La crisis climática que ningún candidato vio

Ni siquiera el hecho de que Michoacán es el tercer estado del país con más daños provocados por el calentamiento global, indujo a los candidatos de todos los partidos a mostrar la debida preocupación por este problema.

Héctor Alonso Pérez

2021-06-07
Puebla, Puebla

El alto grado de contaminación en los cuerpos de agua y el aumento en el número de incendios forestales que han diezmado la capacidad productiva de pescadores, ganaderos y campesinos de Michoacán no existen para los partidos políticos, cuyos candidatos omitieron propuestas de solución inmediatas a este grave problema durante la campaña electoral que concluyó el pasado seis de junio.

Ni siquiera el hecho de que Michoacán es el tercer estado del país con más daños provocados por el calentamiento global, indujo a los candidatos de todos los partidos a mostrar la debida preocupación por este problema. El Diagnóstico Sobre la Vulnerabilidad de Michoacán ante el Cambio Climático, del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y la Secretaría del Medio Ambiente de Michoacán (SMAN), la entidad ha pasado de caliente a seca, especialmente en las áreas boscosas donde hay mayores problemas de deforestación.

Michoacán, como el resto del país, ha resentido los efectos del cambio climático con temperaturas más altas, escasez de agua potable, sequías e incendios forestales que ponen en riesgo los principales cuerpos de agua, como es el caso de los lagos de Pátzcuaro, Cuitzeo y Zirahuén.

En lo que va de 2021, favorecidos por las ondas de calor y los fuertes vientos, se han reportado numerosos incendios forestales, entre los que destacan, por su magnitud, los ocurridos en Morelia, Uruapan, Cherán, Tancítaro, Los Reyes, Coalcoman, Chilchota y Pátzcuaro.

En abril, Loma de Santa María, de vital importancia para la capital del estado por su biodiversidad y Área Natural Protegida (ANP) desde 2019, sufrió la pérdida de 10 hectáreas de bosque. En Áporo y Senguío, muy cerca de la Reserva de la Biósfera de la Mariposa Monarca, los incendios pusieron en peligro 475 hectáreas de árboles y uno más, registrado en el cerro El Águila, situada al sur de Morelia, afectó la recarga del agua con que se alimenta a la población de la capital.

En total, Michoacán ha reportado 389 siniestros de este tipo que han afectado a nueve mil hectáreas de bosque, de las cuales 452 pertenecen a Morelia, el municipio más dañado hasta ahora. De acuerdo con el monitoreo de los incendios forestales al 24 de mayo, en lo que va del año, éstos también se han reportado en Ario de Rosales, Indaparapeo, Tingambato, Nuevo Urecho, La Piedad, Zamora, Chilchota, Tocumbo, Cotija, Tumbiscatío, Coalcomán, Chinicuilla, Arteaga y Tzitzio, entre otros lugares.

 

Cuerpos de agua en extinción

Los especialistas Juan Pablo Ramírez Herrejón y Omar Domínguez Domínguez reportaron, desde 2013, en la revista de divulgación científica Saber Más, que el ecosistema del Lago de Pátzcuaro es afectado por la disminución del nivel de sus aguas, la mala calidad de éstas, la deforestación, el cambio de uso de suelo, la sobrepesca de los años 90 y la introducción de especies (animales y plantas) que han alterado su composición original.

Por su parte, el Lago de Cuitzeo, el segundo cuerpo de agua dulce más importante del país, se hallaba cerca de la extinción porque el 70 por ciento de su superficie estaba seca. Los factores que contribuyen a esta situación son la sequía, las carreteras que lo han cruzado y fragmentado, el desvío de agua para consumo humano, la deforestación y la falta de vegetación en el lecho.

A los factores que más han afectado al Lago de Cuitzeo, se suman las aguas residuales de los pueblos ribereños y las tolvaneras que contaminan aun más sus aguas; y que provocan graves riesgos para la salud de los habitantes de las poblaciones aledañas.

En este cuerpo de agua solo sobrevivían seis de las 19 especies animales que hasta entonces lo habían habitado. Una de las especies supervivientes es la mascarita transvolcánica, ave que solo se encuentra en cinco lugares del centro del país –tres de ellos en Michoacán– y que está en peligro de extinción.

En un informe publicado en la revista Saber Más en 2019, el doctor Alejandro Pérez Arteaga aseguró que el Lago de Cuitzeo es el más importante para esta especie, porque es en este sitio donde hay más ejemplares; y que la desaparición de los lugares arriesga su existencia.

El Monitor de Sequías en México (MSN) del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) reportó, el pasado 15 de mayo, que Michoacán registra sequía extrema y que la temperatura más alta y larga –más de seis meses– golpea al norte de la entidad.

Por su parte, el Sistema Nacional de Información del Agua (SINA) de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), reveló que las presas michoacanas que se hallan debajo del 50 por ciento de su capacidad son: La Guaracha, Jaripo, Copándaro, El Bosque, Pátzcuaro, Urepetiro, Zicuirán, Aristeo Mercado, Infiernillo, Malpaís, Tercer Mundo, Laguna del Fresno, Agostitlán, Sabaneta, Pucuato, Los Olivos y Urepetiro.

El portal GeoSINA reportó que el acuífero de Pastor Ortiz, al norte del estado, está sobreexplotado, igual que el de Briseñas-Yurécuaro, cerca del Lago de Chapala. Los del norponiente de la entidad disponen de poca agua, como es el caso de los acuíferos de Ostula, Morelia-Querándaro y Lagunillas Pátzcuaro.

La falta de lluvias, la explotación de pozos por empresas trasnacionales, la contaminación química por aguas residuales del sector industrial y la inacción de los gobiernos agravan el problema. En algunas partes del Lago de Cuitzeo y el río Grande de Morelia, los niveles de contaminación son extremos.

La organización PobLab, con datos del Registro Público de Derechos de Agua (Repda) y la Conagua revela que en Morelia hay, al menos, cuatro empresas grandes que extraen el agua del acuífero de Morelia-Queréndaro para fabricar sus productos.

La trasnacional Coca-Cola nutre sus plantas de refrescos con agua de Morelia, Yurácuaro, Sahuayo, Jacona, Apatzingán, La Huacana y Lázaro Cárdenas. De la primera extrae 1.5 millones de m3 de agua al año; y la Pepsi Cola cuenta con plantas en Morelia y Uruapan, y explota 677 mil 690 m3 al año solo de la capital. Las plantas de la Aga en Uruapan, Morelia y Jacona, municipio del que saca 600 mil m3 de agua al año, y Danone extrae 90 mil m3 al año en la capital.

El Atlas de Riesgo Hídrico (Aqueduct Water Risk) proyectado por la organización Aqueduct reporta que la parte norte de Michoacán se halla en “alto estrés hídrico”; el nororiente en riesgo alto; el poniente-centro en medio alto; el poniente-sur en medio bajo y el oriente en bajo riesgo.

 

Activistas medioambientales asesinados

De acuerdo con el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), Michoacán cuenta con 13 de los 17 instrumentos sociales indispensables para definir una política de resistencia y defensa del medio ambiente. Explicó que dispone de seis de los siete que son necesarios para combatir el fenómeno del cambio climático; uno de los dos especializados en emisiones y calidad del aire; dos de los tres en el manejo de residuos sólidos y cuatro de los cinco que se requieren en gestión territorial.

Sin embargo, advirtió que quienes se dedican a defender el medio ambiente siempre ponen en riesgo su seguridad física, laboral, social o aun sus vidas, porque son activistas que muchas veces se oponen y critican los intereses de múltiples y poderosos grupos económicos y políticos. Según el Informe sobre la situación de las personas defensoras de los derechos humanos ambientales en México 2020, del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda), el año pasado fueron asesinados cuatro activistas medioambientales en Michoacán.

El caso más sonado fue el de Homero Gómez, quien administraba y defendía el santuario de las mariposas monarca El Campanario, quien fue secuestrado días antes de ser encontrado asesinado. Existe la sospecha de que fue asesinado por talamontes clandestinos. Raúl Hernández Romero era guía de turistas en los santuarios de la mariposa monarca y también desapareció días antes de ser asesinado. En Chilchota Jesús Miguel Jerónimo, quien era jefe de tenencia de la comunidad purépecha de Ichán, fue asesinado junto a su hijo en su domicilio.

Michoacán renueva este año la gubernatura, el Congreso y los ayuntamientos, pero ninguno de los candidatos a estos puestos propuso soluciones inmediatas a este grave problema estatal durante la pasada campaña político-electoral. Por la gubernatura contienden Alfredo Ramírez Bedolla, candidato de los partidos Movimiento Regeneración Nacional (Morena) y Partido del Trabajo (PT); Carlos Herrera Tello, por los partidos Revolucionario Institucional (PRI), Acción Nacional (PAN) y de la Revolución Democrática (PRD); Juan Antonio Magaña por el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y Mercedes Calderón García, por el Movimiento Ciudadano (MC).

En la agenda de estos aspirantes al gobierno estatal de Michoacán, el problema “verde” no tuvo cabida. Tampoco la hubo en los candidatos a diputados federales de la coalición Morena-PT; y cuando buzos solicitó la posición del postulante a gobernador Ramírez Bedolla, mediante su página de Internet, no obtuvo ninguna respuesta.

El candidato de la alianza PRI, PAN y el gobernante estatal PRD, Carlos Herrera, es quien ha intentado difundir al tema medioambiental incluyéndolo en su página de Internet con el título “Salvar a la madre tierra”. Ésta dispone de ocho compromisos:

Gestionar recursos económicos destinados a la protección del medio ambiente; producción agrofrutícola sustentable y la declaración de zonas afectadas por incendios forestales como áreas protegidas; rescate y saneamiento de los cuerpos de agua del estado; sistema de tratamiento de basura; sanciones a quienes dañen el medio ambiente; recuperación de bosques; creación de parques solares y albergues para la recuperación de vida silvestre y una red de santuarios y refugios para el cuidado de animales.

La plataforma que el PVEM presentó al Instituto Electoral de Michoacán (IEM) se compromete a la protección de personas defensoras del medio ambiente y dedica el cuarto punto al “medio ambiente sano para todos”, con el fin de crear e impulsar una legislación nacional para el bienestar animal; sustituir la gasolina y el diésel por gas natural; crear incentivos fiscales a mujeres que cuiden el medio ambiente; disminuir regulaciones e incentivos fiscales para inversiones verdes; promover los huertos urbanos; incentivar los vehículos eléctricos e híbridos; impulsar las energías renovables; captación de aguas pluviales; protección de cenotes; protección de los bosques de la tala ilegal; inversión pública en medio ambiente; límites de contaminantes a plantas generadoras de energía; impuestos a quienes más contaminen y manejo de residuos.

 

Se necesitan acciones concretas

Pero aunque la mayoría de los partidos y sus candidatos incluyen la agenda verde en sus propuestas y aceptan que el combate al cambio climático no es algo opcional sino necesario y urgente, no las formulan de manera abierta y pública, tampoco proponen acciones concretas e inmediatas para revertir la crisis climática en Michoacán.

Desde 2018, los legisladores locales se han pronunciado por implementar acciones en materia medioambiental, entre ellos la diputada Teresa López Hernández, coordinadora del Grupo Parlamentario de Morena; Araceli Saucedo Reyes, coordinadora del Grupo Parlamentario del PRD y el legislador de la bancada del PRI. Este último presentó un punto de acuerdo para exhortar al gobernador y al Secretario de Finanzas y Administración estatal, a la Comisión Estatal del Agua y Gestión de Cuencas (CEAGC) y a la Conagua para crear un fideicomiso público con el fin de elaborar un plan integral para rescatar y preservar el Lago de Pátzcuaro. Sin embargo, la propuesta no fue escuchada por las instancias estatales.

Este año, las sequías y los incendios se han extendido a gran parte del territorio nacional. “Cada quincena, desde julio de 2020, ha ido aumentando el porcentaje de área afectada. En muchas regiones ha pasado de sequía severa a sequía extrema o excepcional”, explicó a la BBC-Mundo Jorge Zavala Hidalgo, coordinador de SMN. En lo que va de 2021, el 87.5 por ciento del territorio mexicano sufre sequía de distintas intensidades; y, en palabras de los especialistas, México está sufriendo la peor de las sequías en 30 años, en plena pandemia.

“La respuesta a las catástrofes se caracteriza por la falta de prevención en todos los niveles de la política y la administración pública (....). El problema se agudiza aún más en México debido al desmantelamiento de las instituciones ambientales encargadas de diseñar, implementar, coordinar y evaluar las acciones de mitigación y adaptación al cambio climático, así como los temas forestales”, coincidieron el Cemda, Greenpeace, Iniciativa Climática México y Pronatura Veracruz a la cadena alemana Deutsche Welle (DW).

Esta denuncia se orientó, entre otros temas, a que la Comisión Forestal vio reducido su presupuesto en 43 por ciento desde 2012; la Comisión de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) vio bajar su gasto en 75 por ciento desde 2018. En 2019, con el plan de austeridad del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), se disolvió el Fondo Fiduciario contra las Catástrofes Naturales, que financiaba la lucha contra los incendios forestales.

“El Ministerio de Medio Ambiente no tiene ni la capacidad ni los medios institucionales (...) para conciliar adecuadamente los datos y evitar estos cambios de uso del suelo”, criticaron Greenpeace y Cemda. Diego Pérez Salicrup, director del Instituto de Sostenibilidad y Ecosistemas (ISE) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) indicó a la emisora alemana que el gobierno mexicano, igual que los anteriores, no prioriza en las consecuencias del cambio climático. “Necesitamos estrategias de lucha a largo plazo, adaptadas a los ecosistemas y basadas en datos científicos”.