Los Inadaptados, de Arthur Miller

Esta cinta sería la última tanto para Clark Gable, quien murió en 1960, como para Marilyn Monroe, fallecida en 1962, al parecer por suicidio.

Ángel Trejo Raygadas

2021-04-05
Ciudad de México

Esta obra fue, en principio, un guion cinematográfico que el autor dramaturgo y novelista Arthur Miller (Nueva York 1915-2005) escribió en 1957 para que su entonces esposa, Marilyn Monroe, filmara una película que sería dirigida por John Huston y escenificada además por los actores Clark Gable y Montgomery Clift. Poco después, Miller convirtió el texto en novela mediante ampliación y detalles en las acotaciones originales, que en algunos casos resultaron descripciones del más alto nivel estético. El título original en inglés es Misfits, Los Inadaptados, en español, cuyo título fue traducido directamente a su versión en castellano. Esta cinta sería la última tanto para Clark Gable, quien murió en 1960, como para Marilyn Monroe, fallecida en 1962, al parecer por suicidio.

En la novela Los Inadaptados –con dos personajes más y un desenlace distinto al del guion– Miller cuenta la historia de Roslyn, Gay, Guido, Perce e Isabelle, quien pronto desaparece de escena. Roslyn es una joven muy bella que no ha hallado el amor ni qué hacer de su vida. Gay es casado, tiene dos hijos jóvenes, es el más viejo de la cuarteta y se dedica a cazar caballos salvajes (mustangs) en las montañas desérticas de Reno, Nevada. Guido es piloto de una avioneta que usa para localizar y perseguir mustangs, cuya carne sirve como alimento para gatos y perros. Perce es un cowboy extemporáneo que compite en torneos de monta de reses y potros en los rodeos feriales de Nevada. Los tres hombres intentan conquistar a Roslyn, pero solo Gay logra enamorarla después de una fuerte desavenencia originada en una cacería de caballos.

En este relato, Miller, dramaturgo de gran calidad artística y abierta ideología progresista –fue denunciado y condenado durante la campaña anticomunista orquestada por Joseph McCarthy en los años 50– reunió a un grupo de personajes  marginales de su país con el evidente propósito de contrastar su estatus con el de los exitosos “capitanes de industria” y sus empleados, durante uno de los periodos de mayor influencia mercantil, política y cultural del imperialismo yanqui sobre gran parte del mundo. Como guion y novela, Los Inadaptados está a la altura de los dramas y comedias, entre ellas Muerte de un viajante (1949), la antimacarthista Las brujas de Salem (1953), Recuerdo de dos lunes y Panorama desde el puente (1955). En estas obras, Miller se muestra particularmente crítico ante la american way life, la idiosincrasia nacionalista creada y alentada por la oligarquía capitalista gringa. 

Éste es el último párrafo de Los Inadaptados: “Roselyn levanta la vista y contempla la estrella a través de los tiznajos y el polvo del parabrisas. El rugido del avión de Guido suena cerca y luego se aleja, invisible en lo alto. Los faros de la camioneta desaparecen gradualmente y con ellos todos los sonidos. Ahora ya solo queda el firmamento lleno de estrellas y el silencio absoluto”.