Minerva Margarita Villarreal

Su obra poética ha sido traducida al inglés, francés, italiano, polaco y macedonio. Fue una investigadora activa en sus 62 años de vida; su obra abarca sobre todo poesía, análisis e investigación de autores como Alfonso Reyes.

Redacción

2021-04-05
Ciudad de México

Hasta que la muerte nos separe

Con tal de librarme de ti

mandaré construir un enorme palacio;

tantas habitaciones

y sirvientes,

que la ciudad entera quepa en él.

Entonces

–reina en su laberinto–

vagarás hasta perderte.

 

Trascendencia

Quieres parecer culta

y tu cabeza coronar con laureles.

Pero la poesía se burla de tu farsa;

son tus diamantes,

y no tus pulidos versos,

los que arrebatan el aplauso.

 

La diosa

Todo era un juego de contrarios,

un tirar de la cuerda hasta doblarse,

una risa perpetua y nauseabunda,

un mirarse en los ojos de los otros.

Después vino el encierro.

¿Cómo tragarse una declaración de principios que ahora

navega en el barquito de papel al borde de la tina?

¿Cómo la duda se erige de pronto en la única verdad posible

de una vida confusa?

La mentira y el miedo sostienen los pies de su imagen.

La ira pasa a tercer término.

Se fue quedando sola en la inmensidad del mundo:

su palabra significó el destierro.

 

Inconveniente

Te apartas de mí

porque soy poeta

y soy pobre.

Si hubieras sabido

que además

soy puta,

más pronto te habrías alejado.

 

Coherencia

Predicas la humildad,

mientras Claudio –tu esposo–

alimenta los leones de tu soberbia

con la carne de sus esclavos.

 

La historia

Alimento de mezquinos dioses

que, desde su altar,

juegan con la esperanza de los hombres.

 

De retórica y poética

                                               A Julio Ortega

No hay palabra que no esté en el diccionario.

Los vicios del poema dejan de serlo

si son verificados en su retórica.

Las inversiones del retruécano

se tornan, a punto de sutura,

lisas superficies del verbo.

Puedes levantar monumentos con la hipérbole,

monstruos con el oxímoron,

acicatear con la ironía,

evitar excesos y lugares comunes,

pero la poesía,

una vez que aparece,

no conoce de regla ni ley que detengan

la fuerza de su paso.

 

Latomías del Topo Chico y Apodaca

En Siracusa se plantó la semilla que,

cerca de tres mil años después,

germinó en campos de concentración:

dejaban morir a los reos.

Aquí no tenemos esclavos

pero las cárceles se han transformado en letrinas infectas.

Antes, dos niños por año,

hoy nacen ciento treinta criaturas en cautiverio.

Inventaron un túnel,

aseguraron una fuga de presos

que solo era una treta para eliminar al joven director.

En las cárceles del Topo Chico y Apodaca,

desde el lujo de sus celdas,

los capos controlan

drogas, mujeres y venganzas;

deciden cómo y cuándo

el resto de los reclusos

y todos nosotros

habremos de morir.

 

43 d.C.

Desde su trono, Herodes pide superar el duelo,

viste Gucci, posa con Herodías, su bella mujer,

y los hijos que ha engendrado cada uno por su cuenta.

La fotografía los muestra altivos y radiantes;

en joyas, vestuario y maquillaje

dispendian el erario público

mientras el pueblo,

entre los basurales,

busca el cadáver de sus hijos.

 

El acto de caer

Una caída siempre obliga a las cavilaciones.

Si el golpe deriva en fractura

se requiere reposo y mucha materia gris

para aquilatar los pasos por andar,

y, sobre todo,

reconstruir en la imaginación

lo que mente alguna hubiera deseado:

la forma en que nosotros mismos

nos metemos el pie

para caer,

como si solo así, en la caída,

tuviéramos la dicha de contemplar el cielo.

 

Maldición

Él hurtó mi sueño,

después me abandonó.

Tapó con cera sus oídos.

Clausuró puertas. Me echó.

Poder y gloria resbalan de sus manos.

Y al amor ha maltratado:

me humilló hasta volverme sombra

que a diario atraviesa las aguas del Leteo

sin apenas ser notada.

 

Minerva Margarita Villarreal

Nació en Montemorelos, Nuevo León, el cinco de abril de 1957. Estudió la Licenciatura en Sociología, el diplomado en Teatro y la Maestría en Letras Españolas en la Universidad Autónoma de Nuevo León. Realizó estudios de Desarrollo Comunitario en Israel, donde la poesía se manifestó en su vida.

Su obra poética ha sido traducida al inglés, francés, italiano, polaco y macedonio. Fue una investigadora activa en sus 62 años de vida; su obra abarca sobre todo poesía, análisis e investigación de autores como Alfonso Reyes, Jose Emilio Pacheco y Sor Juana Inés de la Cruz en su estancia como profesora, directora e investigadora de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Colaboró en diversos medios locales y nacionales como Casa del Tiempo, Deslinde, El Ángel, El Norte, El Porvenir, Esquina baja, La Gaceta del FCE, La Jornada Semanal, La Palabra y El Hombre, Milenio, Periódico de Poesía, Plural, Revista Iberoamericana, Semanario Punto, Tierra Adentro y Sábado.

Fue ganadora de numerosos premios entre los que destaca el Premio Nacional de Poesía Nuevo Reino de León (1986); Premio Internacional de Poesía Jaime Sabines (1994) por su libro El corazón más secreto; Premio de Poesía del Certamen Internacional de Literatura Letras del Bicentenario Sor Juana Inés de la Cruz (2010) del Gobierno del Estado de México, por el poemario Tálamo, etc.