Rosario Castellanos y la novela mexicana

“La novela mexicana ha sido, no un pasatiempo de ociosos ni un alarde de imaginativos ni un ejercicio de retóricos, sino algo más: un instrumento útil para captar nuestra realidad y para expresarla, para conferirle sentido y perdurabilidad”.

Alan Luna

2021-04-11
Ciudad de México

Rosario Castellanos fue una de las escritoras mexicanas más importantes del Siglo XX. No solo representó un ícono para el feminismo latinoamericano, sino que sus novelas, poesía y ensayos son una muestra de capacidad creadora y una expresión genuina de la cultura en nuestro país.

En sus ensayos predomina la preocupación por la creatividad literaria, como lo evidencia en La novela mexicana contemporánea y su valor testimonial: “La novela mexicana, desde el momento mismo de su aparición (…) ha sido, no un pasatiempo de ociosos ni un alarde de imaginativos ni un ejercicio de retóricos, sino algo más: un instrumento útil para captar nuestra realidad y para expresarla, para conferirle sentido y perdurabilidad”.

En su novela Balún Canán materializa claramente esta visión, ya que en esta historia informa que éste era el nombre maya de Comitán, Chiapas; cuenta su pasado indígena, describe las costumbres de sus habitantes y la situación de las familias propietarias en tiempos de Lázaro Cárdenas.

La novela se centra en una familia que aún tiene a su disposición tierras e indios que las trabajan, pero paulatinamente las cosas se transforman y crean un ambiente de inestabilidad derivado de los conflictos socioeconómicos. Las contradicciones descritas por Castellanos, hace mucho tiempo, aún resuenan en nuestros días porque permanecen las circunstancias que las provocaron, aunque no con la misma forma ni la intensidad de entonces.

En Balún Canán, los hacendados ven con extrañeza la naciente rebeldía de los indios, que saben y afirman que las tierras que trabajan les fueron robadas. Aquéllos, sin embargo, se creen los legítimos dueños de la tierra porque la heredaron de sus familias y en su condición de “amos” demandan que los indios les rindan obediencia y lealtad en lugar de hacerlo con el Presidente de la República, quien ha dispuesto de “sus” tierras como si tuviera potestad para ello.

Al principio, entre los poseedores hay incertidumbre; pero como otras sublevaciones indígenas finalmente se rebelaron a su favor, saben que no hay razón para pensar que la solución será distinta. Esta confianza, sin embargo, no dura mucho y, en su novela, Rosario Castellanos muestra cómo hay hechos históricos irreversibles; y a pesar de que las circunstancias eran parecidas a las del pasado, ahora la coyuntura volvía infructuosos los esfuerzos de resistencia de los enemigos del cambio.

A través de su novela, la escritora mexicana no solo ilustra puntualmente el dominio explotador y despótico de los hacendados sobre los indios, sino también el pasado, la cultura, las tradiciones y las creencias ancestrales de éstos, quienes se niegan a abandonarlas y reclaman respeto para ellas. Balún Canán describe también el papel de la mujer y su situación en una sociedad dominada por los deseos del hombre, a tal grado que, entre los hijos, hay una distinción de superioridad del varón sobre la mujer debido a la tradición patriarcal y patrimonial de las familias mexicanas.

Las novelas de Rosario Castellanos son una expresión detallada e interesante de las contradicciones y subdesarrollo de la realidad mexicana de entonces y ahora.