REPORTAJE/PRINCIPAL

“Nuevos” partidos, los mismos grupos de poder

/facebook @twitterMartín Morales Silva

Con los tres “nuevos” partidos políticos registrados el 9 de julio de 2014, se formó un catálogo oficial de 10 opciones para que los casi 90 millones de electores tengan aparentemente más opciones de afiliarse y elegir candidatos a puestos públicos.

Sin embargo, ninguna de las diez propuestas de ese catálogo ofrece cambiar el modelo capitalista de libre mercado y globalización, causa de la desigualdad socioeconómica y del aumento de la pobreza en México, que hoy afecta a 96 de los 119 millones de connacionales, cifra calculada por el investigador, Julio Boltvinik.

Del medio centenar de solicitudes para obtener el registro como partido político nacional, 47 fueron retiradas por los mismos solicitantes o desechadas porque no cumplieron con los requisitos legales; pero el pasado 9 de julio el Instituto Nacional Electoral (INE), matriculó a tres “nuevas” organizaciones partidistas: Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Humanista (PH) y Encuentro Social (PES).

La obtención del registro como partido político nacional resulta muy atractiva, tal como lo evidenció el medio centenar de solicitudes presentadas ante el INE entre enero de 2013 y enero de 2014, a fin de cumplimentar un proceso de inscripción que quedará concluido el próximo 1º de agosto.

Al parecer, el principal atractivo de los nuevos membretes son los 36 millones de pesos que las autoridades electorales les entregarán entre el 1º de agosto y el 31 de diciembre, en mensualidades de poco más de 7 millones de pesos, pese a que el calendario electoral de este año no incluye ningún proceso político de carácter federal. Además de ese dinero, dichos partido tendrán acceso a otras prerrogativas, entre las que se incluyen tiempos de propaganda partidista en radio y televisión.

El financiamiento y los demás apoyos aumentarán en 2015, cuando habrá elecciones de diputados federales y 17 comicios estatales –nueve para elegir gobernadores– de los que también se ocupará el INE. De esta manera, los 10 partidos, incluidos los tres “nuevos”, tendrán recursos suficientes para intentar hacerse del mayor número de puestos de elección.

Según Alejandra Pamela San Martin, consejera electoral y presidenta de la Comisión de Prerrogativas y Partidos Políticos del INE, las tres agrupaciones políticas cumplieron con los requisitos para obtener un registro de partido nacional, exigidos por el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe), cuya versión modificada en 2014por el Congreso, amplió del 2 al 3 por ciento el mínimo de votación válida en una elección federal para conservar tal registro y estableció que los nuevos partidos no pueden coaligarse con otras fórmulas en sus primeros comicios a fin de evitar, se dijo, su vida artificial con la distribución “filantrópica” de votos provenientes de otras organizaciones políticas.

De acuerdo con el informe que presentó al Consejo General del INE, Morena llevó a cabo 30 asambleas distritales y acreditó a 496 mil 729 afiliados; la Organización de Ciudadanos Frente Humanista (Partido Humanista) 211 asambleas distritales, con 270 mil 966 asistentes y Encuentro Social Asociación Política Nacional (Partido Encuentro Social) 236 distritales con 308 mil 997 afiliados.

Para obtener su registro en las elecciones de diputados federales de 2015, estos partidos deberán multiplicar ese respaldo social mediante la obtención de al menos dos millones 700 mil sufragios válidos, equivalentes al 3 por ciento de la votación total de dichos comicios.

“Va a ser muy difícil que partidos como el PH o PES conserven su registro, porque sus miembros son desconocidos para la mayoría de la población y por otro lado, tendrán muchas dificultades para diferenciarse de las propuestas de los demás partidos políticos. Creo que Morena tendrá mayores posibilidades, porque cuenta con mucho más tiempo de exposición pública por el activismo –de 12 años– de Andrés Manuel López Obrador (AMLO)”, comentó Javier Becerra Chávez, doctor en ciencias políticas e investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

Sin propuestas de fondo

López Obrador, es el líder de Morena. Los integrantes de la Junta de Gobierno del PH son Javier López Macías, Ricardo Espinoza López e Ignacio Irys Salomón. La dirigencia del PES recae en Hugo Erick Flores. Todos ellos afirman que su partido es una nueva y mejor opción para los mexicanos pobres; pero sus organizaciones partidistas –al igual que los otros siete partidos– carecen de un proyecto político que aspire a modificar el modelo capitalista vigente, empobrecedor del pueblo mexicano.



Ante la proximidad de una elección –evidenció Becerra– los partidos políticos suavizan o endurecen sus posicionamientos políticos, de acuerdo con sus expectativas de votación. Es decir, se presentan al electorado conforme a la tendencia del “mercado de los votos”, en el que predominan las propuestas, que van de la derecha a la izquierda pero a final de cuentas vierten todas en un centro político acorde con el sistema predominante, lo que evidentemente genera confusión en el electorado.

Uno de los ejemplos de este tipo de propuestas confusas lo aporta el concepto de “república amorosa” que López Obrador lanzó en su campaña presidencial de 2012 desde una supuesta posición de izquierda, que hoy se recicla en los documentos básicos de Morena mediante la emisión de supuestos proyectos para promover la “regeneración moral de los mexicanos”, la “salvación de las familias mexicanas pobres” y la búsqueda de la “felicidad social” de los mexicanos, conceptos que pertenecen más a la derecha que a la izquierda.

Estos postulados del “izquierdista” Morena no son tan lejanos a las ideas centrales del PH y del PES, cuyos discursos derivan de traducciones políticas de principios espiritualistas del catolicismo, en el primer caso, y del cristianismo evangélico en el segundo, aunque ambos coinciden en buscar “la felicidad humana” a través de la adaptación de los sujetos a su realidad, de la práctica de la conciliación con el prójimo –incluidos los patrones explotadores y los trabajadores explotados–, la preservación de la familia tradicional –es decir, no gay– y el rechazo a prácticas como el aborto.

Los herederos del sinarquismo

Sobre la acera de la calle Tomás Alva Edison hay un hombre delgado, de edad mediana y vestido con una playera de algodón blanca con el emblema PAS: Partido Alianza Social. Esta organización política se registró en 1999 y desapareció en los comicios federales de 2003 porque no alcanzó el 2 por ciento de la votación para lograr su registro definitivo. El PAS, sin embargo, no parece haber desaparecido del todo.

–¿Se le ofrece algo; busca a alguien? –pregunta el hombre de la playera del PAS.
–Busco las oficinas del Partido Humanista.
–Está ahí adelante –señala con el dedo índice de su mano derecha, mientras que con la otra lustra un auto con un trapo.
PAS fue dirigido por José Antonio Calderón Cardoso, quien manejaba un discurso muy similar al de los actuales dirigentes del PH, al que describen como un partido humanista que no está encuadrado en la “geometría política” tradicional de izquierda, centro y derecha.

Este PAS había sido heredero del Partido Demócrata Mexicano (PDM), organización que mantuvo sus registro nacional entre 1979 y 1997 y fue más conocido por el “gallito rojo” de su logotipo y porque sus militantes y líderes postulaban una ideología remanente de la Unión Nacional Sinarquista (UNS), que a su vez había derivado de los rescoldos de los promotores de la Guerra Cristera de 1926˗1929.

La UNS fue una organización política de inspiración religiosa católica fundada el 23 de mayo de 1937 por reconocidos personajes de la ultraderecha mexicana como Salvador Abascal Infante, padre del fallecido panista Carlos Abascal Carranza; desde su nacimiento se consideró heredera de la lucha contra los principios revolucionarios reformistas y pro-socialistas y contra toda medida legal y política reductora del poder de penetración social de la Iglesia Católica.

El PAS participó en dos de las elecciones federales. En la presidencial del año 2000 se sumó a la candidatura del perredista Cuauhtémoc Cárdenas y en los comicios de 2003 perdió su registro al no alcanzar el 2 por ciento de los votos. Tras este revés, su dirigente, José Antonio Calderón Cardoso, convirtió aquel membrete en Asociación Política Nacional (APN), cuya matrícula aprobó el Consejo General del IFE el 12 de mayo de 2005 (resolución CG210/2005).

En la documentación correspondiente del Instituto Federal Electoral (hoy INE), Calderón Cardoso aparece como representante legal y, como presidente, René Francisco Bolio Halloran, con el mismo domicilio social que el PAS tenía en la calle Tomás Alba Edison, colonia Tabacalera, DF, donde estuvieron las oficinas del también del extinto PDM y hoy las tiene el Frente Humanista o Partido Humanista.

En las oficinas del PH no deambulan más de cinco personas, entre ellas el portero y la recepcionista. El personal directivo no está.
–¿Tiene algún folleto para quien se quiera afiliar?, se le pregunta a la joven.
–Discúlpeme, pero no puedo darle tanta información. Responde la recepcionista.

El Opus Dei, el Yunque y los Cristeros

René Bolio Halloran es, desde el 19 de junio de 2013, delegado de la Procuraduría Agraria (PA) en el Distrito Federal, dependencia que encabeza Cruz López Aguilar, ex dirigente de la Confederación Nacional Campesina (CNC) del PRI. La PA forma parte de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) del gobierno federal de Enrique Peña Nieto, cuyo titular es Jorge Carlos Ramírez Marín.

Bolio fue senador suplente de la ex presidenta del PAN, la yunquista Cecilia Romero, de 2000 a 2006. Posteriormente se sumó a la agrupación Volver a Empezar, encabezada por el ex dirigente nacional del PAN, Manuel Espino, con un largo historial en organizaciones de la ultraderecha política y pro-católica como Desarrollo Humano Integral (DHIAC), que se unió con todo su equipo a la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto en 2012.

René Bolio es egresado de la Facultad de Derecho de la UNAM y tiene plaza como profesor de historia en la Universidad Panamericana (UP), que pertenece al Opus Dei (Obra de Dios), organización internacional católica vinculada directamente al estado Vaticano. El presidente Enrique Peña Nieto es egresado de la escuela de Derecho de la UP, donde también hizo estudios de alta dirección empresarial, estudios que también cursó la ex candidata presidencial panista Josefina Vázquez Mota.

Activismo anticastrista

René Bolio cursó en Santiago de Chile, en enero de 2012, un diplomado en Teoría Política y Gestión Pública ofrecido por la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA), la cual encabezó el ex dirigente panista Manuel Espino de 2006 a 2009 y en cuya gestión encabezó una ofensiva política contra los gobiernos de Cuba y Venezuela.

Bolio Halloran fue detenido y luego expulsado de Cuba en 2012, junto con tres de sus colaboradores, entre ellos Miguel Ángel Pateyro. El diario Granma, órgano informativo oficial del gobierno cubano, identificó a estos mexicanos en su editorial del 31 de julio de ese año, titulado La Verdad y la Razón, como activistas anticastristas del Directorio Democrático Cubano, que tiene su sede en Miami, Florida, y dirige Orlando Gutiérrez Boronat.

Antes de la visita del presidente Felipe Calderón a Cuba, efectuada el 11 de abril de 2012, Granma reportó que durante la visita del Papa Benedicto XVI a la Isla, realizada del 26 al 28 de marzo de 2012, cuatro mexicanos habían sido detenidos porque pretendían distribuir panfletos contra el gobierno cubano; entre ellos figuraba René Bolio Halloran. Por diligencias diplomáticas mexicanas, los detenidos en Villa Marista fueron liberados y enviados a México antes de la llegada de Calderón a Cuba.

Entre 2004 y 2005, durante el gobierno de Vicente Fox, Bolio desempeñó cargos en varias delegaciones de dependencias como la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, y en la Comisión Nacional del Agua (Conagua) en el de Felipe Calderón, entre 2006 y 2007.

Bolio Halloran militó durante dos décadas en el PAN y en 2007 renunció junto con el guanajuatense Fernando Rivera Barroso, quien fue secretario de Educación en el gobierno estatal de Vicente Fox. Ambos comparten la ideología de la ultraderecha política reciclada de la Guerra Cristera en los Altos de Jalisco y el estado de Guanajuato.

Rivera Barroso y Bolio Halloran fundaron, en León, Guanajuato, el Movimiento de Participación Solidaria (MPS), junto con Enrique Pérez Luján, dirigente de la UNS, a fin de formar un nuevo partido político. Como representante de la corriente político˗católica conocida como El Yunque, organización clandestina de ultraderecha, se les unió Guillermo Velasco Arzac.

Su objetivo fundamental era conseguir un registro de partido político nacional, con base en las gestiones abiertas por el IFE con rumbo a las elecciones federales de 2009, pero no lo lograron. Este proyecto se conoció como la idea de formar un Partido Humanista, que finalmente se denominó Partido Solidaridad, del cual René Bolio fue secretario general.

El proyecto fue financiado por Lorenzo Servitje Sendra, dueño de Grupo Bimbo, promotor de la doctrina social de la Iglesia Católica a través del Instituto de Doctrina Social Cristiana (Imdosoc) y por Patricio Slim Domit, hijo de Carlos Slim, interesado en fundar un partido de corte “humanista”.

El “Humanismo” del PH

Como Morena y el PES, el PH está enfocado a atraer el voto de los jóvenes. La mayoría de los casi 90 millones mexicanos con derecho sufragar (89 millones 286 mil 112 ciudadanos del padrón electoral actualizado al 11 de julio de 2014) tienen entre 18 y 30 años.

 “Yo no he visto resultados; la pobreza y la desigualdad crecen; aumenta la inseguridad; el poder adquisitivo se sigue deteriorando. Algunos políticos y partidos no le han respondido a la ciudadanía y tal parece que los puestos públicos se usan para enriquecerse o que solamente andan buscando chamba utilizando a los partidos. Nosotros en el Partido Humanista nos hemos dado cuenta de esto y no vamos por ese camino; rechazaremos a cualquier ciudadano que pretenda utilizar al partido para ello”, dijo a buzos Ricardo Espinoza López, uno de los miembros de la Junta de Gobierno del PH, quien señala que su organización partidista no se ubica en ninguna posición de la “geometría política”, derecha, centro e izquierda

 “Todos los sectores de la población son muy importantes pero, efectivamente, en las próximas elecciones de 2015 la mayoría tendrá menos de 30 años; entonces es ahí donde tenemos un campo muy amplio. Los jóvenes, hombres y mujeres, van a estar jugando muy fuerte; yo creo que ahí va a estar el triunfo de los partidos, el que logre convencer a esta parte de la sociedad”, señaló Espinoza.

Las “fichitas” del PH


Además de integrar la dirección del PH, Ricardo Espinoza es dirigente de la Confederación Auténtica de Trabajadores (CAT), que tiene organizaciones en 15 entidades, de la que derivó  la Federación Auténtica de Trabajadores del Estado de Veracruz (FATEV).



La CAT recibió su “toma de nota”, o registro sindical ante el gobierno el 7 de noviembre de 2001, de manos del entonces secretario del Trabajo, Carlos Abascal Carranza (2000-2005) y luego secretario de Gobernación durante la administración de Vicente Fox. Abascal fue un político plenamente identificado con la derecha político-religiosa mexicana. Su padre, Salvador Abascal Infante, fue cofundador de la UNS en 1937.

La CAT rescató y sostiene el proyecto de “nueva cultura laboral”, ideado por Carlos Abascal, cuando fue titular del Trabajo, quien pugnaba por aumentar la productividad del trabajador como medio para superar la pobreza. Esta legislación es antecedente de la reforma laboral aprobada en diciembre de 2012, que fortalece a las empresas al flexibilizar las contrataciones laborales, facilitar los despidos y el uso de la contratación (outsourcing) por medio de terceros, que no otorga prestaciones sociales a los trabajadores.

En los textos informativos de la CAT, consultados por buzos, se afirma que la ideologización política del trabajador –generalmente de izquierda– trae como consecuencia el conflicto con las empresas, que no beneficia a nadie. En la portada de su revista ACÉRCATE, del año 1 número 1 de 2008, se afirma que “Mejores sindicatos hacen mejores empresas”. En interiores hay una fotografía de Carlos Abascal cuando era titular de la Secretaría de Trabajo (STYPS), cuando asistió a la fundación de la organización. En otras ediciones de la misma revista aparece el ex secretario del ramo, Javier Lozano Alarcón (actual senador), quien pertenece a la misma corriente de la derecha panista.

En el artículo Productividad Laboral, Francisco Flores Pineda, director de Relaciones Laborales del Grupo Industrial Saltillo (GIS), indica: “la competitividad es la mejor manera de dar sustento a nuevos empleos y elevar los niveles de vida; el sindicalismo no prosperará vía la confrontación (con el patrón); las ganancias de la productividad deben distribuirse con equidad; promover en el trabajador la disposición para aumentar la productividad, bajar los costos y ayudar a ganar mercados.
“En un mundo globalizado lograr resultados satisfactorios es lo único que permitirá el fortalecimiento de la empresa y el desarrollo integral del trabajador”, indica Flores Pineda, en cuyo texto también se invita a los trabajadores a aceptar cambios en su manera de laborar, porque, aunque sean incómodos, “son necesarios”.

Otro de los dirigentes del PH es Javier Eduardo López Macías, quien ingresó al PAN en 1984 y que en 2012 fue coordinador de las Redes del Campo de la campaña presidencial de Josefina Vázquez Mota. Al dejar la titularidad del Fondo Nacional de Empresa de Solidaridad (Fonaes), que ocupó en el sexenio de Vicente Fox, López Macías fundó, el 12 de junio de 2004, la Unión Nacional Integradora de Organizaciones Solidarias y Economía Social (Unimoss), respaldada por el PAN, para funcionar del mismo modo como opera el Sector Campesino del PRI, cuya organización más es importante es la CNC, pero no hubo éxito.

En la Junta de Gobierno del PH también participa Ignacio Irys Salomón, ex dirigente campesino priista y ex miembro de la CNC. También fue activista de “izquierda” y se ha acercado a cuanta expresión partidista le haya ofrecido expectativas de ascenso personal protagónico, como fue el caso de la Coalición de Organizaciones Democráticas Urbanas y Campesinas (Coduc) y del Partido Alternativa Socialdemócrata y Campesina (PASC), creado en 2005, del que salió tras una controversia con los cofundadores Alberto Begné y Patricia Mercado. Ésta última, quien fuera candidata presidencial en 2006, actualmente es Secretaria del Trabajo de Miguel Ángel Mancera, del Gobierno del Distrito Federa l( GDF).

Encuentro Social evangélico

Antes de convertirse en partido nacional este 2014, el Partido Encuentro Social (PES) obtuvo en 2001 registro electoral del IFE como Agrupación Política Nacional (APN) y como partido local en Baja California, ya con el nombre de PES, el 30 de octubre de 2006. Entre sus cofundadores figuraron Luis Moreno Hernández, ex dirigente estatal del PRD.



La cabeza actual del PES es Hugo Eric Flores Cervantes, miembro de la Iglesia de Dios, de corte cristiano-evangélica. Flores es abogado egresado de la UNAM y académico del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE). Es autor del libro Acteal, la otra injusticia, cuyo contenido se apoya en la defensa de los indígenas evangélicos tzotziles acusados de la masacre de 45 personas en Acteal en 1997. El 11 de abril de 2013 fueron liberados, del penal de El Amate, Chiapas, los últimos 15 acusados de homicidio, lesiones calificadas, portación de armas de fuego sin licencia y portación de armas de uso exclusivo del Ejército.

El PES es una organización cuyos principios ideológicos son traducciones de las ideas religiosas de las iglesias cristianas evangélicas, que hasta ahora no habían contado con representación partidista. Aunque se ha resaltado en los medios de prensa que Flores es pastor religioso, no hay registros oficiales sobre ello. De ser así, con base en la ley de Asociaciones Religiosas de la Secretaría de Gobernación, le estaría vetada la dirigencia política que hoy ostenta.

Pero es un hecho que esta fórmula partidista es una expresión política de las propuestas de desarrollo humano y protección familiar de las iglesias evangélicas. Su emblema mismo, un pez elaborado con dos trazos, similar a un número ocho horizontal, simboliza al Cristo del llamado cristianismo primitivo o patricio. De hecho, las siglas del partido buscan esa asociación político-religiosa.

Flores fue oficial mayor de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), cargo del fue separado en 2007 por la Secretaría de la Función Pública e inhabilitado primero por 10 y luego por 12 para desempeñar puestos públicos en 2008, debido a la presunta comisión de irregularidades administrativas relacionadas con el programa Pro-Árbol, imputaciones antes las que interpuso un recurso de apelación.

Como dirigente de Encuentro Social APN, firmó en 2008 un acuerdo con el PRI para apoyar a este partido en las elecciones federales de 2009. Con base en esta alianza, tuvo acceso a recursos de este partido de enero a julio de 2009 y realizó acciones de proselitismo en favor del Revolucionario Institucional.

También tiene cercanía con la panista María Teresa Ortuño Gurza, identificada como integrante de los grupos políticos católicos. Ortuño fue senadora del PAN de 2006 a 2012 y Flores Cervantes su suplente. En la dirección nacional del PES participan también Alejandro González, Berlín Rodríguez Socia, Alejandrina Moreno y Armando Medina.

Diez partidos, cero opciones

En el marco político electoral del país, los partidos sostenidos por el Estado suelen criticar sistemáticamente los males que aquejan a la sociedad mexicana –entre ellos la pobreza y desigualdad económica– con expresiones severas y aun contundentes, pero dientes adentro están voluntariamente sometidos a la misma estructura que los propicia y promueve.

Los partidos Revolucionario Institucional (PRI) y Acción Nacional (PAN), los mayoritarios, apoyados por otras fórmulas como el Verde Ecologista de México (PVEM) y Nueva Alianza (Panal), han logrado sacar adelante en el Congreso reformas “estructurales” como la laboral, la energética o de telecomunicaciones, que profundizan el esquema económico centrado en la concentración de la riqueza en unos cuantos capitales.

El Partido de la Revolución Democrática (PRD), la organización más grande de la izquierda mexicana, que entra y sale de las negociaciones y cuyos legisladores cuestionan la pobreza en las tribunas de diputados y senadores, no ha logrado detener ni mucho menos cambiar esas reformas importantes; de hecho, ha contribuido a diseñarlas (a través del desaparecido Pacto por México) y las ha apoyado con votos legislativos, excepto en el caso de la reforma energética. Además, entre sus principales propuestas políticas e ideológicas no figura la de cambiar el modelo económico neoliberal, que postula la vigencia absoluta del libre mercado y globalización económica.

Aunque las otras fórmulas partidistas: Partido del Trabajo (PT) y Movimiento Ciudadano (MC), supuestamente sustentan posiciones de izquierda y critican las reformas “estructurales”, éstas, a final de cuentas, han sido aprobadas y puestas en vigor.

Todos los partidos mexicanos con reconocimiento legal –siete “viejos” y tres “nuevos”– coinciden en tratar de suavizar los efectos negativos del capital privado con base en una especie de “capitalismo filantrópico”, muy similar al que practican quienes acumulan desaforadamente capitales y luego procuran atenuar sus efectos empobrecedores con el ofrecimiento de microcréditos (Fundación Telmex, Fundación Televisa o Fundación Azteca, de Grupo Salinas), que no se diferencian mucho del asistencialismo que ofrecen los programas gubernamentales SinHambre, Oportunidades, 65 y más, etcetera.

Mientras tanto, la pobreza en el país sigue en creciendo y, como señaló a buzos (edición 620) el profesor e investigador de El Colegio de México (Colmex), Julio Boltvinik, actualmente existen 96 millones de pobres y no los 52 millones que señala el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval). Boltvinik calculó este dato con base en su método multidimensional de medición de la pobreza que desarrolló entre 1989 y 1992.

Un problema no resuelto en el sistema político mexicano, señalado por analistas a propósito de la expedición de tres nuevos registros, es el reiterado surgimiento de membretes políticos creados con base en el reciclaje de ideas y personajes viejos, que carecen de propuestas realmente nuevas y eficientes para sacar al país del estancamiento económico y de la pobreza generalizada que inevitablemente lo acompaña.

RECUADRO
Jugoso presupuesto


A partir del 1º de agosto, los partidos Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Partido Humanista (PH) y Partido Encuentro Social (PES) entrarán a la nómina del Instituto Nacional Electoral (INE). Para solventar sus gastos en este año no electoral recibirán, entre esa fecha y el 31 de diciembre de 2014, 36 millones 390 mil 104 pesos, es decir, poco más de siete millones de pesos mensuales, cantidad que aumentará en 2015, por ser año de comicios federales para elegir diputados.

El financiamiento se aplicará de la siguiente manera: Para actividades ordinarias 31 millones 756 mil 550 pesos, en cinco mensualidades. Esa cantidad representa 2 por ciento, para cada uno, del total de presupuesto para los partidos nacionales en 2014, que es de 3 mil 810 millones de pesos calculado, en noviembre de 2013, para siete partidos. De esto faltan por distribuir mil 857 millones, aplicables en el periodo agosto-diciembre de 2014. La bolsa ahora será repartida entre 10 partidos.

Además, para actividades específicas hay un paquete de 14 millones 290 mil 447 pesos; los nuevos membretes obtendrán 1 millón 429 mil 44 pesos mensuales para labores de “educación, capacitación política y tareas editoriales”; de la bolsa de 76 millones 215 mil pesos para franquicias postales, percibirán 3 millones 175 mil 655 pesos y de los 693 mil 497 pesos para “franquicias telegráficas”, obtendrán 28 mil 895 pesos.