Nacional
Campo de golf en San Miguel de Allende genera rechazo por posibles impactos ambientales
Habitantes y personal de El Charco del Ingenio cuestionan un proyecto ubicado en las inmediaciones de la reserva de 392 hectáreas; una petición ciudadana suma más de 19 mil firmas contra la obra
Un proyecto para construir un campo de golf en las inmediaciones de El Charco del Ingenio, en San Miguel de Allende, Guanajuato, ha generado rechazo entre habitantes y personal de la reserva, quienes advierten posibles impactos en la biodiversidad, los ecosistemas y la disponibilidad de agua de la zona.
La propuesta comenzó a hacerse pública en septiembre de 2025, luego de que la golfista mexicana Lorena Ochoa difundiera el diseño de un complejo golfístico proyectado en San Miguel de Allende.
A partir de entonces, personal de El Charco del Ingenio obtuvo información sobre la ubicación del predio y expresó su preocupación por un posible cambio en el uso de suelo de la zona. De acuerdo con sus señalamientos, el Plan de Desarrollo Urbano municipal habría sido modificado para permitir la urbanización del área.
Hasta ahora, el rechazo ciudadano se ha concentrado en una petición publicada en Change.org, que acumula más de 19 mil firmas en contra del proyecto.
El Ayuntamiento de San Miguel de Allende confirmó que particulares han realizado trámites relacionados con la propuesta, pero aclaró que, hasta el momento, no existe una autorización o permiso municipal aprobado para la construcción del campo de golf.
El Charco del Ingenio comprende 392 hectáreas y desde 2005 cuenta con la categoría de Zona de Preservación Ecológica. El área incluye humedales, cañadas, un corredor biológico y diversas especies de cactáceas, algunas de ellas consideradas en riesgo.
El posible impacto sobre el agua es uno de los principales puntos de preocupación. Personal de la reserva ha señalado que el mantenimiento de un campo de golf requiere un suministro constante de agua para el riego del césped, además del uso de fertilizantes y otros productos para conservar las áreas verdes.
De acuerdo con quienes se oponen al proyecto, estas actividades podrían afectar los ecosistemas y la biodiversidad de El Charco del Ingenio, debido a la cercanía entre la reserva y el área donde se plantea desarrollar el complejo.
La controversia se mantiene mientras continúan los trámites relacionados con el proyecto y no existe, hasta ahora, una autorización municipal definitiva para su construcción. El caso ha colocado nuevamente en el centro del debate el desarrollo inmobiliario y turístico de San Miguel de Allende frente a la preservación de áreas naturales y el uso de los recursos hídricos.
Escrito por Victoria Cruz
Estudiante de Comunicación en la UNAM.