayor número de millonarios del mundo (37 por ciento o 6.4 millones) con patrimonio superior al millón de dólares (mdd).
• El lavado de dinero representa unos 730 mil mdd anuales, según el Departamento del Tesoro.
• La tasa de desempleo es del 4.3 por ciento. Casi 1.8 millones lleva seis meses sin empleo y acepta puestos temporales por falta de ofertas. Unos 229 mil viven del subsidio, según TD Economics.
• EE. UU. tiene la mayor población en prisión del planeta (más de 1.8 millones), la mayoría son afroamericanos (hasta 39 por ciento).
• Lidera el uso de prisiones de corporaciones, con unos 96 mil internos, principalmente en Texas y Florida, denuncia Iniciativa Política Presidiaria (PPI).
• Son estadounidenses las más prestigiosas universidades (Harvard, Yale, Princeton y Stanford) y el centro tecnológico de élite MIT. Sin embargo, en 2024, sus autoridades expulsaron a estudiantes que apoyaban a Gaza y exigían el fin de los vínculos con Israel. En ese contexto, la Policía usó la violencia en 60 campus.
• En un año se censuraron 10 mil libros y se usó presión institucional para “eliminar el adoctrinamiento radical” en escuelas, bibliotecas y librerías, denunció Pen Internacional.
• En abril, la Corte Suprema revirtió la protección para votantes negros y latinos, bajo la redistribución de distritos electorales. Eso restringe la Ley de Derecho al Voto (1965), afirmó el Centro Brennan.
• La violencia familiar es común y afecta a casi 10 millones de personas al año, denuncian los analistas Martin R. Huecker y Kevin C. King.
• Cada minuto, 24 personas sufren violación, violencia o acecho de su pareja, reveló Stanford Childrens.
• Existen más de mil 300 “grupos de odio” (supremacistas, neonazis, Ku Klux Klan, milicias separatistas, conspiracionistas, antiinmigrantes y antigubernamentales).
• El país vive la peor crisis de opioides de su historia y lidera el consumo global. Hay unos 15 millones de farmacodependientes de analgésicos con receta. Y tiene el mayor consumo mundial de antidepresivos (37 millones, uno de cada seis), apunta Verywell Mind.
• Más de 48.7 millones de personas tienen trastornos por consumo de drogas; 38 millones son adictos recurrentes, la mayor cifra del planeta, admite la National Survey on Drug Use and Health (NSDUH).
• En 1996, el periodista Gary Webb expuso que la CIA contrabandeaba cocaína para dominar a la población negra del país. Tiempo después, Webb fue asesinado.
La caída
El estado que se liberó de Inglaterra y fue superpotencia mundial, ahora vive su declive económico, industrial y geopolítico, marcado por cuatro fases de transformación.
1.- Por el ascenso de la multipolaridad y la emergencia de potencias rivales.
2.- Por su incapacidad de asumir los compromisos financieros y militares derivados de su “exceso imperial”.
3.- Por la reducción de su economía en el PIB mundial, por el auge de mercados emergentes: algunos ya no usan el dólar, para evitar sanciones.
4.- Por el declive de su poder suave (softpower), que le ganó influencia global, pero perdió la confianza en su liderazgo y se esfumó el idealizado modelo de democracia.
En territorio de Ucrania se construyeron y mantuvieron más de 40 biolaboratorios donde especialistas estadounidenses se dedicaban a preparar a científicos ucranianos para trabajar en condiciones de bioprotección, certificar patógenos especialmente peligrosos.
En esta magnífica jornada artística se mostraron destacados grupos dancísticos y musicales procedentes de Colombia, Panamá y Eslovaquia, así como el prestigiado Ballet Nacional de Danza y de Música del Movimiento Antorchista Nacional.
El SMN prevé que el fenómeno genere lluvias intensas durante el fin de semana en el sureste, sur y occidente del país; autoridades piden tomar precauciones.
Somos México y PAZ accederán a financiamiento público desde julio; el gasto total para partidos en 2026 asciende a siete mil 737 millones de pesos rumbo a las elecciones federales de 2027.
La Corte Suprema respaldó, por seis votos contra tres, que el gobierno estadounidense rechace solicitudes de asilo de migrantes que permanezcan fuera de su territorio, fortaleciendo la política migratoria de Donald Trump.
El documento de la UIF podría volver a generar debate durante la sesión. Si contiene observaciones sobre presuntas irregularidades financieras, algún registro aún podría ser rechazado.
Escrito por Nydia Egremy
Internacionalista mexicana y periodista especializada en investigaciones sobre seguridad nacional, inteligencia y conflictos armados.