Los acertijos de la Doctora Sabiduría, según Scherezada

¿Qué es lo que respira y no tiene alma? ¿Por qué unas palomas que se posaron en las ramas altas de un árbol dijeron a las que se treparon abajo: si una de vosotras subiera, las dobláramos y si una de nosotras bajara, las igualáramos?

Ángel Trejo Raygadas

2021-07-18
Ciudad de México

En las jornadas 269-280 Scherezada, la hábil narradora de Las mil y una noches (año 850) logró distraer al feminicida sultán Schariar con una reseña sobre cómo la esclava Sayyide tu-l-Muschaj, Doctora Sabiduría, superó en conocimientos y habilidades mentales a los 10 alfaquíes, con los que el califa persa Harum al Raschid quiso probar sus conocimientos. En este certamen –similar al que la adolescente Juana Ramírez de Asbaje (la futura Sor Juana Inés de la Cruz) protagonizó en los 60 del Siglo XVII con 40 sabios de la corte virreinal novohispana del Marqués de Mancera– Sayyid superó a los sabios con el empleo de acertijos que ninguno de sus competidores pudo resolver.

Una de las adivinanzas fue: ¿qué es lo que respira y no tiene alma? La respuesta: la mañana. Otra exigió a los alfaquíes un rápido análisis lógico-aritmético: ¿Por qué unas palomas que se posaron en las ramas altas de un árbol dijeron a las que se treparon abajo: si una de vosotras subiera, las dobláramos y si una de nosotras bajara, las igualáramos? La respuesta: las palomas de arriba eran siete y las de abajo cinco, pues con una más de éstas que subiera, dejaba en cuatro a las abajeñas, y en ocho a las arribeñas; y con una menos, las de arriba quedaban en seis y con otra más las de abajo también sumaban seis.

Las mil y una noches, uno de los libros más leídos de la literatura universal, es la compilación de viejos cuentos, fábulas y leyendas del Oriente Medio, el Noreste de África, Asia Menor y el Extremo Oriente. Los reunió el escritor iranio Abu Abd-Allah Mahammad el Gahshigar en lengua árabe, con base en el modelo literario persa Hazar Afsaneh (Mil leyendas) en los años 850-852 de nuestra era. Los textos provienen de Irán, Irak, Siria, Egipto, China, India, Afganistán, Tayikistán y Uzbekistán. Sus relatos más conocidos son Aladino y la lámpara mágica, Alí Babá y los 40 ladrones y Simbad el marino.

La primera historia está dedicada a Scherezada, hija del visir del sultán Schariar, quien decide esposarse con éste para evitar que siga asesinando una mujer cada noche, como desquite por el adulterio que sufrió de una de sus primeras esposas, suerte que antes había padecido su hermano Schazaran, sultán de la Tartaria. La hábil narradora es acompañada por su hermana Donaziada durante las mil jornadas nocturnas en las que cuenta a Schariar 475 leyendas, la mayoría en dos o más noches, para mantenerlo en suspenso y evitar que el feminicida la mate.

El maravilloso libro oriental fue conocido en Europa hasta el Siglo XVIII, cuando el escritor francés Antonio Galland editó una primera versión en su idioma en 1704, que obtuvo gran éxito. En el Siglo XIX, el británico Richard Francis Burton publicó una edición en inglés, con igual resultado. En lengua española hay versiones directas del árabe al castellano de los escritores Vicente Blasco Ibáñez, Rafael Cansino Assens y Juan Venet, todas del Siglo XX.