China logra ejemplar fin de la pobreza extrema

El liderazgo y la visión estratégica del PCCh remontó enormes obstáculos sociopolíticos, económicos y tecnológicos y hoy se alza con su triunfo sobre la pobreza.

Nydia Egremy

2021-03-14
Ciudad de México

En la historia de la humanidad, ningún Estado logró, en un lapso tan breve, erradicar la pobreza multidimensional de 100 millones de sus ciudadanos como lo hizo la República Popular China (RPCh). En solo ocho años, cuando frenaba a la pandemia de SARS-COV2, esa nación alcanzó el estatus de “sociedad moderadamente prósperaˮ. Occidente menosprecia lo que el presidente Xi Jinping llamó “victoria totalˮ sobre la indigencia con el liderazgo del Partido Comunista Chino (PCCh) que este 2021 cumple 100 años. México, con 50 millones de pobres y más de 12 millones en miseria extrema, debe emular esa lección en el combate al hambre y la penuria.

Hace 100 años, en la Conferencia de Washington de 1921, China veía cómo, en un acto típico de expansión territorial, las marinas de guerra de Occidente se repartían su espacio geoestratégico. Un siglo después, tras garantizar comida, vivienda digna y educación a millones de pobres, el modelo chino se muestra más inclusivo y equitativo ante los líderes de la globalización. Éste es el legado al mundo de la nación de la seda.

Desde su nacimiento en 1949, la meta de la República Popular China fue sacar de la humillante miseria a sus ciudadanos. En los siguientes 70 años, el liderazgo y la visión estratégica del Partido Comunista Chino (PCCh) remontó enormes obstáculos sociopolíticos, económicos y tecnológicos y hoy se alza con su triunfo sobre la pobreza.

Es así como el país más poblado del planeta –tiene mil 393 millones de habitantes– anuncia que 98.9 millones de habitantes en zonas rurales dejaron de ser miserables. Este proceso se inició con las reformas de los años 80, que aliviaron la precariedad de 880 millones de seres que vivían con menos de 60 dólares al mes.

En los años 90, China triplicó su Producto Interno Bruto (PIB) y cuadruplicó sus exportaciones; invirtió esa renta en mejorar viviendas y amplió la oferta de servicios básicos. Una década después, el Banco Mundial (BM) admitió que el país había reducido la pobreza del 66 por ciento a casi el uno por ciento.

Desde 2012, ya con la presidencia de Xi Jinping, el PCCh avanzó en su objetivo de borrar la brecha entre los ricos de las grandes ciudades y los desposeídos de zonas rurales. Y el 26 de febrero, a días de que el PCCh celebre su centenario, el presidente proclamó la victoria del pueblo chino sobre la pobreza, misión titánica que concretó pese a la pandemia.

China

Sacar de la miseria cada año al menos a 10 millones de personas es una proeza que se celebra cuando el PCCh inicia su XIV Plan Quinquenal (2021-2025) y adelanta planes económicos a largo plazo, cuyo impacto recibirá todo el mundo.

Además, China se puso a la vanguardia con una década de anticipación en los objetivos de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Por ello, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, consideró que esa experiencia inspira a otros países para buscar formas de eliminar la pobreza.

“El presidente Xi Jinping imprimió su sello personal en esa tarea”, reconoció la agencia estadounidense Bloomberg. Y es que el mundo está consciente que el coloso asiático fue el único país cuya economía creció en 2020, pese a la pandemia, destaca el profesor colombiano Lorenzo Maggiorelli.

Futuro de la nación de la seda

El porvenir de China se proyectó hace años y se entiende claramente en la expresión del presidente Xi Jinping, quien es también secretario general del Comité Central del PCCh, cuando expresó que el rol del pueblo, como dueño del país, constituye la esencia y el núcleo de la democracia socialista.

“Hay diversas formas de materializar esa democracia, no hay que limitarnos a un modelo rígido. La experiencia ha mostrado que el modelo chino es viable y eficaz para el país”. De ahí que el próximo paso de la potencia asiática apunte a lograr un acuerdo de largo plazo en los asuntos críticos del comercio global.

La caída en la demanda de productos chinos y la volatilidad económica por la pandemia debilitaron la economía interna y hoy resulta clave para fortalecerla y garantizar el desarrollo pleno que, según el politólogo José Escobar, debe reconstruir cadenas de suministro de gran eficiencia.

En el exterior, Beijing impulsará la cooperación sur-sur, como ahora lo hace para aliviar la enorme deuda de 12 naciones africanas y conceder exenciones de préstamos vencidos sin intereses a 15 países más.

A pesar del desdén de la cúpula político-financiera occidental hacia este logro, el director del Banco Mundial en China, Martin Riser, lo calificó como “historia de crecimiento” y el presidente de la influyente Fundación Kuhn, Robert Lawrence Kuhn, consideró que fue clave el estricto apego a un proceso cuantificado, transparente y consistente en todo el país.

La fórmula

En efecto, el éxito contra la pobreza refleja la filosofía del gobierno chino porque se centra en las personas para que también gocen de una parte de los dividendos en una sociedad medianamente acomodada. Las lecciones son múltiples, he aquí algunas:

La primera, que el liderazgo del PCCh elaboró un plan de trabajo muy bien planificado y de ejecución descentralizada. Éste dispuso, además, de un presupuesto de 248 mil millones de dólares (mdd) y, en su articulación, participaron más de tres millones de personas de distintas disciplinas.

Xi

La segunda lección fue propiciada por una rigurosa investigación con la que detectaron los casos de pobreza más graves. Con base en esta información, las autoridades centrales y locales emprendieron planes de atención por áreas de interés en cada localidad y auxiliaron a las personas con talleres, campañas de empleo, portales para vender cultivos y desarrollos turísticos.

Una de las prioridades consistió en rehabilitar las maltrechas viviendas de casi 25 millones de personas y, enseguida, se reubicó a 10 millones más que residían en zonas casi inaccesibles. Esto implicó la construcción o reconstrucción de infraestructura básica como agua potable, transporte público, educación y salud de calidad.

La tercera lección se produjo para evitar que esos millones que superaron la miseria no volvieran a ella. Por ello, el PCCh fijó cinco años de transición para revitalizar gradualmente esas zonas pobres mediante la construcción de mil 290 plataformas de innovación y micro-empresas.

En esos puntos críticos, unos 289 mil 800 especialistas en ciencia y tecnología concretaron soluciones de largo plazo tan exitosos que New China Research publicó en un informe. Debido a ello, el 98 por ciento de habitantes en esas aldeas accedió a banda ancha al reducirse la brecha digital.

De la larga marcha a la meta

1904-1905. Guerra imperialista entre la Rusia zarista y Japón, que también disputa territorio de China.

1912. Sun Yat-sen cede su presidencia al general Yuan Shikai y pierden dominio los manchúes.

1917. Confiada en que EE. UU. la apoyará contra Japón, China entra en la Primera Guerra Mundial; pero en Versalles, Woodrow Wilson le retira su apoyo.

1920. Japón ofrece devolver las posesiones alemanas en Shandong, pero esto no se concreta.

1934-1935. Mao Zedong lidera la Larga Marcha de 12 mil 500 km en 370 días, de Jiangxi a Shaanxi.

1963-1977. Se plantean y aplican las cuatro reformas de Deng Xiaoping para modernizar China.

26 de febrero de 2021. Se anuncia la eliminación de la pobreza absoluta en el país, al lograr que mil 300 millones de chinos perciban ingresos arriba de los dos mil 300 yuanes anuales.

Y una cuarta lección fue que China alcanzó su objetivo contra la pobreza cuando su economía sufría la onda expansiva de la pandemia y obtuvo el capital necesario por el Nuevo Banco de Desarrollo, creado por el grupo BRICS, integrado por las economías emergentes: Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica.

Ese órgano aprobó dos préstamos: uno por mil 80 mdd para contribuir a la recuperación económica de China tras el primer impacto de la pandemia, y el otro fue para restaurar la producción, estabilizar el empleo y promover el desarrollo sostenible.

El hecho de que, en apenas tres décadas, 800 millones de personas dejaran la indigencia es meritorio de la acción estatal que dispuso de la capacidad y los medios para combatir la pobreza. Como afirma el economista Jorge Marchini, esa acción tiene gran peso mundial porque China, al ser la sociedad más grande del planeta, demostró que es posible alcanzar el bienestar con los recursos que la humanidad dispone. 

México-China: diferencias y coincidencias

Entre 1970 y 1980, China consideró a México como su principal socio comercial en América Latina (AL); pero cuatro décadas después, el coloso asiático lo rebasó. Tres decisiones empujaron el avance chino: el apoyo al sector agrícola con precios establecidos por el Estado y el mercado que impulsaron la producción, atrajo inversión al sector industrial en zonas donde se desarrolló tecnología avanzada y se intensificó la urbanización de gran parte del país para proveer de servicios a millones de personas.

En contraste, México adoptó una política de apertura al extranjero con múltiples acuerdos comerciales-financieros, pero con nulo desarrollo interno y empleos de baja calidad. En el 2000, las empresas que maquilaban sus productos en México se fueron a China, lo que desequilibró más la balanza. El año pasado, ese país rebasó al nuestro como principal socio comercial de EE. UU., pese a sus disputas comerciales.

En términos humanos, la comunidad china en México (unas 30 mil personas) ha legado su gran cultura en todo el país y, en la CDMX, posee su propio barrio. Cuando el mundo sufría el primer brote de Covid-19 y se veía con recelo a personas y bienes de origen chino, el embajador de ese país, Zhu Qingqiao declaró: “Jamás olvidaremos que el gobierno de México fue de los primeros en colaborar con nosotros en la pandemiaˮ.

En abril, la colonia china donó 15 mil protectores faciales y guantes al personal médico y, por meses, desde Beijing y Shanghai han llegado más de 10 embarques con toneladas de insumos; además miles de mexicanos serán inmunizados con la vacuna anti-Covid-19 que desarrollaron laboratorios de aquella nación.

En la historia de la emigración china a México, no todo fue positivo, se produjeron actos de discriminación, despojo, infundios y matanzas. Esa etapa oscura “es quizá la muestra más condenable e indigna de las actitudes xenófobas nacionales y traen a la mente una de las etapas más oscuras y cabizbajas de que tengamos memoriaˮ, refirió Ricardo Ham en su ensayo De la invitación al desalojo.

        Textil

 

Occidente maniqueo

China afirma que eliminó la pobreza, pero las cifras enmascaran duros desafíos.           

Lily Kuo, The Washington Post.

EE. UU. prohíbe importar algodón chino de Xinjian por usar mano de obra esclava.     

Eva Dou/Jeanne Whalen, The Washington Post.

El anuncio de Xi Jinping en torno al fin de la pobreza genera dudas y tendrá efectos dramáticos, pues controlará su autoridad absoluta en el Congreso del PCCh.          Redacción de BBC.

Que hubiera muchos pobres fue error del PCCh y la apertura a la economía de mercado.         

Wu Qiang analista independiente en BBC.

Erradicar la pobreza es el objetivo más fácil de lograr. China esgrime el desarrollo ante críticas sobre su pésima acción en Derechos Humanos.         Chen Daoyin, analista independiente en BBC.

El Comando Sur se organiza para enfrentar las crecientes amenazas en América Latina por la presencia de China y Rusia.   Ben Norton, The Gray Zone.

EE. UU. impulsa teorías de conspiración sobre la ola de muertes por Covid-19 en China para desviar la atención de sus propios fracasos en ese asunto.       Ajit Singh, The Gray Zone.

 

Cuando EE. UU. esclavizó a miles de chinos

Cuando en EE. UU. se critica acremente el auge económico, industrial y social de China, surge de inmediato el señalamiento de que el coloso asiático viola sistemáticamente los derechos humanos de su población. Esa denuncia olvida que, desde 1840, miles de inmigrantes chinos llegaron a EE. UU. para trabajar y enviar dinero a sus familias.

Mientras luchaban por encontrar empleo, lo hacían para pagar préstamos contraídos y realizar ese viaje, y peleaban por sus vidas; pues esos inmigrantes construyeron los ferrocarriles en el oeste estadounidense. Algunos lograron formar pequeñas empresas desde Seattle hasta Los Ángeles y desde Wyoming hasta pequeños pueblos de California; pero se les obligó a dejar negocios, a abandonar ciudades, se les golpeó, torturó, linchó y masacró impunemente.

“Sufrieron campañas de violencia racista, persecución y asesinatos que hoy se verían con escándaloˮ, advierte el reportaje Inmigration en el portal de la Biblioteca del Congreso de EE. UU. Fue hasta 2012 cuando el Congreso aprobó una resolución que lamentaba la aprobación de leyes lesivas a esos inmigrantes en EE. UU.

A esa historia de agravios se suma la campaña de acusaciones contra el gobierno de Beijing por el origen del SARS-COV2, de ahí que la Oficina de Información anunció, en enero pasado, que emitirá un informe sobre las violaciones de derechos humanos en EE. UU. En 2020 se registraron hechos relacionados con “la incompetente contención a la pandemia por parte de Washington, que condujo a resultados trágicosˮ.