Amenazas, incumplimientos y falta de avances, son sólo algunos de los señalamientos a unos días de que concluya el acuerdo de alto al fuego.
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Foto: Internet
El cierre del estrecho de Ormuz, una de las rutas más estratégicas para el suministro mundial de energía, ha detonado una nueva escalada de tensiones internacionales que involucra a potencias occidentales, Rusia y Medio Oriente.
El gobierno del Reino Unido convocó a una reunión virtual para el jueves 2 de abril, a la que asistirán 35 países aliados y en la que se definirán medidas que permitan reabrir el paso marítimo, actualmente controlado por Irán, una vez que disminuya la intensidad del conflicto armado iniciado el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel.
La ministra de Exteriores británica, Yvette Cooper, encabezará el encuentro diplomático en el que se discutirá un plan viable para garantizar la libertad de navegación en la zona. No obstante, fuentes del Foreign Office reconocieron que la reapertura del estrecho “no será fácil”, dadas las condiciones actuales, aunque descartó una intervención militar de Reino Unido en el conflicto.
El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el océano Índico y es considerado una arteria clave para el transporte global de petróleo y gas. Su cierre de facto ha generado preocupación entre economías dependientes del suministro energético.
En un comunicado conjunto, los 35 países participantes —entre ellos Francia, Alemania, Japón y Canadá— condenaron las acciones de Teherán y exigieron el cese inmediato de amenazas, así como de ataques con drones, misiles y la colocación de minas en la zona. Los firmantes subrayaron que la libertad de navegación es un principio fundamental del derecho internacional.
El gobierno británico reiteró que no intervendrá militarmente en el conflicto y aseguró apuesta por una salida diplomática que permita estabilizar los precios de la energía y mitigar el impacto en el costo de vida, particularmente en Europa.
Entre los países asistentes a la reunión se encuentra: Francia, Alemania, Chile o Emiratos Árabes Unidos; además de Italia, Países Bajos, Japón, Canadá, Corea del Sur, Nueva Zelanda, Dinamarca, Letonia, Eslovenia, Estonia, Noruega, Suecia, Finlandia, Chequia, Rumanía, Baréin, Lituania, Australia, Portugal, Trinidad y Tobago, Croacia, Bulgaria, Kosovo, Panamá, Macedonia del Norte, Nigeria, Montenegro, Albania, Islas Marshall y Moldavia.
La crisis también ha expuesto fisuras dentro de la OTAN. El presidente estadounidense, Donald Trump, elevó la tensión al declarar que evalúa retirar a su país de la alianza, ante la negativa de varios miembros europeos a desplegar buques para desbloquear el estrecho de Ormuz.
“Nunca me impresionó la OTAN… eran un tigre de papel”, afirmó este miércoles Trump en entrevista con un medio británico, sugiriendo que su decisión ha ido “más allá de la reconsideración”. Sus declaraciones se producen poco después de que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, evitara reafirmar el compromiso de Washington con el principio de defensa de la OTAN, eje central de la alianza.
Al mismo tiempo, Rusia busca posicionarse como un actor clave en la reconfiguración del mercado energético global. El presidente Vladímir Putin afirmó este miércoles que su país puede ofrecer rutas alternativas más seguras para el transporte de petróleo y gas, en medio de las disrupciones provocadas por el conflicto.
Durante un foro internacional en San Petersburgo, Putin sostuvo que la crisis actual evidencia la necesidad de una nueva arquitectura logística global, en la que Rusia podría desempeñar un papel estratégico.
Amenazas, incumplimientos y falta de avances, son sólo algunos de los señalamientos a unos días de que concluya el acuerdo de alto al fuego.
La insaciable ambición del imperialismo de apropiarse los recursos naturales de otros países lo lleva a intervenir en asuntos internos.
La criminal agresión que el gobierno de Estados Unidos (EE. UU.) perpetró el pasado 28 de febrero contra la República Islámica de Irán, con el que asesinó al líder supremo iraní, el Ayatola Alí Jamenei.
El imperialismo estadounidense afirma que Irán está contra las cuerdas y que no tiene salvación porque está derrotado.
Solo buques comerciales podrán transitar y deberán cumplir control directo de Teherán
Hezbolá llamó a la población a actuar con cautela ante “un enemigo traicionero acostumbrado a incumplir acuerdos”.
Busca estabilizar los mercados nacionales y garantizar el abastecimiento a las industrias locales tras los daños provocados por los recientes ataques.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de China consideró que el bloqueo estadounidense no beneficia los intereses de la comunidad internacional.
El ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, enfatizó que la crisis “no tiene solución militar” y reafirmó la disposición de Rusia a contribuir en una resolución pacífica.
Jatam al Anbiya señaló que esta acción estadounidense es ilegal y crea inseguridad para la navegación iraní.
Según la ONU, el impacto afectará de manera desproporcionada a aquellos que disponen de presupuestos más limitados para absorber el aumento de los precios de la energía y los alimentos.
El presidente cubano descartó que exista justificación alguna para una acción militar contra su país.
El Brent y el WTI subieron cerca de 7% por riesgos de interrupción en el suministro global de energéticos.
Estados Unidos activó un bloqueo naval contra Irán mientras el petróleo supera los 100 dólares por barril y Teherán amenaza con atacar puertos del Golfo Pérsico si sus instalaciones son vulneradas.
Teherán plantea restricciones al tránsito marítimo en la región y, ante amenazas, endurecerá su postura.
Escrito por Adamina Márquez
Directora editorial de buzos web. Egresada de la Licenciatura de Ciencias de la Comunicación por la UNAM.