Cobertura especial
Lluvias dejan bajo el agua a miles de desplazados en Gaza
La Defensa Civil Palestina informó haber recibido más de dos mil 500 llamadas de emergencia por daños en refugios.
Foto: Internet
Este 11 de diciembre, una tormenta invernal azotó la Franja de Gaza, inundando miles de campamentos de tiendas donde se refugian casi dos millones de desplazados palestinos. Las lluvias dejaron colchones empapados, ropa inservible y un alto riesgo de enfermedades debido a las condiciones insalubres.
Residentes reportaron a medios de comunicación que el agua marrón entró en sus tiendas durante la noche y que sus familias no pudieron dormir. La Defensa Civil Palestina informó haber recibido más de dos mil 500 llamadas de emergencia por daños en refugios.
El desastre natural ocurre dos meses después de que se declarara el alto al fuego entre el enclave palestino y el Estado de Israel. En ese lapso, los afectados aseguran que continúan viviendo en condiciones adversas derivadas de la crisis humanitaria.
Esto se debe a que la mayoría de la población vive en campamentos costeros sin infraestructura para lluvias, con fosas sépticas próximas a las tiendas y grandes acumulaciones de basura.
Organismos como la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA) advirtieron que los entornos “fríos, superpoblados e insalubres” aumentan el riesgo de infecciones. Por ello, solicitaron “ayuda humanitaria sin restricciones, incluyendo apoyo médico y refugio adecuado”.
El Consejo Noruego para Refugiados indicó que sólo han ingresado unas 63 mil 590 tiendas desde la tregua, muy por debajo de las 300 mil necesarias, mientras que Israel asegura haber permitido cientos de miles, sin aportar pruebas concluyentes.
En este contexto, organizaciones palestinas acusan al gobierno de Benjamín Netanyahu de bloquear la entrada de material esencial para la reconstrucción, como bombas de agua o maquinaria pesada, así como de incumplir el compromiso de permitir 600 camiones diarios de ayuda.
Funcionarios palestinos, como Khaled Mashaal, han exigido avanzar hacia la segunda fase del alto al fuego para iniciar la reconstrucción y reabrir el cruce de Rafah, en la frontera con Egipto. Entretanto, la oficina de Netanyahu condiciona cualquier avance a la devolución de un último rehén.
Finalmente, ante estas condiciones, mediadores internacionales consideran que el acuerdo se encuentra en un punto crítico debido al agravamiento de la situación humanitaria.
Escrito por Fernanda Trujano Chavarría
Licenciada en Lengua y Literatura Hispánicas por la UAEM.