¿Qué es la materia orgánica de los suelos?

Además de generar beneficios importantes para los suelos, la materia orgánica contribuye al amortiguamiento de agentes contaminantes. Sin embargo, las actividades humanas han provocado que en el 42% de nuestro territorio los suelos estén casi inservibles.

Arístides Maldonado Velázquez

2021-10-03
Ciudad de México

La materia orgánica que encontramos en los suelos en diferentes cantidades y que permite el crecimiento de las plantas y de pequeños organismos está constituida principalmente por algunos elementos químicos como el carbono, oxígeno, hidrógeno, nitrógeno, fósforo y azufre. Éstos conforman los nutrientes del suelo y están presentes gracias a la actividad de descomposición y transformación de la materia que llevan a cabo bacterias, hongos, lombrices gusanos, entre otros organismos.

La presencia de materia orgánica genera beneficios importantes para los suelos, como el tener una estructura estable que permita una mejor circulación del aire y penetración del agua, disminuyendo los riesgos de erosión. Su cantidad o disponibilidad dependen de factores como la vegetación, clima, el tipo de suelo, su capacidad para filtrar y retener agua y la actividad humana que se realiza sobre ellos.

Por otro lado, la materia orgánica de los suelos contribuye al amortiguamiento de agentes contaminantes. En un estudio para detectar compuestos farmacéuticos en el suelo y el agua, realizado en el Valle del Mezquital por investigadores del Instituto de Geología de la UNAM, se compararon suelos regados con agua residual con suelos de riego temporal, en los que nunca se han vertido aguas residuales. Los autores del estudio encontraron una mayor capacidad amortiguadora de contaminantes en los suelos regados con agua residuales que en los de riego temporal, de fármacos como naproxeno, carbamazepina y triclosán. Los investigadores atribuyen esta diferencia a que las propiedades de los campos regados con agua residual se han modificado debido al constante aporte de nutrientes orgánicos (materia orgánica) evitando así que las tierras se queden sin nutrientes. El estudio pone el caso del fármaco carbamazepina (medicamento utilizado para controlar convulsiones en personas epilépticas o con dolores en los nervios) que se encuentra en una concentración de 275 nanogramos por litro al regar los suelos, y disminuye a medida que se filtra por el suelo hasta llegar a cinco nanogramos por litro al manto acuífero. Aquí se ilustra claramente cómo la materia orgánica cumple su función de degradar o transformar al contaminante carbamazepina. Sin embargo, el amortiguamiento de contaminantes está en función del tipo de fármaco que se estudie en los suelos. (Quadratín, 16 de diciembre de 2014).

Por esta razón, la degradación de los suelos, estrechamente relacionada con la materia orgánica, implica la reducción de los beneficios que aporta el suelo, como la calidad del agua y del aire, así como de actividades relacionadas con el hombre, como la actividad agrícola, pues se estima que el 95 por ciento de los alimentos que consumimos son cosechados todavía en los suelos. Y por otro lado, está la pérdida completa de los suelos. En un estudio publicado en 2003, donde se evaluó la pérdida de suelos por erosión hídrica y éolica en la República Mexicana, los resultados mostraron que un 42 por ciento de la superficie nacional estaba afectada: 17 estados con una afectación de más del 50 por ciento en su territorio, entre los que se encuentran Guerrero, Puebla, Morelos, Oaxaca, Chiapas y la Ciudad de México. Entre las principales causas que menciona el estudio están las actividades humanas provocadas por el cambio de uso del suelo, las prácticas agrícolas mal empleadas, el sobrepastoreo y el desarrollo urbano e industrial (Semarnat, 2003).

De aquí la importancia de la materia orgánica como componente de los suelos y de los beneficios que trae consigo; por eso es importante aprender e implementar prácticas agrícolas menos agresivas con el suelo y sus componentes, que maximicen las relaciones y funciones de los microorganismos y la materia orgánica, en lugar de disminuirlas. De otro modo, y quizá de manera inconsciente, estaremos acabando con la principal fuente de alimentos.