¿1321-1521-1821-2021?

Estamos a 500 años de la caída de Tenochtitlan y a 200 de la proclamación de la independencia, sin embargo, la 4T afirma que México se fundó en 1321, lo cual es falso y evidencia el uso político que este gobierno hace de la historia.

Anaximandro Pérez

2021-09-12
Texcoco, Estado de México

Estamos a 500 años de la caída de México-Tenochtitlan y a 200 años de la proclamación de la independencia mexicana por Agustín de Iturbide y su Ejército Trigarante. Estas temporalidades se pueden verificar con documentación en mano, pues las crónicas de la colonia indican la toma de Tlatelolco el 13 de agosto de 1521 y los testimonios de la guerra de independencia permiten verificar que Iturbide desarrolló su movimiento disidente contra el Virreinato de Nueva España entre febrero y septiembre de 1821. Sin embargo, los voceros de la “Cuarta Transformación” (4T) han colado en el discurso oficialista los supuestos “700 años” de la fundación de la capital de los mexicas. Suponen, así, que México se fundó en 1321, pero esto es falso e improbable con la documentación correspondiente.

A este respecto se ha pronunciado el destacado arqueólogo y antropólogo mexicano Eduardo Matos Moctezuma, quien señala una tergiversación del pasado. En la primera sesión de su curso Las ciudades de Tenochtitlan y Tlatelolco, transmitido en la segunda mitad de febrero pasado por el canal de YouTube, Cultura en Directo UNAM, el profesor Matos reveló que suponer la fundación de Tenochtitlan en 1321 no es sino manipular la historia. Es así porque las fuentes refieren varias fechas de fundación, sobre todo 1325, pero nunca 1321.

Por eso, insistió, la intención de los tergiversadores cuatroteístas no es otra que alinear fechas pasadas con 2021, el tercer año de su gobierno. Evidentemente no se trata del simple error de un individuo despistado que no conoce las fechas de la historia. Esto se aclara si se considera que, a pesar de los reclamos de gente de la talla de Eduardo Matos, se sostiene la mentira en las páginas oficiales del Gobierno Federal.

¿Por qué ocurre esto? Porque se politiza la historia. Nos tratan de alinear a esas fechas sin rodeos, que el gobierno actual en el poder es heredero y resultado último de las luchas del pasado. De esa manera éste se subordina al presente: la falsa fundación de Tenochtitlan, su conquista y la consumación de la Independencia se someten a la voluntad de la 4T para justificar al 2021 y las acciones de gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

Alineando fechas difunden burdamente que lo que pasa bajo este gobierno es tan trascendente históricamente como lo que pasó en los otros años. Esta lectura de la historia no es otra que la misma interpretación simplona y legitimista que, desde hace mucho tiempo, difunde AMLO. Es, por ejemplo, la misma que expuso en su libro Hacia una economía moral (2019), en el que sostiene, sin fundamentos suficientes, que su movimiento, autodenominado heredero de las luchas por la Independencia, la Reforma y la Revolución, llevaría a México a una “Cuarta Transformación”, que acabaría con un mal histórico, la corrupción, para barrer con ella y todos los males del país.

Esta actitud no es nueva ni única de México. En todo el mundo hay gobiernos que recuperan elementos de la historia para alinear las causas nacionales con sus acciones. A veces lo hacen de manera benéfica para sus pueblos; pero en otras, de manera solo benéfica para las élites que manipulan a las sociedades.

 El problema del México actual es que el gobierno no se interesa en causas nacionales positivas que mejoren la vida de todos los mexicanos. Así, entonces el intento de justificación histórica de la 4T solo busca servir para esconder los errores y las malas prácticas del gobierno lopezobradorista con el manto de anuncios legitimistas. Si realmente quisiera transformar a México, la pandemia no se conduciría tan irresponsablemente como lo está haciendo el encargado de atenderla; pondría en marcha proyectos realmente buenos para la sociedad y no los caprichos de su Presidente (Tren Maya, Santa Lucía, Dos Bocas, etc.); el Ejército combatiría al narcotráfico y el partido Movimiento Regeneración Nacional aprovecharía su predominio en los tres poderes para aumentar el empleo, la salud, la educación y disminuir la pobreza.