Habitantes de 12 comunidades exigen la reparación de la red eléctrica y pavimentación de caminos que las lluvias dejaron en malas condiciones.
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Desde 2017 se han planteado distintas alternativas para atender la demanda eléctrica de Baja California Sur: un cable submarino para enlazar el estado con el Sistema Interconectado Nacional, nuevas centrales de generación, plantas termosolares y proyectos de almacenamiento. El cable fue descartado en 2020 y, nueve años después del anuncio original, el estado continúa operando como un sistema eléctricamente aislado; y en lo que va de 2026 se han acumulado interrupciones del servicio.
Baja California Sur mantiene la condición que determina cómo se genera y distribuye la electricidad en el estado: su instalación permanece separada físicamente del Sistema Interconectado Nacional. El Centro Nacional de Energía (Cenace) identifica al Sistema Interconectado Baja California Sur y al Sistema Interconectado Mulegé como procedimientos eléctricamente aislados. En su documentación técnica define esta condición para aquellas instalaciones que no están físicamente interconectadas al Sistema Interconectado Nacional.
La situación no es nueva. En 2017, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) anunció un proyecto para conectar Baja California Sur con el sistema nacional mediante un cable submarino. En junio de ese año, la CFE presentó el proyecto de interconexión eléctrica de Baja California Sur mediante un cable submarino que cruzaría el Mar de Cortés.
La obra contemplaba la conexión del sistema aislado de Baja California Sur con el Sistema Interconectado Nacional y una línea de transmisión de corriente directa de alta tensión. CFE señaló que la interconexión permitiría poseer un respaldo ante contingencias y atender el crecimiento de la demanda eléctrica estatal.
El proyecto fue estimado entonces en alrededor de mil millones de dólares (mdd) y se contemplaba activarse en 2021. También se planteó que la interconexión permitiría recibir electricidad generada en centrales de ciclo combinado ubicadas en Sonora y Sinaloa.
Para agosto de 2019, la obra no recibió recursos para ese ejercicio fiscal. En ese momento, Víctor Castro Cosío, entonces delegado de programas federales en Baja California Sur, declaró que el cable no se construiría durante ese año y reveló que posteriormente debía determinarse si era la alternativa adecuada.
Ese mismo año, la entonces senadora Guadalupe Saldaña presentó, ante el Senado, una propuesta en la que avisó que el proyecto del cable submarino había sido cancelado por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO). En el documento también cuestionó la suspensión de mecanismos de respaldo para atender la demanda eléctrica durante los periodos de mayor consumo.
Así, en febrero de 2020, durante una visita a Baja California Sur, el entonces Presidente habló directamente sobre el proyecto e indicó que “no se realizará el proyecto del cable submarino” y que el Gobierno Federal optaría por fortalecer la generación de la CFE en Baja California Sur.
Explicó que la estrategia contemplaba utilizar gas natural para generar electricidad y anunció recursos para construir una termoeléctrica en el estado. “Esto se va a resolver”, aseveró, y agregó que con la nueva generación se garantizaría el suministro eléctrico y se evitarían los “apagones”.
El proyecto vinculante con el Sistema Interconectado Nacional no se retomó como alternativa durante ese gobierno. Mientras tanto, la demanda eléctrica de Baja California Sur se incrementó.
Demanda exhibe limitaciones e incremento del costo
La señora Carolina Ortega, habitante de la colonia El Cardonal, en La Paz, dijo a este medio que a pesar de los cortes de la energía eléctrica, su último recibo de luz ascendió a siete mil 448 pesos, correspondiente al bimestre mayo-junio. Lo que representa un incremento de cinco mil 948 pesos.
“Sí nos va a afectar, pero como vivimos tres personas en la casa, vamos a dividir el pago. A cada uno nos tocará poner alrededor de 2 mil 500 pesos para cubrir el recibo, aunque se nos hace mucho para una vivienda tan pequeña”, puntualizó.
Así, los altos cobros de electricidad, sumados a las constantes interrupciones del servicio en las colonias, conocidos popularmente entre las familias como “tandeos de luz”, han generado inconformidad, además, cuestionan que las tarifas que pagan no se reflejen en un suministro continuo y eficiente. Los cortes a la energía eléctrica también han ocasionado que varios electrodomésticos se descompongan a causa de la repentina carga de luz, según comentó.
En agosto de 2023, en temporada de apagones, Víctor Castro Cosío reconoció las condiciones del sistema eléctrico estatal y advirtió que el crecimiento poblacional había superado las proyecciones utilizadas por CFE.
“Baja California Sur crece y no tiene un sistema eléctrico robusto”, reconoció entonces el gobernador. En aquella ocasión se informó sobre la incorporación de unidades adicionales de generación para atender la demanda, particularmente en La Paz y Los Cabos.
En los últimos años, los cortes de electricidad se multiplicaron y evidenciaron el desinterés del Gobierno Federal y estatal sobre el abastecimiento de energía eléctrica, según reportaron organizaciones de la sociedad civil.
En julio pasado, la organización CERCA contabilizó 71 interrupciones desde el 30 de mayo, principalmente en La Paz y Los Cabos. CFE anunció un incremento de 116 megawatts mediante unidades de generación especiales para enfrentar la demanda de verano.
Castro Cosío aclaró entonces que la demanda podía alcanzar más de 700 megawatts durante el verano, frente a alrededor de 600 en invierno.
Sin embargo, Jacqueline Valenzuela, directora de CERCA, pidió no atribuir todos los cortes eléctricos a una falta de generación. “No podemos afirmar que los apagones sean consecuencia de un déficit de generación”, destacó, al señalar que no contaban con información oficial suficiente para establecer esa relación.
Durante 2026, la CFE justificó diferentes interrupciones por fallas específicas en la infraestructura eléctrica. En agosto, una dificultad en la subestación La Paz afectó a alrededor de seis mil 200 usuarios. La empresa difundió que había trasladado un transformador desde Los Cabos para atender la contingencia y restablecer el servicio.
En ese episodio, la Comisión reiteró que no existían complicaciones sobre el volumen de generación. “No hay problemas de capacidad; tenemos suficiente para alimentar a todos los usuarios de la ciudad”, subrayó la empresa.
También se reportaron interrupciones relacionadas con la red de distribución. Durante las reuniones posteriores con autoridades, CFE estableció que alrededor del 80 por ciento de las interrupciones analizadas estaban relacionadas con árboles y vegetación que interferían con las líneas de distribución.
Otros cortes fueron atribuidos a las salidas de las unidades de generación y a maniobras operativas realizadas para mantener la estabilidad del sistema. La explicación de la CFE, por tanto, varió según el episodio: generación fuera de servicio, fallas en subestaciones, maniobras operativas y problemas en la red de distribución.
El 28 de agosto, después de una reunión con representantes de la CFE, autoridades estatales y empresarios, el gobernador informó que había preguntado a la Comisión si continuarían los apagones relacionados con la capacidad eléctrica. “Categóricamente dijeron que no”, sentenció el gobernador sobre la respuesta de CFE.
Sin embargo, días después se registraron más interrupciones en distintos puntos del estado, que afectaron a miles de hogares, negocios e instituciones públicas. Los cortes también dañaron infraestructura hidráulica; por ejemplo, el 31 de agosto, las interrupciones de energía estropearon pozos, bombas y sistemas de rebombeo, con repercusiones en el suministro de agua. En El Cardonal, habitantes reportaron un periodo cercano a las 12 horas sin electricidad.
Los cortes de energía eléctrica han provocado, en primer lugar, que el sector empresarial lo denuncie y solicite al gobierno estatal retomar las mesas de trabajo con la CFE; por ejemplo, Julio Castillo Gómez, presidente ejecutivo del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de Los Cabos reportó el incremento de sus gastos en la producción de electricidad durante los cortes, ya que utilizan plantas de emergencia para mantener sus operaciones, particularmente en hoteles y establecimientos que requieren electricidad continua; insistió en que se retomaran los proyectos.
La promesa de las centrales termosolares
En agosto de 2025, la Presidenta anunció dos centrales termosolares para Baja California Sur, con una inversión estimada de 800 mdd. El proyecto contempla dos centrales de 50 megawatts respectivamente en una primera etapa, y almacenamiento de energía térmica. El Gobierno Federal estimó que podrían resultar beneficiados entre 100 mil y 200 mil hogares.
La Secretaría de Energía (Sener), por su parte, explicó que la tecnología termosolar permite almacenar energía térmica y mantener la generación durante periodos intermitentes de radiación solar directa. Estas centrales están planteadas como generación dentro del sistema de Baja California Sur. No corresponden al proyecto de interconexión mediante cable submarino anunciado en 2017.
Otro de los proyectos de mayor capacidad es el de la Central de Combustión Interna Los Cabos. Para éste, la CFE presentó ante la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) el documento de Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), que ya fue autorizado.
Según el proyecto público, éste contempla 240 megawatts provenientes de gas natural y 228 megawatts con diésel como combustible alterno. La construcción está prevista para un periodo de tres años y una operación de hasta 30. La central contempla 13 motores de combustión interna y sus respectivos generadores eléctricos, además de transformadores, líneas de transmisión y una subestación.
El proyecto también aparece en la planeación de infraestructura eléctrica de Los Cabos. La ficha de Proyectos México identifica una Central de Generación Co-Localizada en Los Cabos con tecnología de combustión interna, generación fotovoltaica y almacenamiento de energía. El proyecto está previsto para conectarse directamente al Sistema Eléctrico Baja California Sur.
La ficha establece el 19 de octubre de 2026 como fecha prevista para la presentación de propuestas, con fallo el nueve de noviembre y formalización del contrato el 1° de diciembre.
Si embargo, la autorización ambiental de la central de Los Cabos generó cuestionamientos entre organizaciones ambientales. Jacqueline Valenzuela denunció que en Cabo San Lucas ya existen concentraciones de contaminantes antes de que opere la nueva infraestructura.
“Ya se encuentran niveles altos de concentración de contaminación del aire”, alertó al referirse a la presencia de material “particulado” en la zona.
En tanto, la organización CERCA también sostuvo, a partir de su análisis de la MIA, que la operación de la central podría incrementar hasta 30 por ciento las emisiones contaminantes en la cuenca atmosférica de Cabo San Lucas. El porcentaje corresponde al análisis presentado por la organización a partir de la información de la MIA.
Valenzuela también cuestionó la información sobre la capacidad instalada de las centrales existentes. “Hay algunas unidades que no operan porque ya no tienen la capacidad de operar”, lamentó sobre los equipos que permanecen registrados en la capacidad instalada.
Durante el proceso de consulta pública, las organizaciones solicitaron información sobre los efectos de la nueva central en la calidad del aire y en la cuenca atmosférica de Los Cabos. Carlos Mancilla, integrante de BCSicletos, también cuestionó las respuestas contenidas en el procedimiento ambiental y advirtió que persistían dudas entre los participantes de la consulta.
La oposición ambiental se extendió a otras organizaciones y colectivos que durante 2026 realizaron movilizaciones para cuestionar proyectos energéticos, inmobiliarios y turísticos en Los Cabos y La Paz.
En el municipio de Mulegé, el Gobierno Federal planteó el proyecto Oasis BCS, basado en una combinación de energía solar, almacenamiento mediante baterías, producción de hidrógeno verde y celdas de combustible.
La propuesta pertenece a un plan federal de expansión de energías renovables y está dirigida al Sistema Aislado Mulegé. El proyecto contempla generación solar y almacenamiento para reducir el uso de combustibles fósiles. Mulegé constituye, junto al sistema de Baja California Sur, una de las áreas eléctricamente aisladas identificadas por Cenace.
Una década después…
En 2017, la opción consistía en llevar electricidad hacia Baja California Sur desde el Sistema Interconectado Nacional mediante un cable submarino. En 2020, esa obra fue descartada y el Gobierno Federal cambió la estrategia hacia la generación en el propio estado.
Hoy, la entidad proyectó una central de 240 megawatts para Los Cabos, dos centrales termosolares, programas de almacenamiento y nuevas obras para reforzar la infraestructura eléctrica. Son inversiones distintas a la interconexión planteada hace casi una década, pero nunca se concretó.
Mientras esos proyectos avanzan, Cenace mantiene a Baja California Sur entre los sistemas eléctricamente aislados del Sistema Interconectado Nacional. En 2026, los apagones afectaron a usuarios, comercios, sistemas de agua y familias cuyos integrantes dependen de equipos eléctricos para recibir atención.
CFE sostiene que existe capacidad suficiente y que las interrupciones recientes obedecen a distintas fallas en la infraestructura. El gobierno estatal reclama que los compromisos para evitar nuevos cortes no se cumplieron. Los empresarios piden volver a las mesas de trabajo y los grupos ambientales cuestionan los impactos de algunas de las centrales diseñadas.
El proyecto del cable submarino quedó atrás. La nueva estrategia todavía está en construcción. Y, mientras tanto, Baja California Sur depende todavía de un sistema eléctrico aislado para cubrir una demanda que está aumentando.
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El Comité de Transparencia clasificó como reservadas las bitácoras de vuelo, costos de operación y datos de pasajeros de las aeronaves utilizadas por el gobernador Alejandro Armenta; la medida estará vigente hasta 2031.
Las ganancias de CFE cayeron de 68 mil millones a 47 mil millones entre el primer semestre de 2025 y el mismo periodo de 2026.
Cinco operadores certificados rechazaron ascender a puestos de confianza por el límite salarial previsto en el artículo 127. Exdirectivos alertan que la falta de relevo de personal podría afectar la operación de la única planta nuclear de México.
La Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno sancionó a 34 servidores públicos de 20 instituciones federales por faltas graves y no graves. Las sanciones incluyen inhabilitaciones, destituciones y multas de hasta 1.8 millones de pesos.
Las compañías también obtuvieron convenios con la CFE, gobiernos estatales y dependencias locales.
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Las autoridades cubanas atribuyen parte de la crisis energética a las restricciones impuestas por Estados Unidos.
La suspensión del servicio eléctrico se realizará de 10:00 a 18:00 horas para efectuar trabajos de mantenimiento en la red de distribución en municipios de Centro y Centla.
Los procesos están relacionados principalmente con despidos, pensiones y prestaciones.
El déficit eléctrico alcanzará dos mil 40 megavatios; adelantan fin de clases y aumentan afectaciones en servicios.
El occidente de México fue una de las zonas con menor interés de los inversionistas y quedó lejos de la capacidad requerida.
La SCJN determinó que la CFE, y no las víctimas, debe demostrar que sus instalaciones eléctricas cumplen con las normas de seguridad.
Trabajadores retirados denunciaron ante organismos internacionales que la reforma al Artículo 127 está provocando fuga de talento, fatiga laboral y riesgos operativos en la única planta nuclear de México.
Escrito por Rocío Casas .
Colaboradora