Cargando, por favor espere...
El trabajo comienza 10 meses antes, a principios de enero, cuando las personas tiran sus arbolitos naturales secos a la basura o los dejan abandonados en la vía pública. Es justo en ese momento cuando inicia la labor del artesano Víctor López Sánchez, quien se dedica a recolectarlos y resguardarlos para que a principios de noviembre empiece a descarapelarlos y pintarlos de color blanco.
“Con este proceso, además de reciclar, se protege al medio ambiente, ya que también utilizo pinturas que no dañan la salud ni el ecosistema”, afirma el entrevistado.
Una vez que han quedado limpios y pintados, el señor Víctor oferta los ejemplares en el local número 10 del Mercado de Plantas y Flores de Cuemanco.
Orgulloso, comenta que estos árboles duran hasta dos o tres años, según el cuidado que le den los compradores. Los precios oscilan de 300 a 800 pesos, dependiendo el tamaño.
Desde hace ocho años que descubrió la forma de darle un segundo uso a los arbolitos abandonados. Esta actividad se ha convertido en una fuente de ingresos extra para Víctor y su familia que durante todo el año se dedica a la comercialización de plantas de ornato y productos para jardín.
“Los matan por ser palestinos”: Albanese, denuncia genocidio en Gaza
Antorcha exige al gobierno de Querétaro intervenir ante amenazas de muerte contra su dirigente
Presupuesto 2027: salud se queda corta y apenas alcanza el 2.8% del PIB
“No Thanks”: así funciona la app para identificar y boicotear productos vinculados a Israel
Sequía arrasa 70 mil hectáreas de maíz en Campeche; afecta a 10 mil productores
SEP atribuye malos resultados de comprensión lectora en prueba PISA al uso de celulares
Escrito por Redacción