Negligencia gubernamental deja sin agua al 80 por ciento de la población

El gobernador Enrique Alfaro Ramírez propuso al presidente López Obrador que retome la construcción de la presa El Zapotillo y el Acuaférico, pero esta solución “política” no remediará pronto el drama cotidiano.

Sergio Villa Pérez

2021-04-04
Jalisco.-

El bajo nivel de almacenamiento del Lago de Chapala y la presa Calderón, a causa de la sequía, y los inconclusos Nuevo Acueducto Chapala–Guadalajara y Acuaférico, han provocado que el 80 por ciento de la población metropolitana de Jalisco carezca de agua potable y tenga que recurrir al tandeo.

Para enfrentar esta situación y pensando en el proceso electoral de junio, el gobernador Enrique Alfaro Ramírez propuso al presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) que retome la construcción de la presa El Zapotillo y el Acuaférico, pero esta solución “política” no remediará pronto el drama cotidiano que agobia a miles de familias.

El presidente de la Fundación Cuenca Lerma Chapala, Manuel Villagómez, afirma que el gobernador Alfaro perdió dos años valiosos en buscar una solución diferente y más viable al problema del desabasto y en obstinarse en atacar la presa El Zapotillo, cuya construcción está paralizada por un alud de amparos.

La oposición a este proyecto se debe a que su cortina tendría 105 metros de altura e inundaría los pueblos de Acasico, Palmarejo y Temacapulín, cuyos habitantes se niegan a la reubicación en otros lugares. Los grupos ecologistas contrarios a la construcción de presas también se oponen, igual que Alfaro, quien a través de Facebook había expresado su apoyo a los pobladores.

El propio AMLO, como candidato y ahora como Presidente de México, se opone a la prosecución del proyecto, como lo expresó cuando se frenaron los trabajos de ésta y la construcción del acueducto León-Guadalajara.

Alfaro

El problema que hoy enfrenta Alfaro es muy complejo, proviene de hace más de dos décadas y ninguno de sus cuatro antecesores –Alberto Cárdenas, Francisco Ramírez Acuña, Emilio González Márquez y Aristóteles Sandoval– pudo formular un proyecto alternativo y aceptable para todas las familias; pero a cambio gastaron miles de millones de pesos (mdp).

Pandemia con estiaje y sin agua

En su campaña electoral para acceder al gobierno estatal de Jalisco, Enrique Alfaro prometió crear el programa Gestión Integral del Agua, que incluía el saneamiento, la rehabilitación, el mantenimiento de la infraestructura hidráulica y la renovación del Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (Siapa).

De ese compromiso, solamente se ha cumplido la creación de la Secretaría de Gestión Integral del Agua (Segia) que, durante su primer año en funciones ejerció un presupuesto superior a los mil mdp; pero cuyos resultados están a la vista con la crisis del agua.

La construcción del segundo acueducto de Chapala a Guadalajara –la vida útil del primero se cumplió hace varios años– es la solución; pero su concreción requeriría de al menos dos años; según los expertos, su costo sería de varios miles de mdp y tendría que intervenir el Gobierno Federal en su financiamiento, cuya relación política con Alfaro es mala.

Por todo esto, a los pobladores solo les queda rezar para que “San Pedro abra las puertas celestiales” en mayo –y no hasta el 24 de junio– a una buena temporada de lluvias; ya que ni la Segia, el Siapa y la Comisión Estatal del Agua (CEA), con los ayuntamientos del Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) , podrán garantizar el abasto del líquido vital para las miles de familias de la región en el próximo estiaje, debido a los bajos niveles de la presa Calderón.

Esta situación se debe a que el temporal de lluvias del año pasado no fue suficientemente vasto para mantener el volumen mínimo necesario para extraer el agua y someterla al proceso de potabilización y distribución. También, por supuesto a que, desde hace mucho tiempo, Jalisco carece de políticas públicas adecuadas para evitar el desperdicio de agua debido a la falta de mantenimiento en la red hidráulica y el aprovechamiento del agua pluvial.

Acueducto

“Con los confinamientos que se tuvieron en nuestros hogares, el consumo de las casas habitación aumentó más del 11 por ciento, lo que no es común y habitual”, advirtió el director general del Siapa, Carlos Enrique Torres Lugo, quien enfatizó sobre el consumo atípico de agua debido a la pandemia.

Pero el funcionario no habló del servicio deficiente, tampoco de la falta de información del Siapa para prevenir a la gente que no llegará el líquido, cuyas consecuencias en la población resultan frecuentes. Las causas son varias, pero la más destacable es la siguiente:

Retraso en el Sistema Hidráulico del Circuito Multifuncional (Acuaférico). El 31 de enero de 2019, el titular de la Segia, Jorge Gastón González, se reunió con los empresarios de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) para anunciar sus proyectos hídricos prioritarios en Jalisco.

“En el Área Metropolitana de Guadalajara para el fortalecimiento institucional y de infraestructura de Siapa son 480 mdp, con los que vamos a hacer acciones en el canal de Atequiza para eficientar la forma de traer el agua a Guadalajara del lago de Chapala y también el crecimiento en algunas potabilizadoras como son la de Miravalle y la de San Gaspar”, declaró entonces.

El presupuesto estatal de la Segia constituyó mil 177 mdp de los cuales, además de los 480 millones para el Acuaférico, 450 millones fueron para los colectores de la cuenca de El Ahogado; 105 millones para la infraestructura hidráulica en la Zona Metropolitana; 93 millones para infraestructura hídrica en los municipios del interior y el resto para estudios técnicos y científicos.

“Nos hemos enfocado en concluir el famoso Acuaférico o Sistema Multifuncional, el cual, en este mismo año, en un par de meses estaremos concluyendo con obras que está realizando SIAPA en avenida Las Torres en su cruce con avenida del Bosque, allá a la altura del Estadio del Club Guadalajara.

“Sin embargo, la principal acción que se debe implementar en estos momentos por parte del gobierno estatal y los municipios es la educación y la organización para el cuidado del agua. Evitar el desperdicio de agua es responsabilidad personal; y tal vez sea tiempo de empezar a ser más estrictos en este tema por parte de las autoridades.

“Pero también la implementación de sistemas de captación y reutilización de agua en los hogares y empresas puede incentivarse desde el gobierno vía acciones fiscales. Así, la inversión en sistemas de captación de agua no será únicamente del gobierno”, explicó el funcionario.

Pero nada o muy poco de lo que declaró Lugo Torres, se ha concretado y los problemas persisten porque la administración estatal de Alfaro no ha sabido resolverlos.

El 10 de febrero, después de reunirse con los equipos de la Segia, el Siapa, la CEA y la SIOP para prever los problemas del desabasto, los adicionales provocados por la pandemia y los que traerá el estiaje, el gobernador Alfaro anunció, a través de un comunicado, que está por agotarse la presa Calderón y que, por esa razón, era urgente contar con otras opciones para suministrar agua a la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG).

“La Presa Calderón, el sistema Calderón, que es parte del agua que llega a Guadalajara está a un mes de agotarse; es decir, ya no vamos a poder extraerle el agua que sacamos normalmente de la presa y eso va a implicar un enorme esfuerzo de reorganización interna para garantizar que a la ciudad no le falte el agua”, detalló Alfaro.

Presa

Sin embargo, para atender este problema, solamente se han realizado juntas y mesas de análisis. Una de éstas, por cierto, consistió en una “Sesión Ordinaria de la Junta de Coordinación Metropolitana (JCM) del Área Metropolitana de Guadalajara”, en la que se presentó el “Módulo de Seguimiento y Evaluación de Desarrollo Metropolitano (MSEDmetro)” y la instalación formal de la “Mesa de Coordinación de Cultura” y la “Mesa de Coordinación de Gestión Integral del Agua”.

También se conformó la “Mesa de Coordinación de Gestión integral del Agua” que, según un boletín oficial del Gobierno de Jalisco, tendrá como objetivo principal “definir las acciones, estrategias e instrumentos de planeación para una gestión sustentable del agua y proponer mejoras para el cuidado del agua en la prestación de los servicios de agua potable y alcantarillado”.

La mesa estará conformada por el Segia y el Siapa, de parte del estado de Jalisco; por parte del Gobierno Federal, estarán la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA); y por cuenta de la sociedad civil y la academia, estarán presentes el Observatorio Ciudadano para la Gestión Integral del Agua, el Consejo Consultivo del Agua, el CCM y la Universidad de Guadalajara, entre otros.

Pero aún se desconoce cuáles son y cómo van los trabajos de esta “mesa”, como ocurre con la mayoría que organiza la administración estatal de Alfaro Ramírez.

Negligencia y corrupción de los gobiernos

Don Manuel Villagómez, viejo luchador social por el agua y presidente de la Fundación Cuenca Lerma Chapala, advierte: “Es un tema recurrente. Esto de quedarnos sin agua, reitero, es un problema recurrente desde hace muchísimos años. Estamos recurriendo a tandeos, a mediciones del agua, pero todo este problema tiene un fondo.

“Los proyectos para abastecer de agua a Chapala, a la presa de Calderón y a los pozos han fracasado; y también hubo fracasos de la presa de Arcediano, en la presa de San Nicolás, del Zapotillo, en la presa El Purgatorio... te menciono cuatro; estos fracasos se han debido a la corrupción con que se promovieron esos proyectos... los promotores privilegiaron el interés particular por encima del interés colectivo, por eso derivó que la sociedad organizada interpusiera el recurso de amparo, y la sociedad organizada ganó todos los recursos”.

Villagómez abundó en que durante las reuniones con AMLO se acordó la presentación de nuevos proyectos hidráulicos, ya que El Zapotillo está muy amparado. Una de las propuestas consiste en traer agua del río Verde y otra que León acuda al río Lerma. Pero ninguna se ha puesto en marcha.

Presa

El luchador social reveló: “el Presidente nos citó a Palacio Nacional, se reunió primero con los gobernadores de Guanajuato y Jalisco juntos, porque el gobernador de Jalisco firmó un acuerdo con el de Guanajuato para elevar la cortina de El Zapotillo a 105 metros de altura, lo que significa inundar Acasico, Palmarejo y Temacapulín, tres pueblos que están en la cuenca. Entonces el Presidente dijo al Consejo Consultivo: voy a consultar con los afectados y los inconformes”.

También recordó haberles sugerido que le presentaran un nuevo proyecto. “Esta situación –explicó Villagómez– ocurrió en diciembre de 2019, hace año y medio; nada más se presentó uno para que León tome el agua del río Lerma, porque había una oposición cerrada para que el Verde enviara el agua a León; esa oposición todavía existe, la hizo el Consejo Ciudadano del Agua.

“Yo estoy en este consejo, firmamos en contra. Resulta que, con todo respeto, el señor gobernador no ha iniciado los trámites para ese nuevo proyecto; y eso provoca que sigamos aquí con la incertidumbre de cuántas horas, días o años vamos a tener tandeos. Esperamos que esto no suceda y que no se vayan los cuatro años que aún le faltan al gobernador, sin que se haga ese nuevo proyecto. Esto es lo que hay que hacer; lo demás está bien, racionar el agua, que echen a andar el acuífero”, agregó el experto.

Por su parte, el expresidente del Colegio de Ingenieros Civiles del Estado de Jalisco (CICEJ), Armando Brenes Moreno, sostuvo que ante la escasez de agua en la AMG y las declaraciones de Alfaro Ramírez –quien ofreció que en tres meses empezaría a construir el Acuaférico– sería necesario retomar obras como la rehabilitación de la red hídrica y la construcción de la presa El Zapotillo.

Agregó, sin embargo, que la construcción del Acuaférico –obra destinada a mejorar la distribución de agua– no resolverá el problema de fondo. “Creo que tiene que haber mesas de diálogo, tiene que haber concientización y ver qué es lo que más nos favorece; no nos debemos llevar por sentimientos, por cuestiones políticas, tenemos que ver la necesidad de la gente y la necesidad de la gente la estamos viendo: es el agua”.

Brenes Moreno explicó que debido a la falta de volumen en la presa Calderón, la ZMG tiene un déficit hídrico de cinco metros cúbicos por segundo y que se pierde entre 45 y 50 por ciento debido a fugas en la red de distribución, ya que data de hace 80 años y ya cumplió su vida útil.