La experiencia mexicana muestra que la IED no ha sido motor del crecimiento económico ni de la productividad.
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Foto: Pexels
Durante marzo, las familias mexicanas de cuatro integrantes en zonas urbanas requirieron de 19 mil 760 pesos para alimentación y servicios básicos, mientras que en zonas rurales necesitaron 14 mil 212 pesos, revelaron cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
De acuerdo con el reporte de Líneas de Pobreza, elaborado por el Instituto, la canasta básica de alimentos y servicios aumentó en 5.6 por ciento en las zonas urbanas del país, por lo que una persona necesitó de cuatro mil 940 pesos para cubrir sus necesidades.
Por otra parte, indicó que, en las zonas rurales, la canasta básica registró un incremento de 6.1 por ciento, de tal manera que los habitantes de estas áreas requirieron de tres mil 553 pesos para alimentación y servicios.
De esta manera, el costo de ambos referenciales se mantuvo por encima de la inflación general anual, que reportó un nivel de 4.59 por ciento durante el tercer mes del año.
Según los datos del organismo, el jitomate fue uno de los productos que más presionó al alza el costo de la canasta básica en ambos casos, pues registró un aumento anual de 126.3 por ciento, seguido por un alza de 7.1 por ciento en el costo de alimentos y bebidas consumidos fuera del hogar.
Finalmente, detalla que, en zonas rurales, el transporte público y los cuidados personales fueron los rubros que más presionaron al gasto, mientras que, en las ciudades, los costos de educación, cultura y recreación contribuyeron al encarecimiento del referencial.
La experiencia mexicana muestra que la IED no ha sido motor del crecimiento económico ni de la productividad.
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El costo de la Canasta Básica Alimentaria aumentó por encima de la inflación general.
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Escrito por Sebastián Campos Rivera
Periodista de finanzas, economía, negocios, mercados, divisas, indicadores y el sector energético. | X: @srivera1410