Tula: negligencia y desastre

La realidad que estamos viviendo es consecuencia de errores, inacciones y corrupción, las cuales se han ido acumulando con el paso de los años, explicó el ex-director de la CONAGUA, José Luis Luege Tamargo.

Francis Martínez

2021-10-01
Ciudad de México

En medio de las lluvias y los desastres que han acaecido en el país, se encuentran las desastrosas inundaciones en Tula, Hidalgo. Sigue siendo un doloroso ejemplo de lo que cuesta la negligencia oficial. La falta de mantenimiento y el mal manejo de las compuertas de los drenajes profundos han sido factores primordiales para agravar la situación que están viviendo los afectados, de acuerdo con las recientes declaraciones del ex-director de la CONAGUA, José Luis Luege Tamargo. Pero lo realmente preocupante es que no hay solución estructural en puerta. 

La realidad que estamos viviendo es consecuencia de errores, inacciones y corrupción, las cuales se han ido acumulando con el paso de los años, afirmó Luege Tamargo. Señala como principal problema los asentamientos humanos que se han permitido establecer en zonas correspondientes al área Federal del río Tula; cabe resaltar que dichas áreas no deberían estar urbanizadas dada la peligrosidad de su cercanía con el río Tula. 

En segundo lugar, el experto señala que los efectos del cambio climático que se viene anunciando desde décadas atrás es uno de los factores que contribuyeron al desastre y prevé que en un futuro no muy lejano seremos testigos de casos de similar magnitud. El ex-director de la CONAGUA apunta que la condición del río Tula es histórica, ya que se sabe desde la época del virreinato de la Nueva España.

Cuando el virrey Luis de Velazco, luego de una gran inundación en la zona, mandó llamar al geógrafo Enrico Martínez para realizar una serie de estudios topográficos donde se determinó que se podían conectar el río Cuautitlán y el río Tula para que sirviera en forma de desagüe para el Valle de México. Sin embargo, no fue un proyecto que prosperó y en su lugar se tomaron distintas decisiones.

Según afirma el experto, el error fue que operaron mal las puertas del drenaje profundo. Indica que la reubicación de zonas en muy alto riesgo y la distribución urbana, corresponden a una política que tendría que costearse a través del Presupuesto de Egresos de la Federación. De igual forma, apunta que ve poco probable que alguna de estas medidas se lleve a cabo, aunado al hecho de que el presidente Andrés Manuel López Obrador decretó desaparecer los fideicomisos del FONDEN y FOPREDEN, los cuales eran instrumentos efectivos ante la prevención de desastres y atención de emergencias, y que ha dejado desamparadas a miles de familias, sin ninguna estrategia que sustituya la pérdida de dichos fondos.

 

Feminicidios

La ineficiencia por parte de las autoridades a la hora de atender los casos de feminicidio es una agravante a la situación. El Estado de México no es una excepción, ya que es la entidad que registra fallas importantes con respecto al extravío de evidencia y falta de análisis de líneas de investigación, sin contar con la falta de perspectiva de género en sus procedimientos.  

El reciente reporte “Juicio a la justicia”, de Amnistía Internacional, expone que durante 2020 se registraron cerca de 3 mil 723 muertes violentas de mujeres, de las cuales 940 fueron investigadas como feminicidios en la correspondiente entidad; 10 cada día. 403 de esas muertes sucedieron en el Estado de México, el segundo estado que presenta mayor percepción de inseguridad pública y el que tiene el índice de impunidad más alto.

En noticias recientes, el Estado de México se ha mantenido, en lo que va del año, como el estado con mayor violencia feminicida en el país. En el corte del 31 julio, la entidad registró 77 feminicidios. Los municipios con más casos son Ecatepec, con 7; La Paz y Toluca, con 4 casos cada uno; Huixquilucan, Naucalpan, Texcoco y Valle de Chalco, con tres víctimas cada uno; además de Almoloya, Amecameca, Cuautitlán y Cuautitlán Izcalli, Ixtlahuaca, Tlalnepantla Valle de Bravo y Zumpango, con dos feminicidios cada uno durante este año.

Es decir, los feminicidios siguen a la alza y ni el gobierno estatal ni Federal reconocen esta problemática como grave ni están tomando medidas para evitar su agudización.