“Enfermarse en México representa para un alto porcentaje de personas una catástrofe porque contamos con un sistema de salud pública deficiente y acudir a la medicina privada tan sólo por una enfermedad respiratoria derivada de las bajas temperaturas implica un gasto de 500 a 800 pesos”, aseguró la especialista en economía de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Cristina Ibarra Armenta.

Asimismo, hizo referencia a la Encuesta Nacional de Ingreso Gastos de los Hogares en México del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), que reconoce que las personas con seguridad social también hacen fuertes gastos, durante todo el año, para hacer frente a las necesidades médicas: “derechohabientes del IMSS gastan al año alrededor de nueve mil pesos en servicios de salud y los del ISSSTE gastan alrededor de cinco mil pesos”, ejemplificó.

Además, reconoció que la población se ve obligada a recurrir a los servicios médicos privados por las dificultades que se enfrentan en el sector público: “una consulta médica con un especialista toma a veces más de un mes de espera, luego hacerse estudios, hacerse todo un proceso para recibir una atención médica especializada y, bueno, quien tiene la posibilidad o quien se siente con un peligro de muerte a veces termina en una institución privada haciendo un esfuerzo para cubrir ese tipo de gastos”.

Agregó que el sector público satisface sólo el 51 por ciento del total de los servicios de salud que se demandan en México, el resto, es decir el 49 por ciento lo cubre el sector privado. “Creo que a muchas personas nos ha pasado el enfermarnos y el tener que acudir asistir a una consulta o un consultorio muy barato ya sea Farmacias del Ahorro, Similares, Emergencias o algunos otros servicios que a pesar de que la consulta es económica o a veces incluso gratuita, pues nos toca gastar entre 300, 500 pesos e incluso más en el caso de los niños cuando se les tiene que nebulizar”, detalló.

Por último, invitó a las familias mexicanas a mantener un ahorro para cuidar de su salud: “siempre reserven una parte de su aguinaldo para que estén preparados en caso de contraer alguna enfermedad relacionada con los cambios bruscos de temperatura… Es muy importante que nos acostumbremos a tener una mejor planificación del gasto y dejar siempre una parte de nuestro ingreso para aquello que nos pueda acontecer como una contingencia médica”.