PRI y la dignidad de su militancia

Ahí están las cartas, pero también la posibilidad de una nueva y severa fractura en la militancia. Es el PRI otra vez.

Álvaro Ramírez Velasco

2019-07-30
Ciudad de México

Con los dados “groseramente” cargados a favor de Rafael Alejandro Moreno Cárdenas, apodado Alito, la contienda por la dirección del Partido Revolucionario Institucional (PRI) pareciera definida, a menos que la base militante determine con dignidad lo contrario, pues hay claros indicios de que incluso desde el Palacio Nacional el lopezobradorismo respalda al gobernador con licencia de Campeche, así como la cúpula que hasta hace poco dirigía los destinos del tricolor y la llevó a su peor fracaso histórico.

Sin que se trate tampoco de una genuina oportunidad para los priistas y lo que queda de su instituto la exgobernadora de Yucatán, Ivonne Aracelly Ortega Pacheco, representa la opción para que el PRI sea una verdadera oposición ante el nuevo régimen de la “Cuarta Transformación” (4T) y no una más de sus rémoras.

En una semana más, el 11 de agosto la militancia emitirá su voto en la consulta para la elección del presidente y secretario del Comité Ejecutivo Nacional (CEN).

En la edición 879 de buzos, la periodista Adamina Márquez hizo una radiografía profunda de lo que tituló El pactoparala entregadelPRI, en la que se identifica la injerencia del Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y en la que dicha contienda se ve muy decantada a favor de quien por su cercanía y complacencia con AMLO es parafraseado con el mote de Amlito.

Existe, sin embargo, la posibilidad de que Ortega Pacheco dé la sorpresa con el respaldo de la militancia real, ésa que ha sido constantemente desdeñada por la cúpula y que subrayadamente lo fue en el sexenio de Enrique Peña Nieto.

En el reportaje de buzos se cita al exaspirante a la dirigencia del tricolor, José Ramón Narro Robles, exrector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien al salirse con amargura de la contienda dijo que “existe un preferido de la cúpula del PRI, el candidato oficial de los gobernadores y de quien fue, hasta recientemente, el jefe político del partido. Por si eso fuera poco, son groseros los indicios de intervención del Gobierno Federal en la misma dirección. Quien hasta hace unos meses declaraba en contra del candidato oficial, hoy lo anima y lo arropa. Hay que evitar que las decisiones del PRI las siga tomando el Presidente en turno”.

La posibilidad de que en este escenario la yucateca gane se ve muy lejana, pero no es imposible. No es la primera vez que ella busca la dirección priista; durante el gobierno de Peña Nieto fue secretaria general del PRI, pero cuando aparentemente no fue considerada en los planes y proyectos rompió con su cúpula.

Hasta ahora, en el papel y quitando las evidencias del favoritismo que acompaña a Amlito dentro y fuera de su partido, las mediciones conocidas no dibujan un escenario definitivo para el 11 de agosto especialmente ahora, hay que decirlo, cuando el PRI enfrenta el riesgo de quedar fracturado pues, a pesar de los fracasos de las últimas décadas, no ha logrado ejercer con madurez la democracia interna.

Dos encuestas, una del diario El Universal y otra de Arias Consultores arrojaron resultados totalmente enfrentados; la primera declara, como amplio y potencial ganador, a Moreno Cárdenas; la segunda, holgadamente, a Ivonne. En la del “gran diario de México” el campechano obtuvo un amplio resultado a favor con 42 puntos, mientras que Ortega solamente llegó a 27 puntos. Pero en la encuesta de Arias, el 64.3 por ciento de las simpatías están con ella y apenas 27.2 por ciento con él.

Si otorgamos el beneficio de la duda  a ambas encuestas, y aceptamos como certeros esos pronósticos, estamos ante un escenario de fuerte y genuina competencia entre ambas opciones, pues la tercera aspirante, Lorena Piñón Rivera, exdelegada de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) en Veracruz, está haciendo una campaña menos que testimonial.

Ahí están las cartas, pero también la posibilidad de una nueva y severa fractura en la militancia. Es el PRI otra vez. 

Álvaro Ramírez Velasco

Colaborador

Últimos Artículos