Gobierno electorero, la 4T se moviliza para la “revocación” de mandato

Con la consulta de la revocación de mandato se han activado de modo escandaloso las peores prácticas de manipulación electoral desde el gobierno; y ahora se efectúa con el respaldo de la ley.

Vania Sánchez Trujillo

2022-03-27
Ciudad de México

Entre tantos problemas económicos y sociales que padecen los mexicanos, los legisladores, los funcionarios del gobierno y los dirigentes del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) han promovido la conflictiva y veleidosa consulta para revocar el mandato del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), y lo hacen hasta el punto de trastrocar las leyes que ellos mismos promulgaron hace unos cuantos meses. El 17 de marzo de 2022 se publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el “decreto por el que se interpreta el concepto de propaganda gubernamental, principio de imparcialidad y aplicación de sanciones… de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales… y de la Ley Federal de Revocación de Mandato”.

Este decreto hace referencia a la Ley Federal de Revocación de Mandato (LFRM) publicada en el DOF el 14 de septiembre de 2021, que fue aprobada por la mayoría de los diputados de Morena y partidos afines al Presidente) y, específicamente, al Artículo 33°, donde se estipula que “…deberá suspenderse la difusión en los medios de comunicación de toda propaganda gubernamental de cualquier orden de gobierno”. La misma ley especifica enseguida las excepciones “…solo podrán difundir las campañas de información relativas a los servicios educativos y de salud o las necesarias para la protección civil.” El nuevo decreto dice que: 1. “no constituyen propaganda gubernamental las expresiones de las personas servidoras públicas”; 2. “Tampoco constituye propaganda gubernamental la información de interés público… que deba ser difundida bajo cualquier formato por las personas servidoras públicas” 3. El principio de imparcialidad en el uso de recursos públicos se reduce a las actividades “reuniones públicas, asambleas, marchas y… actos que impliquen apoyo…” y 4. “Las sanciones aplicables a las autoridades o personas servidoras públicas deberán ser aplicadas bajo el principio de estricto derecho.” Es decir, los funcionarios del gobierno pueden hacer proselitismo a favor del Presidente en el proceso de la consulta de revocación del mandato con los programas gubernamentales y no serán sancionados por ello.

El abuso de la fuerza y la fuerza del Estado para inducir el voto y retener el poder político en México ha sido un problema. El presidencialismo mexicano implicó una concentración de atribuciones tan grande en el Ejecutivo que ha sido necesario acotarlo con regulaciones e instituciones que sirvan de contrapeso para hablar de un Estado democrático en México, aunque solo sea en la forma. Si la tentación de mantener el poder político por la fuerza es por sí mismo grande, porque conlleva privilegios, esta tentación es mayor porque la enorme desigualdad socioeconómica proporciona a los poderosos más privilegios e inmejorables posibilidades de manipular electoralmente a los ciudadanos pobres.

Por eso, el decreto citado representa un retroceso porque permite el uso electoral de los programas gubernamentales y el poder del Estado para manipular a los votantes de manera legal. Aunque siempre han estado presentes, con la consulta de la revocación de mandato se han activado de modo escandaloso las peores prácticas de manipulación electoral desde el gobierno; y ahora se efectúa con el respaldo de la ley. Las prácticas que antes criticaban los dirigentes de Morena con dedo flamígero, hoy las reproduce su gobierno sin ambages. Así hacen gala de la doble moral de los peores demagogos.

Pero estas acciones están develando al verdadero rostro de Morena. La grotesca propaganda que los secuaces a sueldo de AMLO hacen de este proceso exhibe la concepción que tienen del poder y el papel que reservan al pueblo en su mal llamada “Cuarta Transformación” (4T) de la sociedad mexicana. La propaganda de AMLO difunde que hay que salir a votar porque si él se va, ya no habrá ni becas, ni apoyos, ni pensiones, ni nada y que regresarán los corruptos de siempre (¡que mejor se queden los nuevos!). La propaganda insinúa que las mayorías son una masa incapaz de conocer y defender sus derechos y que requiere un mesías para redimirla. Hay que exigir a Morena, a AMLO y a la 4T respeto y trato digno para los mexicanos; hay que repetirles que las becas, los apoyos y las pensiones son derecho de los mexicanos porque son quienes producen esas riquezas; que no son dádivas de nadie, mucho menos del gobierno en turno que no los ha creado. Los mexicanos debemos unirnos y organizarnos con la conciencia de que solo así podemos reunir la fuerza necesaria para exigir una verdadera transformación.