Quinta ola de Covid y nuestras pusilánimes autoridades   

Durante 10 semanas consecutivas los casos de Covid-19 en México se han incrementado, lo que indica una nueva ola de infectados, la quinta en el país desde que inició la pandemia a principios de 2020   

Adamina M. Díaz

2022-07-30
Ciudad de México

Durante 10 semanas consecutivas el registro sobre los casos de Covid-19 en México han indicado que el número de contagiados va en ascenso nuevamente, lo que indica una nueva ola de infectados, la quinta en el país desde que inició la pandemia a principios de 2020. Y nuevamente vimos en televisión nacional al subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell Ramírez, informar de tan escandaloso acontecimiento tan impávido y pusilánime como siempre.  

 

Tan solo entre la última semana de mayo y la primera de junio (fecha en que la autoridad comenzó a registrar un incremento acelerado de contagios) los casos de coronavirus aumentaron un 125 por ciento, el registro pasó de sumar 4 mil 997 contagios semanales durante los primeros días de mayo a más de 11 mil 200 en la última semana de mayo. En total se han registrado 5 millones 965 mil 958 contagios, desde el inicio de la epidemia.  

 

Sin embargo, las estadísticas que el gobierno tiene a mano no son solamente un adorno bonito, números qué informar en conferencia televisada para no parecer ignorante, o datos para girar un boletín de prensa; sirven, o al menos deberían servir para tomar decisiones, para accionar estrategias, poner en marcha planes que eviten que más mexicanos sigan contagiándose, que los hospitales se saturen o que la gente se vea obligada a morir en casa porque no encuentra espacio en los nosocomios, o porque no puede pagar el servicio, como pasa frecuentemente en el país.  

 

¿Cuál fue la estrategia de nuestro gobierno ante el incremento acelerado de casos? Ninguna. No se hizo absolutamente nada so pretexto de que el impacto es menor en hospitalizaciones y defunciones a pesar de que hubo aumentos en los contagios. O sea, Gatell y su grupo se justifican bajo el razonamiento: sí hay enfermos, pero no tan graves que requieran hospitalización. ¡Vaya gobierno! 

 

Y como así razonan, no es de extrañarse que 10 semanas después de que se percataron del ascenso en el número de contagios, el 28 de junio se registrara una nueva cifra récord, 21 mil nuevos casos en UN SOLO DÍA, la más alta desde que inició la quinta ola de Covid-19 en México. Y, como era de esperarse, con el incremento del número de contagios se incrementaron también las defunciones por esta enfermedad, que pasaron de 0 en la primera quincena de mayo a 42 muertes el 29 de junio, de acuerdo con el Informe Técnico diario emitido por la Secretaría de Salud (Ssa). 

 

La Ciudad de México encabeza desde siempre la lista de las entidades con mayor número de contagios, casos activos y defunciones. Sin embargo, el pasado fin de semana se permitió y hasta alentó una concentración masiva en el Ángel de la Independencia y toda la Avenida Reforma. La propia Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, en vez de recomendar mesura y precaución ante la evidente emergencia sanitaria, hizo acto de presencia con fines proselitistas, pues a nadie con dos dedos de frente le pasa desapercibida su aspiración de sentarse en la silla presidencial. Así su agenda, la salud de los capitalinos y la sanidad pública le tienen sin cuidado.  

 

Pero recordemos que en la capital del país 1.8 millones de personas han dado positivo a Covid-19, unas más graves que otras y, algunas de ellas, en dos o tres ocasiones; casi 43 capitalinos han fallecido por este motivo a lo largo de dos años (326 mil en el país). Parece que los años de pandemia no nos hubieran enseñado nada. A nuestras autoridades no les han enseñado a actuar; a los mexicanos, a elegir correctamente a sus gobernantes.