Escafandra
El arte de la ficción, de Ernest Hemingway
Reescribió 39 veces el final de su novela Adiós a las armas porque no hallaba las “palabras justas” y sus múltiples correcciones no lo satisfacían a plenitud.
En 1954, pocos días después de recibir el Premio Nobel de Literatura, el afamado escritor estadounidense (1899-1961) fue entrevistado por un periodista en un café de Madrid, España, a quien respondió casi 60 preguntas relacionadas con su quehacer literario. En una de sus respuestas dijo que reescribió 39 veces el final de su novela Adiós a las armas porque no hallaba las “palabras justas” y sus múltiples correcciones no lo satisfacían a plenitud.
En otra de las respuestas a su entrevistador confesó que la lectura de la novela Ulises, de James Joyce, escritor irlandés de escritura inglesa, lo ayudó a “cambiar todo y a romper las restricciones”; y en una más con la que se le cuestionó si seguía manteniendo la tesis de que “la buena literatura proviene de la lucha contra la injusticia”, contestó que la detección de ésta “es el radar de un escritor y todos los buenos escritores lo tienen”.
A la pregunta de si la seguridad económica es una dificultad para un escritor, Hemingway dijo: “Si viene al comienzo y de golpe y uno ama la vida tanto como su trabajo, hace falta mucho carácter para resistir las tentaciones. Pero cuando escribir se ha convertido en el mayor vicio y en el mayor placer, sólo la muerte lo puede parar. La seguridad económica, entonces, es una gran ayuda en la medida que salva de las preocupaciones; porque éstas destruyen la habilidad para escribir. La mala salud hace mal a la razón y produce preocupaciones que atacan el subconsciente y destruyen las reservas”.
¿Le aconsejaría usted a un escritor joven que trabaje en un diario? ¿A usted le ayudó su trabajo en el Kansas City Star?
“En el Star obligaban a escribir una simple oración declarativa. Y esto es útil para cualquiera. No le hará mal a un escritor joven trabajar en un periódico y le será útil si se sabe ir a tiempo. Éste es uno de los clisés más viejos que existen y pido disculpas por él. Pero cuando le hacen a uno viejas y cansadas preguntas es necesario estar preparado para dar viejas y cansadas respuestas”.
Antes de empezar a escribir un cuento ¿cuál es su plan? ¿Ya está todo planeado?
“A veces se sabe toda la historia antes de empezar a escribirla. A veces se define mientras uno la narra; entonces no se tiene la menor idea de cómo saldrá. Todo cambia a medida que uno se mueve. Mi modo de ver es que ese movimiento es el que construye la historia. Pero, a veces, el movimiento es tan lento que uno no sabe si realmente se está moviendo. Pero si las cosas van bien siempre hay cambio, siempre existe movimiento adentro de la historia que crece”.
Ernest Hemingway fue periodista, autor de ocho obras de teatro, doce colecciones de cuentos (el más exitoso fue El viejo y el mar) y siete novelas, entre ellas la ya citada Adiós a las armas (1929), Por quién doblan las campanas (1940), y París es una fiesta (1959).
Escrito por Ángel Trejo Raygadas
Periodista y escritor.