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Khosiyat Rustamova
Ha publicado muchas colecciones de poesías incluyendo. Una casa en el cielo, Rescate y Una pared. Escribe acerca del amor, los sentimientos, como una cuestión de vida o muerte.
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Nació en la región de Namangan, Uzbekistán, el 21 de marzo de 1971. Graduada de la Universidad Nacional de Uzbekistán, ha publicado muchas colecciones de poesías incluyendo Una casa en el cielo, Rescate y Una pared. Escribe acerca del amor, los sentimientos, como una cuestión de vida o muerte. Es miembro de la Asociación de Escritores de Uzbekistán, fue premiada con la medalla “Shuhrat”, según el poeta uzbeco Azam Abidov: “Los versos de Khosiyat Rustamova son resaltables por su profundidad intelectual, su desesperación y modestia. Su valor artístico es rico en color. Sus versos fluyen de las capas más profundas de su corazón”. Ha traducido al uzbeko poemas de escritores internacionales. 

 

MEMORIA

El gorro de piel en mi cabeza es muy suave,

tal vez es la piel de un rey del bosque.

¿Cuántos conejos –dime– despellejaron

para que yo pudiera ponérmelo?

¿Cuántas cosas buenas gasta por mí esta vida?

Sería magnífico que envejeciera rápido.

Tengo en el cuello una espléndida bufanda;

es un regalo, espero, de una ninfa del agua.

Mi bolsa de ojo de águila mira fijamente

 

Y el mar rocía perlas en mi corazón.

Y emprendo camino con mis botas altas

de cuero de cocodrilo, mirando

orgullosa a mi alrededor doy el primer paso.

todos los días lleno lo que falta y me preocupo,

oh, Dios mío, ¡qué traviesa soy!

oh, Dios mío, la vida sigue enterrando

todas las cosas muertas en mi cuerpo diminuto.

 

EL TIEMPO

Para vivir no pido permiso

de nadie,

he cogido al mundo como a un globo.

Señor, lo único que quiero

es que me des atrevimiento, atrevimiento

para que la muerte vea que ante quien está

ya está.

Olvidé mi vida pasada,

 

Cuando había decidido vivir mucho tiempo.

 

Por diferentes causas,

por peripecias de la vida,

no ha satisfecho mi confianza –el Tiempo.

 

*

 

Dime, ¿Cuál es la diferencia

entre un asesino y yo?

¿No tengo yo un revólver?

¿Y no tengo ira en mis ojos?

Dime:

¿qué clase de persona soy?

¿Traería hijos

a este mundo,

si no fuera una asesina?

 

¿Dónde estuviste en el curso de tantos años?

¿fue tu vida como un sueño largo y terrible?

¿fue difícil para ti llamar

a mi puerta al menos una vez al pasar?

 

Ahora es arduo permanecer en este mundo,

y mientras me visto y me preparo para irme,

te quedas en algún lugar de mi vida

como un anfitrión que sale a despedirme.

 

¡Me miras!,

¿quieres decirme algo?

Tu sombra está frente a mí,

Luna, a pesar de que te esfuerzas,

tu sombra se proyecta en mi ventana de todos modos.

 

Esto pasa todos los días: antes del amanecer,

antes de que se aproxime la brisa del alba,

sin falta, el voluminoso rostro del Sol

toca todas las ventanas una por una.

 

Los jardines comparten todo su amor

con el mundo entero.

La mancha del Sol permanecerá

en la ventana que limpié con esmero.

 

¿Te vas ahora?

Sería maravilloso que no lo hicieras.

 

Si me dejas

el mundo se colmará con mi dolor.

Así que sería maravilloso que te quedaras,

y hagas que el viento sople con fuerza en este mundo.

 

Después de todo, ya está oscuro,

los caminos están en penumbras.

 

El cielo está nublado

puede que pronto llueva.

 

¡Detente! ¿O quizás debería ir contigo

para abandonar este mundo para siempre?

 

Una carta a la vivacidad

Me daba mucha envidia este perro

en esta habitación espera la esperanza,

en esta habitación todo está en blanco.

El perro que aullaba fuera

era más feliz que yo.

Iba llenando la calle;

quise ir como un perro,

aunque me diesen patadas en la calle.

 

Notaba que

estas calles llenas de polvo,

lo felices que eran.

Y de los pies que dieron la patada

cuánta razón tenían.

Estando ahí tendida me dieron tanta angustia

las luces de esta habitación.

Yo misma iba

como si fuera perro

a los pies de aquel hombre.

 

*

 

No tengo ningún amigo salvo mi corazón.

Ni rey ni enemigo se me pueden acercar.

Pues debes saber que nadie es tan desgraciado

como mi corazón, ni derrama mis lágrimas.


Escrito por Redacción


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