Aunque se han ubicado las fuentes contaminantes, prevalece la inacción de los gobiernos locales.
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Desde irritación en la piel, problemas respiratorios hasta daños neurológicos y riesgos potencialmente mortales, son sólo algunas de las consecuencias que enfrentan trabajadores que retirar el sargazo en las playas del Caribe mexicano por la exposición constante al sulfuro de hidrógeno, un gas tóxico que se libera durante la descomposición del agua.
De acuerdo con el estudio titulado “Evaluación de la exposición al sulfuro de hidrógeno en trabajadores de limpieza costera durante la floración de sargazo del Atlántico de 2025”, los trabajadores estuvieron expuestos casi cuatro de las ocho horas de su jornada laboral a concentraciones superiores al límite permitido por la norma mexicana NOM-010-STPS-2014.
Además, el estudio, elaborado por la Universidad de São Paulo, el fondo canadiense New Frontiers in Research Fund y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), advierte que el sulfuro de hidrógeno representa una amenaza particular porque es un gas más pesado que el aire, lo que facilita su acumulación cerca del suelo y su dispersión hacia zonas habitadas.
Aunque puede detectarse por su olor a “huevo podrido”, exposiciones prolongadas pueden paralizar temporalmente el sentido del olfato, haciendo que las personas dejen de percibirlo aún cuando continúan inhalándolo.
Los investigadores encontraron que, de los 32 trabajadores evaluados, el 53 por ciento percibió un deterioro en su estado de salud tras iniciar las labores de retiro de sargazo, actividad que realizan desde hace 1.3 años en promedio. Asimismo, el 45 por ciento reportó efectos dermatológicos y neurológicos frecuentes, como prurito, sensación de ardor en la piel y cefaleas.
También observaron casos de dermatitis y fatiga en el 37.5 por ciento de los trabajadores, irritación ocular y náuseas en 28.1 por ciento, mareos en 25 por ciento, urticaria y síntomas respiratorios como congestión nasal en un 21.9 por ciento, así como irritación faríngea y disnea en un 18.8 por ciento.
Con menor frecuencia, entre el 13 y 16 por ciento de los trabajadores reportó vómito, irritabilidad, infecciones dérmicas y pérdida de cabello en las extremidades inferiores, además de molestias gastrointestinales y tos.
La investigación se desarrolló en playas del Caribe mexicano, entre ellas Mahahual, donde los autores advirtieron que el retiro del sargazo es menos frecuente, por lo que la acumulación y descomposición del alga incrementa la liberación de gases tóxicos y eleva el riesgo para los trabajadores. En contraste, en municipios con limpieza más constante como Puerto Morelos y Playa del Carmen podría reducir parcialmente la exposición.
Ante este panorama, los investigadores recomiendan reforzar urgentemente las medidas de protección laboral, entre ellas: el monitoreo continuo del sulfuro de hidrógeno, el uso obligatorio de mascarillas y respiradores especializados cuando las concentraciones superen los límites de seguridad, así como gafas, guantes y ropa impermeable para quienes trabajan dentro del agua.
Incluso proponen limitar el tiempo de exposición mediante rotación de personal, evitar que personas con enfermedades respiratorias participen en estas labores y realizar jornadas en horarios de menor calor para facilitar el uso del equipo de protección.
Los investigadores concluyeron que se deben aplicar protocolos más estrictos y un monitoreo constante, para disminuir el riesgo en el que se encuentran miles de personas que realizan una actividad considerada esencial para sostener la economía turística de la región.
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Escrito por Carolina Ruvalcaba
Periodista con casi 20 años de experiencia en el medio.