Crónica de la eternidad, de Christian Duverger

En este documento, Christian Duverger, quien ha dedicado un cuarto de siglo a la reconstrucción biográfica de Cortés.

Ángel Trejo

2021-10-17
Ciudad de México

Este libro del historiador francés, publicado en 2012, contiene la tesis de que la Historia verdadera de la conquista de la Nueva España (1632), de Bernal Díaz del Castillo, fue escrita por Hernán Cortés y no por un veterano soldado raso de dicha gesta militar colonialista. En este documento, Christian Duverger, quien ha dedicado un cuarto de siglo a la reconstrucción biográfica de Cortés, despliega sus grandes habilidades como investigador y analista perspicaz para demostrar que Díaz del Castillo fue en realidad un propietario de tierras de nivel medio arraigado en Santiago de Guatemala quien, además de no haber puesto un pie en México, era un analfabeta que no podía haber escrito una obra en la que su autor se exhibe como “maestro de la retórica”, amplio conocedor de la historia de Grecia y Roma y de las hazañas de Alejandro Magno, Pompeyo y Julio César.

Duverger explica que don Bernal fue un hombre de carne y hueso que había nacido en Medina del Campo, Castilla la Vieja en 1494; que en 1544, cuando tenía 50 años, se casó con Teresa Becerra en la Antigua Guatemala; que en 1552 se declaró iletrado en una carta de índole personal; que fue regidor de este ayuntamiento y que murió en 1584. Duverger corroboró que el nombre de Díaz del Castillo no figurara en la lista de los 527 soldados que llegaron con Cortés a la Villa Rica de la Vera Cruz en 1519 y que, por tal motivo, no pudo testimoniar los hechos más relevantes de la conquista de México. Afirma, asimismo, que don Bernal no pudo haber leído la correspondencia, ni conocido los pensamientos y los secretos íntimos de Cortés, ni mucho menos imitar en el libro que se le atribuye la escritura de éste en sus Cartas de relación (1520-1526).

El autor de Crónica de la eternidad argumenta que Cortés adjudicó a Díaz del Castillo la escritura del famoso texto dedicado a la conquista de México porque, desde 1527, el emperador Carlos I de España y V de Alemania le había prohibido publicar libros. Esta veda se debió al gran éxito editorial de sus Cartas de relación en Europa, especialmente en Italia, Alemania, Francia y Holanda; a la inquina personal que el monarca sentía hacia él y al justificado temor que los oligarcas españoles tenían de que se “alzara con la tierra de la Nueva España” y los dejara sin una de sus dos “joyas de la Corona” en América: México y Perú, que producían abundante plata y oro.

Por ello, entre 1543 y 1546, mientras encabezaba las sesiones de su Academia en Valladolid, la entonces capital de España, Cortés se escribió su propia versión de lo que había ocurrido en México, insatisfecho con las que previamente habían escrito sus biógrafos Francisco López de Gómara y Antonio de Solís y Riva, entre otras personalidades. Esa versión fue la Historia verdadera de la conquista de la Nueva España