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Reportaje
20 años de abandono del sistema de drenaje en la CDMX
El sistema de drenaje profundo de la CDMX lleva más de 20 años sin rehabilitación ni mucho menos la construcción de un nuevo sistema pluvial que disminuya los problemas de inundaciones.


Las inundaciones en la CDMX y el Valle de México evidencian el abandono y la discrecionalidad de más de 20 años al sistema de drenaje por los gobiernos de izquierda. Los más de 25 mil millones de pesos (mdp) que suman hasta hoy, han resultado insuficientes y mal etiquetados; por lo que, cada año electoral, se agregan promesas de inversión a recursos y desestiman un problema que afecta cada vez más a millones de capitalinos, pero poco se ha avanzado.

El sistema de drenaje profundo de la CDMX lleva más de 20 años sin rehabilitación ni mucho menos la construcción de un nuevo sistema pluvial que disminuya los problemas de inundaciones. Las aguas residuales se mezclan con más de seis mil metros cúbicos de agua pluvial, que anualmente saturan el sistema de drenaje.

Desde antes de 2006, los eslóganes de campaña de los gobiernos de izquierda conquistaron a los capitalinos y con eso la promesa de mejorar varios de los problemas, entre ellos, las inundaciones en cada vez más puntos de la capital. Con “La Ciudad para todos”, de Marcelo Ebrard; “Decidiendo Juntos”, de Miguel Ángel Mancera –ambos del Partido de la Revolución Democrática (PRD)– y de Morena; “Juntos hacemos historia”, de Claudia Sheinbaum, y la Ciudad de las “Utopías”, de Clara Brugada; prometieron, pero no han cumplido.

Tan solo durante la administración capitalina encabezada por la hoy presidenta de México, hay un hoyo financiero de más de 900 mdp sin aclarar; y en lo que va de la actual gestión de Clara Brugada, suman alrededor de nueve mil mdp de recursos públicos que no explican por qué los habitantes de las 16 alcaldías capitalinas viven casi al ras del caño durante la temporada de lluvias.

A lo anterior se suma la falta de transparencia en el Fideicomiso 1928, administrado por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) que, desde hace décadas, existe como mecanismo financiero para proyectos de infraestructura hídrica en el Valle de México para “apoyar la construcción, rehabilitación y modernización de sistemas de agua potable, drenaje y saneamiento”.

Sin embargo, esa figura nunca se incluye en la discusión de la Cámara de Diputados para asignarle presupuesto federal, porque su operación articula múltiples fuentes de financiamiento, entre ellas estatales, municipales y locales; incluso es la vía para la asignación directa de licitaciones a empresas privadas para trabajos de construcción y rehabilitación de redes de agua potable, así como la perforación y aforo de pozos, instalación de redes de drenaje sanitario y pluvial, construcción de plantas de tratamiento de aguas residuales, elaboración de estudios y proyectos para el manejo sustentable de los recursos hídricos, además de asesorías y capacitaciones para el fortalecimiento técnico y administrativo de los servicios hidráulicos para incrementar su eficiencia.

Los datos oficiales chocan con la pestilente realidad: ni 10 billones de pesos (bdp), que es el presupuesto federal de este año, serían suficientes para resolver el problema. Mientras que Sacmex/Conagua ceden recursos públicos a firmas como ICA, Carso y Lombardo, que no han sido capaces de resolver el problema.

Una proyección efectuada por expertos señala que ni con los 10 bdp los capitalinos estarían a salvo de pasar inundaciones, porque eso apenas alcanzaría para renovar la mitad del drenaje profundo de la CDMX. Y la realidad es que tampoco existirá ese dinero para cambiar el obsoleto dren general (tubería), pues parte del presupuesto se destina a los programas sociales avalados por la 4T.

Entrevistado por buzos, el diputado de Movimiento Ciudadano (MC), Gibrán Ramírez reveló que el presupuesto público contra inundaciones será insuficiente si no se cambia el destino de los miles de millones de metros cúbicos que se “descarguen del cielo” en los veranos venideros.

“En la CDMX, el drenaje profundo requiere una intervención del mismo tamaño. Un presupuesto de 10 bdp para resolver los problemas de las inundaciones en la capital del país, pues es una cantidad para arrancar la renovación de la mitad de las tuberías de aguas negras que atraviesan la ciudad. Pero una cantidad del presupuesto federal se destina a los programas sociales”, destacó.

Aclara que las causas de las inundaciones en la CDMX sobrepasan políticas de urbanización, movilidad, gentrificación y educación cívica de los ciudadanos. “Hay que dejar de talar árboles, optar por la inversión en recolectar agua y más educación. Se tira mucha basura en las calles”, alertó el legislador

El diputado federal por la CDMX Federico Döring coincidió con el legislador emecista en que la urbe más grande del mundo no puede resolver por sí sola las inundaciones. Y advierte que el gobierno local debe recibir presupuesto federal para el mantenimiento de la red del drenaje profundo, cuyas aguas negras fluyen desde 1975 a lo largo de 272 kilómetros, en un ancho de siete metros de diámetro y profundidades de hasta 220 metros.

–¿Una inyección de recursos públicos federales? –Preguntamos al diputado

–“Se necesita una nueva regla para el mantenimiento de la red del drenaje que tiene más de 60 años. La última gran inversión para aliviar el cauce se destinó a la construcción del Túnel Emisor Oriente (TEO) en los gobiernos de Marcelo Ebrard, en la CDMX que, con la administración federal de Felipe Calderón, dieron cauce a las aguas negras, si no hoy estaríamos inundados con las lluvias de aguas negras”, explicó.

El TEO se logró con la mitad de dinero federal y dinero local. Obras como ésa no las puede hacer solo el gobierno capitalino. Y la cifra millonaria que se pretende, debe pensarse en una programación de cuántos kilómetros de la red de drenaje se debe cambiar. “Yo diría que la mitad de la red debe cambiarse, y se tendría que programar cuántos kilómetros anuales”, añadió.

Décadas con aguas negras

“Sin el TEO, hoy estaríamos inundados, como le ocurrió de manera muy trágica a la colonia Casas Alemán (hace 20 años); pero hoy la realidad es otra, con más habitantes, mayor actividad económica y, nuevamente, ya son ocho años de gobiernos de Morena que manejan la ciudad sin planeación; y si la ciudad no se moderniza, los estragos del agua pluvial que debería fluir por el alcantarillado, serán peores”, explicó Federico Döring.

La colonia Casas Alemán está asentada en una ironía denominada Gran Canal, una vialidad construida sobre el Gran Canal de Desagüe (obra subterránea que data de 1900 para recibir y redirigir hacia el Estado de México el agua pluvial, y que hoy es obsoleta). Esta vialidad es un punto crítico en la temporada de lluvias, por sus históricas inundaciones; incluso ha quedado cerrada al tránsito vehicular y peatonal por los constantes socavones que se abren; y cada año, sus habitantes suman una estampa más de malabares para salvar su patrimonio de la acumulación de lluvia, que se mezcla con el desborde de las aguas negras que brotan de las coladeras saturadas de basura.

 

 

En 2007, la colonia Casas Alemán “inundó” a los medios de comunicación con sus trágicas imágenes por tener el agua negra casi hasta el cuello y la pérdida de patrimonios. Meses de trabajo para comprar televisores, salas, comedores, refrigeradores y una larga lista de menaje. Un año antes de esa terrible noticia, Marcelo Ebrard ganaba ventajosamente la elección a la Jefatura de Gobierno por el PRD. Las imágenes que proveía Casas Alemán estremecieron a la ciudad, no sólo en 2007, sino también en 2008 y 2009. Fue entonces cuando la administración del entonces DF anunció la construcción del TEO por el que se pagarían nueve mil 500 mdp. Sin embargo, 11 años después, la obra se saldó con casi 34 mil mdp.

Como exdiputado federal y secretario de la Comisión de Programación de Presupuesto y Cuenta Pública, Ebrard Casaubón, al frente del gobierno de la capital del país, se comprometió con la trazabilidad de los recursos públicos destinados a evitar las inundaciones.

Ejemplo de lo anterior es que, en el periodo 2006-2012, su gobierno registró el gasto etiquetado de mil 643 millones para rehabilitar 47.6 de los 50 km del Túnel Emisor Central, que fue inaugurado en 1975, según reporta la búsqueda de presupuestos destinados a evitar las inundaciones y que se asientan en documentos de Sacmex (hoy Segiagua).

En contraste, en el gobierno de Miguel Ángel Mancera, que sucedió al de Ebrard, hay un vacío informativo respecto a los recursos públicos para financiar el mantenimiento del drenaje profundo capitalino, que se conforma de tres vertientes o inclinaciones por las que debe conducirse el agua, principalmente la red de alcantarillado, túneles subterráneos como el TEO y el Emisor Poniente, además del drenaje profundo.

Cuestionada sobre las acciones de la administración mancerista contra las anegaciones, la diputada emecista Patricia Mercado, quien fungió como secretaria de Gobierno, se sinceró: “no puedo hablar de lo que no hicimos”. En ese periodo, los habitantes de la colonia Casas Alemán continuaron sumidos en la tragedia por las inundaciones.

Al llegar el gobierno de la morenista Claudia Sheinbaum Pardo, su Sexto Informe de Gobierno reportó sólo 70.46 millones para drenaje profundo, y ningún kilómetro rehabilitado entre 2022 y 2024, pero es el gobierno que presenta más opacidad por más de 900 mdp sin comprobar.

Cabe destacar que no hay un reporte público con el monto exacto de cada año, a partir de 2006, 2007, 2011 y finalmente de 2012 de cuánto dinero se presupuestó para el drenaje profundo.

Inundaciones y recursos sin comprobar

Las anegaciones ocurridas durante las últimas semanas causaron estragos principalmente en las alcaldías de Tlalpan, Iztapalapa y Gustavo A. Madero, mismas que evidencian 20 años de reportes oficiales turbios respecto al presupuesto para atender el drenaje profundo, al que no se le etiqueta un presupuesto como tal; y así lo refiere la Auditoría Superior de la Federación (ASF) en la revisión de la Cuenta Pública 2024, cuyo destino de 854.4 mdp otorgados al Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social Municipal y de las Demarcaciones Territoriales del Distrito Federal (Faismun) –que se destina al mantenimiento del drenaje–, no pudo conocerse; además, se detectó que se pagaron 108.6 mdp por obra no ejecutada. En total, se documentaron dos mil 144 mdp de posible daño en alcaldías.

En los reportes de 2022, 2023 y 2024, únicamente hay cero pesos ejercidos y cero kilómetros reportados en mantenimiento a la infraestructura para contener el agua pluvial. Dentro de la Cuenta Pública 2023-2024, la ASF detectó que, del Fondo de Aportaciones Múltiples, 776.5 mdp fueron destinados a “Alcantarillado” y dos mil 475.6 mdp a “Drenaje y letrinas”. Además, descubrió 108.6 millones por “conceptos de obra no ejecutados que se pagaron injustificadamente” y que 854.4 mdp fueron transferidos a cuentas bancarias sin destino identificable.

Durante sus revisiones del ejercicio del gasto público para drenaje, la ASF observó dos mil 144 mdp en posible daño a la hacienda pública en 14 alcaldías por mala administración del Faismun y del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de los Municipios y de las Demarcaciones Territoriales de la Ciudad de México (Fortamun).

En Cuajimalpa: mil 88 mdp en daños por falta de documentación de erogaciones del programa Faismun; en Tlalpan, 278 mdp sin aclarar; Tláhuac, 126 mdp.

Estos fondos incluyen drenaje, aunque el reporte no precisa el monto exacto sólo para drenaje.

Para toda la Cuenta Pública 2024, la ASF determinó 660 mdp por aclarar, de los cuales 413 mdp son de estados y municipios. En una segunda entrega, el rubro “infraestructura física y saneamiento financiero” tuvo mil 391 mdp en irregularidades por aclarar; esto sucede en la capital de país.

El presupuesto no se etiqueta como “drenaje profundo”, pues los presupuestos oficiales usan rubros amplios: “Sistema de Aguas”, “drenaje y alcantarillado”, “infraestructura hídrica”, “Faismun”, “Fortamun” que incluye desde reparar o cambiar una coladera hasta rehabilitar el Emisor Central.

Por ejemplo, Sacmex reporta “drenaje y alcantarillado”, sin desglosar el recurso para el drenaje profundo ni para la red secundaria. Las auditorías practicadas a la CDMX muestran subejercicio y opacidad en la administración de los recursos públicos.

La ASF informó que, en 2024, la CDMX no comprometió 2.9 por ciento ni pagó 9.3 por ciento de los recursos del Fondo de Seguridad. En Faismun halló 854.4 mdp transferidos a otras cuentas sin identificar destinos y 108.6 mdp pagados por obra no ejecutada. Los informes mezclan drenaje profundo, secundario, colectores, plantas y desazolve y la ASF audita fondos completos, no obras específicas, y encuentra millones sin justificar.

La ASF da 30 días para solventar observaciones, pero no lo logra. Las administraciones posteriores a la de Marcelo Ebrard reportan cifras en rubros generales como “drenaje y alcantarillado” o “saneamiento”, y permite contrastar que, pese a ser la mayor inversión específica en drenaje profundo de los últimos 20 años, los informes oficiales posteriores registran una interrupción del mantenimiento mayor: con cero pesos ejercidos en ese rubro entre 2022 y 2024.

José Luis Luege Tamargo, exdirector general de la Comisión Nacional del Agua, dependencia a la que se asignó la obra del TEO, estableció, en entrevista con buzos, que las inundaciones en la CDMX, incluso en otras entidades, se deben al descuido e irresponsabilidad a la atención de infraestructura y a la falta de compromiso político.

“Hay cero inversiones, además de que hemos destruido toda el agua superficial. Nuestro problema no es que nos llueva mucho, pues en 2026 (la precipitación pluvial) es de alrededor de seis mil millones de metros cúbicos, y que está medida. Esa cantidad que nos cae al año ya la quisiera cualquier otro país del mundo; y esto representa ¡2.7 veces! toda el agua que consumimos del subsuelo en la ciudad, del Sistema Cutzamala; ese volumen ronda en poco más de dos millones de metros cúbicos, y del cielo nos caen seis mil millones; pero no rescatamos ni una gota. Y hemos urbanizado nuestro sistema de recarga de acuíferos, toda la parte alta, la zona permeable. Hablo de la zona poniente, donde se ha cometido ecocidio y la capacidad de absorción de agua. Hoy no creo que tengamos la capacidad de absorber ni siquiera el 10 por ciento del agua pluvial. La mayor parte del agua de lluvia se evapora”, estimó.

Desde su perspectiva, agregó, debe retenerse agua, concentrada en lagos o lagunas. “Pero es fundamental que se pueda producir el traslado de agua ya tratada, por ejemplo, el agua de Chalco, y se lleve a una laguna, pero ya tratada”.

 

 

Una ciudad esponja

Aunque el escenario actual de la CDMX está sumergido en una temporada de fuertes lluvias, el ingeniero Roberto Capuano Tripp advierte que ya no se puede hacer nada por el dren general.

El exdirector del Metrobús del gobierno capitalino está a cargo del proyecto de la Conagua denominado “Agua del Valle de México”, cuyo plan expuso en marzo pasado ante los integrantes del Colegio de Ingenieros Civiles de México A.C., y destacó que a la CDMX no le falta agua. El problema, alertó, es su subsidencia, término técnico que se refiere al caos provocado por la sobreexplotación de los acuíferos, que lleva al hundimiento de la Capital y las trágicas inundaciones.

“Nuestro problema con el agua es que viene desde Michoacán e involucra a los tres distritos de riego del estado de Hidalgo; y aunque se han hecho grandes obras con una gran capacidad de infraestructura contra las inundaciones, realmente, en la CDMX nos inundamos todavía; y no construiremos el TEO 2 ni alguna otra obra de esa magnitud. No lo haremos”.

Al experto le seducen políticas públicas, por ejemplo, de China, contra las anegaciones.

En su conferencia reveló que el dren general ya no sirve y ya no puede intervenirse.

“En China existe una política pública que se conoce como ‘Ciudades Esponja’. En vez de pelearnos con las inundaciones, mejor pensemos en un lugar para concentrar el agua pluvial, puede ser un pequeño lago que nos permita mitigar las inundaciones; porque además, tenemos las plantas de bombeo”, sentenció Capuano. 


Escrito por Eloísa Domínguez

Reportera


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