La corrupción en la Conade tiene nombre y apellido

Si bien es cierto que Ana Gabriela Guevara heredó una Conade con irregularidades en la aplicación de recursos, las acusaciones por la mala administración actual recaen directamente sobre ella.

Armando Archundia Téllez

2021-08-22
Ciudad de México

Si bien es cierto que Ana Gabriela Guevara heredó una Comisión Nacional del Deporte (Conade) con irregularidades en la aplicación de recursos, las acusaciones por la mala administración actual recaen directamente sobre ella. La delegación deportiva de México fue a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020-2021 “con la promesa” de traer al menos 10 medallas y regresó con solamente cuatro preseas de bronce, que ubicaron al país en el sitio 80 del medallero.

Es decir, la Olimpiada de Tokio situó nuevamente al deporte mexicano en su realidad cotidiana, lo que generó desencanto en la población y en los analistas. Entre éstos, sin embargo, hay conciencia de que el gobierno actual permanece sin una política pública o plan sexenal con proyectos claramente definidos para estimular y desarrollar las disciplinas deportivas en México.

Al inicio de su gestión en la Conade, Guevara “prometió” que en seis meses sería corregido “todo lo mal hecho y lo no hecho”. Incluso, en 2019, durante su comparecencia ante la Comisión de Juventud y Deporte del Senado de la República declaró, en referencia al pasado que había recibido “caca” y que no podía llamar de otra forma tal herencia.

En esas mismas fechas, la Secretaría de la Función Pública (SFP) informó que había iniciado cuatro investigaciones por presuntos actos de corrupción en el Fondo para el Deporte de Alto Rendimiento (Fodepar), que los ilícitos tenían un monto de 50.8 millones de pesos, y que provenían de la administración de Alfredo Castillo; hasta ahora se desconoce el avance de esas averiguaciones.

Entre las irregularidades encontradas en este fideicomiso, Guevara citó la ausencia de expedientes de los deportistas beneficiados con becas; el empleo detallado de estos recursos; la evaluación técnico-metodológica con la que se declararon viables las solicitudes de apoyo y los mecanismos de control de los gastos a los becarios.

Esto fue lo último que se supo del caso. Por ello, en octubre de 2020, el senador del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Casimiro Méndez Ortiz, solicitó una nueva comparecencia de la titular de la Conade para que informara sobre las observaciones de la SFP hechas durante su administración. El legislador argumentó que la Conade de Ana Guevara había sido continuamente denunciada por deficiencias administrativas, presuntos actos de corrupción y conflictos de interés que afectaban directamente a los deportistas. Hasta ahora, la titular de la Conade tampoco ha sido citada a rendir cuentas.

El presidente de la Comisión de Deporte de la Cámara de Diputados, Ernesto Vargas Contreras –al igual que su similar del Senado– la ha convocado en varias ocasiones a reuniones de trabajo para que explique la crisis económica por la que atraviesa ese organismo deportivo, pero Guevara se ha negado a asistir con el argumento de que tiene mucho trabajo.

Hace algunos años, cuando el exfutbolista Carlos Hermosillo estuvo a cargo de la Conade, Ana Gabriela Guevara, exmedallista de plata en los Juegos Olímpicos de Atenas, lo cuestiono con estas palabras: “Es lamentable, creo que seguimos siendo el país ya merito; sin duda vino a refrescar mucho la situación de las dos medallas de taekwondo, pero es muy lamentable que de 23 disciplinas únicamente dos hayan cumplido. Vimos una selección con la misma concepción de siempre, falta de definición, falta el último empuje, ese detalle que pueda marcar la diferencia entre medallas y no medallas…”.

Cuando Hermosillo ofreció respuesta pública a la atinada crítica de Guevara con el argumento de “que no encontraba quién en un año seis meses” pudiera solucionar los problemas del deporte en México y reconoció que “muchas de esas medallas se perdieron por las problemáticas que hay”, la invitó a colaborar con él… algo que seguramente declaró para no revirarle con esta expresión: “si hay alguien que logre tal objetivo en año y medio pongo mi cabeza”.

Hoy, Guevara lleva casi tres años al frente de la Conade y sus logros no son mucho mejores que los de Hermosillo. A callar, señora. No olvide todo lo que entonces expresó; tampoco lo que prometió y no ha cumplido. ¿Qué pasó?