Internacional
EE.UU. y Canadá rompen negociaciones y escalan guerra arancelaria de 50 por ciento
Donald Trump impuso aranceles de 50 por ciento a unos 20 mil millones de dólares en productos canadienses; Mark Carney anunció represalias “dólar por dólar” a partir del 8 de septiembre.
Estados Unidos y Canadá rompieron sus negociaciones comerciales el viernes 21 de agosto, después de semanas de conversaciones, y elevaron la confrontación arancelaria entre ambos países.
A partir de la medianoche del sábado, el gobierno del presidente Donald Trump comenzó a aplicar aranceles de 50 por ciento a productos canadienses por unos 20 mil millones de dólares, medida que afecta mercancías como lácteos, bebidas alcohólicas, cemento, ropa, madera y equipo de hockey.
La medida representa una nueva escalada en la disputa comercial entre los dos principales socios de Estados Unidos y complica el futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), cuya revisión también está en curso.
En respuesta, el primer ministro canadiense, Mark Carney, anunció que Ottawa aplicará aranceles de represalia “dólar por dólar” a partir del 8 de septiembre. Las medidas contemplan productos estadounidenses de sectores como acero, lácteos, electrodomésticos, maquinaria agrícola, celulosa, papel y electrónicos.
Carney explicó que Canadá decidió suspender las negociaciones y retirar a su equipo de Washington luego de que Estados Unidos modificara sus propuestas en la etapa final de las conversaciones.
“Pusieron demasiado sobre la mesa y ofrecieron muy poco”, resumió el primer ministro canadiense al defender la decisión de su gobierno.
En un comunicado, Carney sostuvo que Canadá buscaba preservar el acceso sin aranceles para la mayoría de sus empresas, reducir las tarifas aplicadas a sectores estratégicos y mantener margen de maniobra para establecer acuerdos comerciales con otros países.
El gobierno canadiense afirmó que las modificaciones planteadas por Washington en el último momento eran “injustas, antieconómicas” y ponían en duda la confiabilidad de cualquier eventual acuerdo.
Entre los puntos que generaron diferencias estuvo la posibilidad de limitar el alivio arancelario para la industria automotriz únicamente a los vehículos ligeros, dejando fuera a determinados camiones, además de restricciones para que Canadá establezca acuerdos comerciales con terceros países y disposiciones relacionadas con la protección de su industria cultural.
La disputa ocurre después de que Trump había aplazado durante tres días la entrada en vigor de los aranceles de 50 por ciento para permitir que ambos gobiernos intentaran cerrar un acuerdo. Sin embargo, las negociaciones terminaron sin un pacto.
El conflicto comercial también adquiere relevancia para México debido a que Estados Unidos, Canadá y México forman parte del T-MEC, por lo que una ruptura prolongada entre Washington y Ottawa puede complicar el proceso de revisión del acuerdo y aumentar la incertidumbre para las cadenas productivas de América del Norte.
Escrito por Abigail Cruz Guzmán
Reportera