De acuerdo con el estudio “La desaparición de personas en la Ciudad de México. ¿Quiénes son? ¿Dónde están?”, de la investigadora Elena Azaola, las mujeres adolescentes y jóvenes de entre 12 y 24 años son el grupo más vulnerable en la crisis de desapariciones en la capital del país.
La investigación reveló que entre diciembre de 2018 y julio de 2023, la CDMX registró ocho mil 961 personas desaparecidas de las cuales cuatro mil 461 siguen sin ser localizadas.
El análisis también documentó que, entre 2019 y 2022, un total de tres mil 309 cuerpos o restos humanos fueron enviados a las fosas comunes del Panteón de Dolores, lo cual representa un promedio de 2.4 diarios, sin notificación a sus familiares, mientras las autoridades mantienen registros inconsistentes y un sistema forense incapaz de identificar a miles de personas.
El estudio señala que Iztapalapa, Gustavo A. Madero y Cuauhtémoc son las alcaldías con más denuncias. Las desapariciones actuales se relacionan con violencia delictiva, trata de personas, reclutamiento forzado y agresiones contra mujeres jóvenes, aunque también incluyen ausencias temporales de adolescentes que pueden ocultar violencia intrafamiliar.
A nivel nacional, el Registro de Personas Desaparecidas y No Localizadas contabilizaba 385 mil 827 reportes hasta el día de hoy, 3 de diciembre de 2025, de ellos 133 mil 534 personas permanecen en calidad de desaparecidas y no localizadas, lo que equivale al 34.61 por ciento; cabe destacar que en la Ciudad de México permanecen siete mil 405 en esa condición.
Azaola advirtió que la crisis se agrava por la falta de coordinación entre la Fiscalía capitalina, la Comisión de Búsqueda y el Instituto de Ciencias Forenses de la Ciudad de México (INCIFO); por lo que propone crear un registro único en tiempo real, mejorar la articulación institucional para evitar el envío de cuerpos en fosas comunes y reforzar la atención y protocolos para menores.
Escrito por Carolina Ruvalcaba
Periodista con casi 20 años de experiencia en el medio.