Zacatecas, el ejemplo de la crisis de seguridad de la 4T

Ciudad Cuauhtémoc, es el cuarto municipio en donde en menos de una semana renuncian los agentes de Seguridad Pública.

Francis Martínez

2021-11-23
Ciudad de México

Si bien México ha tenido días críticos en nivel de inseguridad, lo que ocurrió esta semana en Ciudad Cuauhtémoc Zacatecas, es un claro ejemplo de lo que vive México con la fallida política de seguridad del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador. Sí, sin excusar lo que tienen que hacer corporaciones municipales y la administración estatal, lo que ocurre en Zacatecas es ya la confirmación de la política fallida contra la inseguridad. Una población que se queda sin policías luego de que el pasado jueves fueran asesinaran diez personas y las colgaran de un puente, es algo que debe estremecernos porque después será nuestra comunidad.

Ciudad Cuauhtémoc, es el cuarto municipio en donde en menos de una semana renuncian los agentes de Seguridad Pública, luego de Loreto, Villa García y Villa Hidalgo, por los niveles de inseguridad por los que atraviesa ese estado. Han sido las corporaciones estatales y la Guardia Nacional las que han tenido que salir al paso para asumir un compromiso de patrullar el municipio, aunque no se den abasto con tantas poblaciones a cubrir sin policías en ese punto de la geografía nacional. Esto ha llevado a un toque de queda de facto, cuando ante la ausencia de seguridad, las propias autoridades han tenido que pedir a la población salir a las calles sólo a lo indispensable, es decir, prácticamente encerrarse en sus casas en vez de revisar la estrategia de seguridad. Por su parte, la ciudadanía se mostró sorprendida ante la invitación de las autoridades.

En este mismo contexto, el Secretario de Seguridad Pública de Zacatecas, Arturo López Bazán, renunció a su cargo el pasado 19 de noviembre, y de manera inmediata fue relevado por Adolfo Marín Marín, general brigadier de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), es decir, el cambio de estafeta a otro mando militar en menoscabo de las elementos civiles a cargo de las tareas de seguridad. El cambio al frente de la seguridad del estado se da en medio de una ola de violencia que encamina a la entidad hacia su año más violento, y que tan sólo el pasado jueves dejó como saldo 20 personas fallecidas.

El terror que asola a la población en esa región del país, lamentablemente, no es privativo de esa región, ocurre en la zona centro y sureste del país como ya hemos visto con los casos de Quintana Roo y el asedio que han denunciado habitantes, turistas y empresarios porque la estrategia de seguridad de la 4T hace agua por todos lados.

Como vemos, lejos de una revisión minuciosa sobre los niveles preocupantes de violencia que alcanza el país, el gobierno del presidente López Obrador no hace un balance serio, sino profundiza la militarización para hacerle frente a los brotes funestos que causan esas manifestaciones. Zacatecas es un ejemplo así no solo de la fallida estrategia en materia de seguridad de la 4T, sino también de las soluciones que están dispuestos a asumir para hacerle frente: más y más fuerza.

Migración, el mismo garrote

En Chiapas, volvieron las escenas de cientos de migrantes haitianos y de otras nacionalidades se amotinaron en las oficinas de Regulación Migratoria de la Subdelegación Federal Zona Sur de la ciudad de Tapachula. El reclamo de los extranjeros es porque la noche del miércoles y jueves personal del Instituto Nacional de Migración (INM), habría trasladado a bordo de camiones a grupos de migrantes con destino a otros estados de la república mexicana.  La concentración generó una revuelta en la que incluso hubo golpes entre los mismos extranjeros y con los elementos de la Guardia Nacional que mantienen un filtro de seguridad con vallas, en estas acciones algunas mujeres y niñas extranjeras resultaron con golpes y afirman que las autoridades no les dieron la atención. Es decir, en el caso de los migrantes y los agudos problemas de la desigualdad que traen a cuesta tiene en la 4T, la misma fórmula a los casos de crisis de la estrategia de seguridad: más garrote.