El crecimiento e incluso el éxito del individuo habrá de alcanzarse no en contra del colectivo o por encima de él, sino junto con él, dentro de él, en la defensa de la propia clase.
Cargando, por favor espere...
El libro El orden del capital es un trabajo de más de diez años realizado por Clara Mattei, que abarca los acontecimientos económicos y políticos en Italia e Inglaterra al finalizar la Primera Guerra Mundial y un par de años después. De origen italiano y graduada en filosofía, sus mentores en la Universidad de Pavía la impulsaron a estudiar un doctorado en Economía para culminar su trabajo.
Esta fascinante investigación la llevó al Archivo del Banco de Inglaterra, los Archivos Nacionales Británicos, la Biblioteca del Banco de Italia, el archivo del Banco de Stefani y los archivos de Churchill. Gracias al exhaustivo trabajo realizado, la autora logra dibujar el clima de la época y las grandes fuerzas que dieron origen a las políticas de austeridad, políticas que han azotado a la clase trabajadora durante más de un siglo.
Para iniciar este recorrido, Clara Mattei hace un recuento de las condiciones de la industria y la clase trabajadora, resultado de las necesidades de la guerra y de los movimientos sociales que habían surgido en esos países. Sus necesidades productivas habían resultado en grandes nacionalizaciones, pues la administración privada de algunas ramas productivas no había podido satisfacer la demanda que la guerra había creado. En Inglaterra el Partido Laborista y en Italia el Partido Socialista, específicamente la corriente de L’Ordine Nuovo, tuvieron grandes éxitos y avances en los derechos de los trabajadores, con huelgas importantes en todo el país. La administración de las fábricas tenía participación obrera, en el campo italiano hubo grandes extensiones de tierras expropiadas, zonas que los mismos campesinos administraban.
Ante este escenario, tanto la burguesía italiana como la inglesa mostraban preocupaciones sobre la caída del capitalismo, pues la reciente revolución rusa los acechaba. En palabras de la autora, la respuesta defensiva de esta clase fue la austeridad en tres frentes: industrial, monetaria y fiscal. Las ideas que fundamentaron este contraataque fueron producidas por funcionarios del Tesoro Británico, implementadas y articuladas en Italia a través de las Conferencias Financieras de Bruselas (1920) y Génova (1922), convocadas por la Sociedad de Naciones. La reconstrucción de los funcionarios y académicos participantes es clave para entender las motivaciones y los resultados que la austeridad trajo a los países en estudio. Éstas abarcan su origen de clase, relaciones e influencias dentro del mundo académico y burocrático, así como la corriente de pensamiento que representaron.
Después de la austeridad en los tres frentes, ¿cómo evolucionó la economía de esos países? Enriquecimiento para las élites y pauperización para los demás. La desaparición de empleos gubernamentales (austeridad industrial), el crédito caro (austeridad monetaria) y la eliminación de subsidios (austeridad fiscal), por mencionar algunos ejemplos de estas medidas, dejaron a los trabajadores completamente a expensas de la empresa privada. Las consecuencias se agudizaron en el caso de Italia, pues las medidas fueron acompañadas por la prohibición de los sindicatos, la persecución de los comunistas de L’Ordine Nuovo y la llegada de los fascistas al poder. Me atrevo a decir que el lector puede sacar como conclusión que la prioridad ya no era la salud de la economía, pues con la reducción de los salarios, la disminución del consumo produjo recesión en ambos países, pero consolidó el poder de estas élites ansiosas de disciplinar a la clase trabajadora.
La autora cierra el análisis de esa época con un apartado estadístico, donde recapitula los cambios en esos años de posguerra, para robustecer su argumento. Conforme se transita por los capítulos del libro, será inevitable para el lector establecer un paralelismo entre aquellas políticas de austeridad y las actuales, cosa que Clara Mattei también vio y con lo que concluye. Fue este paralelismo entre los argumentos clasistas (antiguos y actuales) utilizados por los funcionarios contra los trabajadores, la negativa sobre la propiedad estatal, el énfasis en la separación de la política y la economía, lo que inició el interés de la autora por el tema al leer el libro La Economía de la Italia Fascista, de Gianni Toniolo.
De lectura amena y accesible, la obra de Mattei nos acerca a esta parte de la historia, acercamiento que ilumina la finalidad real de estas medidas, impuestas a rajatabla en países enteros, y despeja el velo de irracionalidad o mistificación con el que muchas veces se evalúan. Esto convierte su investigación en un espejo incómodo pero necesario, invitando al lector a cuestionar los discursos actuales que, bajo el manto de la racionalidad financiera, repiten las mismas recetas de pauperización.
El crecimiento e incluso el éxito del individuo habrá de alcanzarse no en contra del colectivo o por encima de él, sino junto con él, dentro de él, en la defensa de la propia clase.
La organización pidió establecer un sistema abierto de monitoreo para ponderar los efectos de la justa deportiva.
La CDMX espera una ocupación hotelera de 61.63 por ciento.
Esperan que la economía crezca entre 0 y 1 por ciento este año.
Estos acuerdos afectan el bienestar de la fuerza laboral y frenan la reasignación eficiente del talento.
Las finanzas públicas presentaron un subejercicio equivalente al 1.2 por ciento del PIB.
Los gobiernos municipales concentran el 62 por ciento de los casos.
México experimenta alta informalidad laboral y bajas proyecciones de crecimiento económico.
El organismo instó a buscar acuerdos específicos para preservar vínculos comerciales con China.
En las colonias Polanco, Roma y Condesa los precios llegan a 100 mil pesos.
La previsión quedó lejos del rango de entre 2 y 3% prometido por la presidenta Claudia Sheinbaum al inicio de su administración.
El PCCh se erige no sólo como el timonel del desarrollo de su propia nación, sino como un referente de ingeniería política, estabilidad y disciplina organizativa para todos los pueblos del mundo.
Parenti llega a la conclusión de que el fascismo es exactamente lo contrario al socialismo porque responden a intereses completamente distintos.
Este libro reúne ocho ensayos dedicados a evocar y evaluar desde una perspectiva filosófica, religiosa y ética los hábitos íntimos y las creencias de los habitantes de la Roma imperial.
La presidenta ha perdido más de 17 puntos de apoyo social.
Escrito por Nadia Campos
Licenciatura en derecho por la UNAM. Maestra en políticas públicas. Analiza temas de derecho y política fiscal.@NatiaGambos