Internacional
Escala presión militar estadounidense contra Cuba
Cuba acusó a Washington de mantener una política de bloqueo económico y advirtió que responderá ante cualquier acción militar.
Han transcurrido 40 días de tensiones y agresiones encabezadas por Estados Unidos (EE. UU.) contra el gobierno de Irán, en medio de negociaciones que aún no concluyen, y ahora Washington trasladó parte de su presión militar al Caribe con el despliegue del portaviones USS Nimitz frente a Cuba.
Durante dicho periodo, el gobierno de Irán ha sostenido que las autoridades estadounidenses mantienen una política de presión e injerencia contra países que no se aliñan con Washington, sin embargo: “creo que ningún país está dispuesto a comprometer su propia seguridad ni su defensa nacional”, puntualizó en su momento el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi.
El despliegue militar del que alardeó en su cuenta de X el Comando Sur de los Estados Unidos está conformado por portaaviones nucleares de la Marina denominados USS Nimitz; además de aeronaves F/A-18E Super Hornets, EA-18G Growlers, C-2A Greyhounds, así como de los destructores USS Gridley y el buque de abastecimiento USNS Patuxent.
El grupo de ataque desplegado quedó bajo supervisión del Comando Sur, responsable de las operaciones militares estadounidenses en América Latina y el Caribe. Asimismo, el departamento de defensa estadounidense posteó que el grupo táctico “ha demostrado su capacidad de combate en todo el mundo, garantizando la estabilidad y defendiendo la democracia desde el Estrecho de Taiwán hasta el Golfo Pérsico”.
Medios estadounidenses como CNN y analistas interpretaron la movilización militar como una señal de presión hacia La Habana y un posible intento de impulsar un cambio de gobierno en Cuba; además, consideran que se tratan de acciones que Washington ya también aplicó contra Irán y Venezuela.
El despliegue coincidió con nuevas acusaciones de EE. UU. contra el exmandatario cubano Raúl Castro, a quien responsabiliza por la muerte de cuatro ciudadanos estadounidenses durante el derribo de dos avionetas en 1996.
Al respecto, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, rechazó las acusaciones, las cuales calificó como una maniobra política de Estados Unidos destinada a justificar una eventual agresión militar contra la isla.
Por último, acusó a Washington de mantener una política de bloqueo económico y advirtió que responderá ante cualquier acción militar.
Escrito por Carolina Ruvalcaba
Periodista con casi 20 años de experiencia en el medio.