Nacido en Gaza (II de II)

Nacido en Gaza es una de las denuncias más diáfanas, elocuentes y contundentes del régimen fascista impuesto por el Estado israelí a los palestinos.

Cousteau .

2021-06-08
Ciudad de México

Si hay algún lugar en el planeta Tierra que sea equiparable al infierno, ese lugar se llama Franja de Gaza. Decíamos en la anterior colaboración que Hamad, un niño que sufrió un bombardeo cuando jugaba en la playa, tuvo a otros acompañantes que también sufrieron heridas que casi los matan. Otro infante al que se le incrustó la metralla en la espalda, en los brazos y en las piernas fue Motasem, quien pregunta, en su descripción de la brutal agresión, ¿si ahora que somos niños nos bombardean, qué nos pasará cuando seamos grandes?

Bisan y Haia son dos niñas que sufrieron los bombardeos de 2014 en Gaza. Ellas son tía y sobrina y comparten el sufrimiento de las terribles secuelas que les dejó la metralla israelí. Sin embargo, esa metralla y esas secuelas no mataron sus ilusiones, pues Haia dice: “yo quiero ser médico y Bisan quiere ser maestra de inglés”.

Nacido en Gaza no solo expone la tragedia de los niños palestinos; también nos presenta sus reflexiones, aspiraciones y sentimientos más hondos. Mahmud dice que quiere estudiar agronomía, pero al mismo tiempo percibe que con una situación tan grave, no tiene sentido buscar superarse, dado que las tierras que posee su familia no tienen futuro como tierras productivas por la escasez de agua, por los continuos atropellos de las fuerzas armadas israelíes. Por su parte, Rajaf pregunta: ¿por qué atacar una ambulancia, si se sabe que en todas las guerras a las ambulancias se les permite realizar su labor? ¿En qué parte del mundo se ha visto que en una guerra se ataque a una ambulancia? Por su parte, Motasem confiesa tener pensamientos suicidas.

Una infancia aplastada que deja secuelas físicas, psicológicas y morales, es la realidad que viven miles de niños en ese infierno terrenal que es la Franja de Gaza.

Mohamed es, en esta narración documental española, el más paradigmático de los niños que exponen su infausta situación; es el único que trabaja en su familia, pues su padre está incapacitado para el trabajo, su madre sufre enfermedades (de la tiroides y diabetes); sus dos hermanos –menores que él– sufren discapacidad mental. Mohamed es el sostén de su casa y no deja de soñar con tener un barco para trabajar. Pero la realidad es brutal. (el documental señala que más de tres mil 600 familias de pescadores han sido afectadas por las restricciones que impone el Estado judío a la navegación y a la explotación del mar).

Hamad, amigo de Motasem –quien también sufrió heridas por la metralla del bombardeo en la playa– expone con claridad que necesitan un tratamiento psicológico (psiquiátrico), pues todos los días recuerdan la tragedia; Hamad señala que Motasem es el que está en peores condiciones psicológicas, pues sufre ataques de locura; “hay que sacarlo de este lugar, pues aquí no puede recuperarse Motasem.”.

Tres meses después, los niños siguen con sus problemas, siguen con sus traumas (el documental señala que 400 mil niños palestinos requieren de atención psicológica por las continuas agresiones de las que no se pueden sustraer los infantes; el realizador Hernan Zin también señala que el 75 por ciento de los niños muertos por los bombardeos son menores de 12 años).

Nacido en Gaza es una de las denuncias más diáfanas, elocuentes y contundentes del régimen fascista impuesto por el Estado israelí a los palestinos. Repito lo dicho en mi anterior colaboración: Israel nació bajo los auspicios del imperialismo norteamericano y británico; su misión es ser instrumento de contención a las aspiraciones de los pueblos árabes a una vida independiente del control imperialista. Los judíos, que hoy pueblan los territorios que durante miles de años fueron de los palestinos, llegaron a despojar a un pueblo que no pudo enfrentar a los invasores, pues detrás de éstos siempre han estado los designios de las superpotencias capitalistas.