Los resultados de una incorrecta política sanitaria

Probablemente, la causa más importante de estos funestos resultados que hoy enlutan al pueblo mexicano es la incapacidad de los funcionarios de gobierno designados para estar al frente del sistema de salud.

Redacción

2021-03-14
Ciudad de México

La gran velocidad con que se extendieron los contagios y el número de muertes por Covid-19 en México fue notoria desde las primeras semanas; pero la aplicación de las primeras medidas de protección y confinamiento ocurrió después de que los decesos fueran ya de unas decenas de miles; el número de muertos tuvo que alcanzar la cifra de 60 mil para que los funcionarios del gobierno de la “Cuarta Transformación” (4T) consideraran como catastróficos los efectos de la pandemia.

En noviembre de 2020, es decir en ocho meses, la pandemia y la incapacidad para proteger al pueblo habían cobrado ya 100 mil víctimas, arriba de 10 mil decesos mensuales en promedio.  Antes de que transcurrieran otros cuatro meses, la velocidad de la propagación era tal, que la cifra mortal estaba apunto de duplicarse; esta semana, los fallecidos rebasan los 194 mil.

Gracias a la velocidad espantosa con que el virus se propagó, México alcanzó muy pronto destacados y nada honrosos lugares; el tercer lugar mundial en número de contagios y muertes; primer lugar en América Latina en esas mismas mediciones; y primer lugar mundial en pérdidas de personal médico.

Todas estas desgracias se deben a la falta de una correcta política de salud para ayudar a enfrentar la pandemia, implementando medidas ante una amenaza de la que hubo serias y oportunas advertencias antes de que el Covid-19 hiciera acto de presencia, de que se detectaran los primeros contagios y la primera víctima mortal.

A los oídos sordos ante los avisos del peligro que se aproximaba, hay que añadir la carencia de suficientes recursos materiales y humanos en el sector salud; la negativa a asignar presupuesto extraordinario para enfrentar la emergencia; el desabasto en clínicas, hospitales y centros de salud; el desmantelamiento del Seguro Popular; en fin, el empeoramiento del sistema de salud pública al asumir el poder la 4T.

Pero, probablemente, la causa más importante de estos funestos resultados que hoy enlutan al pueblo mexicano es la incapacidad de los funcionarios de gobierno designados para estar al frente del sistema de salud y encargarse del combate a la pandemia; su resistencia a aplicar las medidas sanitarias mundialmente recomendadas; el mal ejemplo de la más alta autoridad al no usar el cubrebocas; la invitación expresa a ignorar la sana distancia; la descalificación de las pruebas para detectar la presencia del virus por parte del principal responsable de combatir la pandemia, Hugo López-Gatell, quien incluso arremetió contra sus críticos, acusándolos de tener acuerdos con las farmacéuticas y grupos empresariales, así como de perseguir objetivos políticos en tiempos electorales; las burlas contra especialistas en problemas de salud, que estuvieron antes al frente de este sector y hoy califican como desastrosa la política sanitaria actual.

El Reporte Especial de esta semana recoge las opiniones, críticas y recomendaciones de expertos, analistas, organismos internacionales y asociaciones que aconsejan un urgente cambio de política sanitaria para contrarrestar los efectos negativos ocasionados por la actual y que han acarreado graves costos económicos y sociales; el rechazo y descalificación de estas recomendaciones permite concluir que la responsabilidad de la terrible situación actual es de AMLO y del gobierno de la 4T.