El exceso de vehículos automotores en el Valle de México y la capital resulta costoso para la población en todos los ámbitos.
Cargando, por favor espere...
El caos vial existente en la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM), es decir, la capital de la República y sus áreas periféricas, principalmente los municipios conurbados del Estado de México, está a punto de llevar al colapso a una población de más de 21 millones de habitantes, la mayoría de los cuales depende económicamente de los centros fabriles, de servicios, oficinas de gobierno, universidades, etc., ubicados en la ciudad de México.
En nuestro Reporte Especial, estudiosos del peligroso fenómeno explican sus causas remontándose a sus orígenes históricos y socioeconómicos, como el impulso del desarrollo industrial, la migración del campo a la ciudad en busca de empleo y mejores condiciones de vida o la desigualdad social propia de este sistema económico que ubica a los pobres en la periferia, pasando gran parte de su vida viajando hacia sus centros de trabajo, y a los ricos en el centro de la ciudad y dotados de todos los servicios.
Algunos definen el problema como estructural, es decir, totalmente ligado a la estructura de la sociedad: a sus relaciones económicas, como la propiedad privada sobre los medios de producción, la anarquía de la producción (de la cual el caos vial sería un efecto no muy visible), la desigual distribución de la riqueza producida y el mercado.
Otros hablan de un desorden urbano producto de una incorrecta política vial o de una mala planeación del tráfico vehicular y concluyen que es un problema multifactorial, producto no de una, sino de muchas causas.
Es indudable que todos estos factores existen y contribuyeron a la situación actual; pero todos apuntan a la incapacidad de las autoridades y del Estado, que han sido rebasados por el problema o, mejor dicho, se confirma lo que la ciencia económica ha demostrado hace ya mucho tiempo: la política, las leyes y otras superestructuras están determinadas por la estructura económico-social. Si el gobierno no puede cambiar las causas económicas del caos vial, entonces, la ZMVM está condenada al colapso.
Pero la ciencia económica también ofrece una posibilidad, una sola, para salir del caos: en el modo de producción capitalista, las relaciones de producción no son el único elemento, también están presentes las fuerzas productivas de la sociedad, con su parte más dinámica: la fuerza de trabajo, los trabajadores, la parte mayoritaria de la sociedad. Únicamente las fuerzas productivas pueden obligar a la superestructura si no a cambiar la estructura social, sí a modificarla para impedir el colapso social; sin embargo, para esta acción titánica no parece quedar mucho tiempo, aunque no está prohibido soñar en la llegada de esta solución.
El exceso de vehículos automotores en el Valle de México y la capital resulta costoso para la población en todos los ámbitos.
El sistema de drenaje profundo de la CDMX lleva más de 20 años sin rehabilitación ni mucho menos la construcción de un nuevo sistema pluvial que disminuya los problemas de inundaciones.
Protección Civil prevé más de 20 mm de lluvia y corrientes peligrosas en vialidades.
La medida responde a las afectaciones a la movilidad que se prevén en la CDMX durante la inauguración de la Copa Mundial de la FIFA 2026
Las protestas contemplan concentraciones en distintos puntos de la Ciudad de México con destino a las inmediaciones del Estadio Ciudad de México.
En un ejercicio de revisión, Buzos detectó que el 96.9 por ciento de los comentarios son en contra de la recién inaugurada obra y de la administración de Morena en la CDMX.
No es casual que, mientras millones de personas afrontan problemas para acceder a vivienda, transporte o servicios básicos, el gobierno impulse una imagen festiva, colorida y turística de la capital.
Maestros disidentes impulsan la consigna “¡Boicot al Mundial FIFA 2026!”.
Nos traslada, acá y allá, en el tiempo y en el espacio por distintas ciudades inventadas por algunos novelistas.
Lo cierto es que el Mundial destaca como un negocio redondo para unos cuantos magnates; y los pobres de México y del mundo pagaremos lo “invertido” en los preparativos.
La capital implementará sanitarios automatizados en zonas de alta afluencia como parte de las obras para recibir a turistas durante la Copa Mundial.
La concentración extrema de la riqueza se refleja directamente en la distribución de las emisiones de gases de efecto invernadero.
Las escasas obras y apoyos sociales programados se focalizan donde les pueden retribuir más votos.
La llamada “educación gratuita” choca así con una realidad mucho más concreta, la de que estudiar también depende de quién puede pagar el costo de vivir en las ciudades.
Ecatepec, Toluca y Nezahualcóyotl concentran el mayor número de reportes.
Deuda de México aumentará a 60% en 2030: BBVA
El Valle de México y la capital al borde del colapso vial
Dos Mundiales, dos rostros: México recibe al mundo, Estados Unidos lo examina
Asamblea Mundial de los Pueblos
Los tiburones del capital, verdaderos promotores de la guerra en Irán y la masacre en Palestina
Escrito por Redacción